Alemania en autocaravana, Selva negra y ruta “Cuentos de hadas”


Total de Kilómetros desde Barcelona: 4.310 kilómetros.

Conductor Miguel.



2 de agosto año 2000. Día 1
Sobre las diecisiete horas iniciamos el viaje desde Vallirana, Barcelona. Hacemos 302 km. Y nos disponemos a descansar en esta primera noche en el área de Montpellier.
Mientras estiramos las piernas me dirijo a un camionero valenciano que justo acababa de llegar para preguntarle las frecuencias de radio en que se comunican en Francia y Alemania. Me dice que en la 25 en Francia y no sabe en Alemania, añade que los valencianos acostumbran a comunicarse por la 23, solo ellos.
La noche se presenta calurosa. Nieves se empeña en dormir en el capuchino. Es un deseo. Ha sido de risa y la conclusión es que duerme mejor en nuestra cama habitual, por lo que, a partir de ahora, dormiremos donde siempre.
Hacia las seis de la mañana ha comenzado a llover. Poca cosa, pero este clima nos va acompañar en buena parte del trayecto de ida.
Como este día ha sido exclusivamente de viaje, poco hay que comentar, ya que todo ha ido a la perfección.

3 DE AGOSTO* 2º DIA
Otra jornada exclusivamente de viaje, pretendemos llegar hasta Besançon y vamos a tratar de hacer carretera a partir de Lyon. La autopista nos aburre y, además, ganamos escasos minutos en cada tramo.
Hago uso por primera vez de la radio en el peaje de Montpellier. Se ve que por la noche dejé el tiquet en un rincón y no lo encontraba, por lo que me tuve que poner en un lado para buscarlo. Seguidamente trato de ponerme en la cola para pagar. La cosa es complicada, así que me dirijo a un camionero de Madrid y le digo que me haga un hueco. Me sorprende con un bocinazo impresionante y después me dice que adelante al tiempo que me advierte de que llevo las luces de parada encendidas. Le doy las gracias sin todavía haberme repuesto del sobresalto del bocinazo.
En Lyon no acabo de localizar la carretera tal como era nuestro deseo, así que tomamos desde el Periférico la autopista hasta Bourg en-Bresse, y desde allí la N-83, que transcurre por unos bonitos paisajes.
Llegamos a Besançon justo un poquito antes de anochecer. Desconociendo el lugar, tratamos de localizar algún punto para aparcar, lo que conseguimos tras alguna vuelta –innecesaria- y algún despiste –inevitable-.
El punto localizado es prácticamente en el centro. Vemos un aparcamiento enorme, dentro de un lugar arbolado que otrora fue parque. Hay varias autocaravanas, lo que nos da pié a pensar que no es mal lugar para quedarnos a dormir y así lo hacemos.
Recordemos que durante el día nos ha acompañado una lluvia intermitentemente y que, debido a la frondosidad y la humedad generada por la lluvia, se presenta una noche fresquita, cosa que es de agradecer, teniendo en cuenta de que estamos en pleno Agosto.

4 DE AGOSTO* 3er DIA
Sin excesivas prisas y sin madrugar, hemos iniciado la jornada visitando la ciudad en su parte antigua. Es una ciudad bonita con edificaciones típicamente francesas, pero que tienen un cierto aire de viejo. No tanto por su propia antigüedad, como por una cierta dejadez en su conservación, pero en conjunto muy bien. No hemos agotado la jornada en esta ciudad, aunque podíamos habernos quedado todo el día, pero como no estaba dentro del objetivo del viaje, nos conformamos con una pequeña excursión a pie y una vuelta con nuestro vehículo.
Como a la llegada, también hemos tenido alguna dificultad para encontrar la salida de la ciudad. Pero al final hemos enfilado de nuevo la N83. Hemos disfrutado de excelentes vistas, especialmente en los alrededores del río Doubs, con lugares como Baume, Clerval y otras pequeñas poblaciones. Esta ruta es la escogida hasta Belfort, donde ya retomamos la autopista que, a través de Mulhouse, nos llevará a la frontera franco-alemana.
Hasta este punto, frontera que está delimitada por el Rin, hemos hecho exactamente 1.206,8 kilómetros.
Aquí mismo comienza la SELVA NEGRA (SCHWARZWALD –Schwarz =negro y Wald =selva)
Ya dentro de Alemania, iniciamos la ruta con visitas a Mülheim, siguiendo hasta Badenweiler, ciudad que funciona como balneario desde el año 100 d. C. Solo nos damos una vuelta, y aparcamos como podemos, ya que está prohibido aparcar casi en toda la ciudad para conservar la tranquilidad y paz de los residentes ya visitantes del balneario.
Hay que hacer constar que la palabra baden que se antepone a muchas ciudades, quiere decir en alemán baños.
Regresamos hacia Mülheim y por carretera interior nos desplazamos hasta Staufen que es la ciudad del alquimista Dr. Fausto que después inmortalizaría en un drama Goethe.
A todas estas tenemos dos problemas. Uno es que llueve y el otro es que andamos a cero de agua limpia, a tope la sucia y el retrete que nos ha puesto la alerta, por lo que Nieves está muy nerviosa, tanto que consigue trasladarnos su nerviosismo y el paso por Staufen es eso, solo paso, ya que todo está a tope de gente y vehículos, ya que es viernes por la tarde y la gente aquí ya esta ociosa y de visita a lugares como este. Por este motivo, continuamos por una estrecha carretera hasta Ober Munsterstad.
Traducción libre de Munsterstad: Ciudad de monstruos.
Como también andamos escasos de gasóleo, en la primera gasolinera que encontramos paramos para reponer de combustible y agua, si es posible.
Esta lloviendo a cántaros. Me dirijo a la oficina de la gasolinera. Pido WASSER. No me entienden ni los entiendo. Al final, el hombre, amabilísimo, sale y le da un par de manotazos al vehículo, mas o menos a la altura en que se encuentra el depósito y me dice: VASA (agua) que es como ellos pronuncian. O sea, nada de WASSER, eso es como se escribe, sino VASA.
Este buen hombre me coge del brazo y me acompaña hasta un pequeño taller que hay justo al lado de la gasolinera y me enseña tras la puerta la manguera. ¡Estamos salvados!. Acercamos el vehículo y mientras mi hermana me aguanta el paraguas lleno el depósito, la presión que tiene la manguera nos hace el llenado en un instante, así que nos mojamos solo un poquito. Completamos llenando también el depósito de gasoil y le agradecemos al gasolinero su amabilidad con un sentido Thanquesen.
Volvemos sobre nuestros pasos hasta la carretera 3, dirección Friburgo. En este trayecto, se hace un claro y aparece el mayor arco iris que hemos visto en nuestra vida. Se superponían como mínimo dos.
Seguimos con nervios, pues no conseguimos localizar un lugar donde vaciar nuestros “excedentes”, pues la carretera (así, casi en toda Alemania) tiene en paralelo una vía exclusiva para bicicletas, separada a veces por un bordillo, a veces por una acequia o algo parecido. Por fin vemos un Parquing donde hay aparcados dos remolques sin el camión, me coloco entre ambos, justo donde hay un desagüe. Se acabó el problema.
Como decía, es viernes por la tarde y en Friburgo no hay mucho problema para aparcar, ni tampoco circulación. Vemos un parking y allí nos colocamos. No me acaba de convencer porque hay una barrera que, aunque está levantada, me da un no sé que, pero allí se queda y nos vamos a dar una vuelta a pié. La tarde ha dejado un cielo limpio y sin nubes.
Paseando hemos visto otras posibilidades de aparcar, mas cerca y mejor del centro, así que a la vuelta decidimos que Nieves y Pilar, que ya están cansadisimas, se queden a la entrada de una tranquila calle lateral entre dos avenidas, donde hay un lugar óptimo para pernoctar, y yo continúo hasta nuestro vehículo para reubicarlo. Me pongo en marcha y sigo en busca de las mujeres que será el punto de orientación. Veo que me he ido demasiado lejos y que no están. Me regreso por la otra avenida hasta el punto de partida y vuelvo a comenzar, esta vez pendiente de la calle escogida localizándola sin problema, pero abroncandolas por haberse separado del punto que tenía que haber servido de referencia y encuentro, en el que confiaba encontrarlas.
Nos disponemos para la pernocta. A las 22 horas de nuevo otros chaparrones.


5 DE AGOSTO* 4º DIA

Amanece lloviendo. El día no promete nada bueno, ya veremos. Por lo menos podemos decir que el tiempo no es bueno, pero hemos dormido magníficamente, y dentro del saco de dormir.
Felicitamos a Nieves, es su Santo y cumple, al mismo tiempo, nada menos que SESENTA Y CINCO tacos. ¡¡¡ Ya es pensionista!!!.
Tras el desayuno, pese a la persistente lluvia que está cayendo, nos vamos a patear la parte antigua de Friburgo, cosa que hacemos a las 10, nada temprano.
Con todo el inconveniente de la lluvia no nos acomplejamos y nos recorremos calles y callejas, algunas con canales que nos recuerda a Venecia. Precioso.
Visitamos el mercado que cada sábado se planta junto a la Catedral. Parece que la gente está acostumbrada al mal tiempo, pues está todo concurridísimo pese a la lluvia.
Entramos en la Catedral que nos ha impresionado. A la entrada y previo pago de tíquet, nos dan un folleto para seguimiento de capillas y otros componentes artísticos con un suplemento en castellano que tuvimos que pedir, pues pasaban de darlo.
Tras esta visita catedralicia, retomamos el rumbo y el paseo. Se ha hecho tarde y como el tiempo no acompaña, optamos por regresar a nuestra casa. Estamos cerca, pero al variar las rutas en el paseo pasamos de largo y empezamos a pensar que nos hemos extraviado, así que llegado hasta un lugar que nos permitía tomar referencia de situación, comprendimos que aquel no era el camino. Reorientamos la marcha y al final localizamos nuestra casa.
Como sigue lloviendo decidimos no salir y nos pasamos la tarde entera jugando al Rumick. Como no fue suficiente, después de cenar hacemos dos partidas mas y a dormir.


6 AGOSTO* 5º DIA


La salida de Friburgo es complicada. Encontrar la ruta de salida nos ha costado un poco, pero como es domingo, la ciudad esta a mínimos de tráfico, lo que nos facilita las rectificaciones de ruta.
Nuestro destino primero es hacer la ruta por el valle de GLOTERTAL, cosa que no resulta del todo fácil, pero al final conseguimos orientarnos e introducirnos en este maravilloso valle.
Glotertal es un valle que todavía conserva la frondosidad de la Selva Negra. En el transcurso de esta ruta, que disfrutamos enormemente, hacemos una parada, un alto en el camino en un apartadero donde hay una fuente y espacios que nos permiten hacer un pequeño paseo y poner en orden nuestro vehículo.
Este valle nos lleva hasta San Peter y St. Märgen tras superar el alto del puerto que lo hemos hecho con una espesa niebla, aunque este tramo de escasa visibilidad ha sido breve. En el descenso hemos encarado la carretera hacia Titisee.
Titisee es un lago precioso que solo tiene un pero y es que está llenisimo de visitantes, no solo turistas, que los hay en abundancia, sino de los habitantes de Friburgo que escogen este lugar para disfrutar el descanso dominical y hoy resulta que es domingo. Lástima.
En un parking, previo pago de 50 marcos, dejamos nuestro autocaravan e iniciamos un paseo por la orilla del lago, donde hay abundantes comercios destinados a aligerar el bolsillo del turista. Mi hermana cae en la red y se compra un centro de mesa, aunque no hay que tener en cuenta el dinero si el artículo que se adquiere es de tu agrado y más si está destinado a un lugar donde crees que va a satisfacer con su presencia el objetivo por el que se adquiere. También compramos jamón ahumado de la zona. Nieves y Pilar están ansiosas por comprarlo. Yo no lo veo claro pero enfin, se compra, aunque más tarde se comprobará que no es lo que parecía y el consuelo es decir que el que nos daban a probar no era el mismo que nos habían vendido.
Tras la comida y un pequeño reposo, volvemos a darnos un paseo por el pueblo y a continuación nos introducimos por un camino en la frondosidad del bosque, un hermoso bosque en el que, de pronto se oye una música que nos atrae. Parece que está allí mismo, pero caminamos y caminamos y la música sigue allí mismo pero no alcanzamos a llegar allá donde suena. Sin embargo, como el canto de una sirena, nos atrae y continuamos por estos recovecos hasta que, al final: ¡allí están!.
Allí están los causantes. Se trata de una especie de convención de lugareños de la Selva, que se han reunido allí para pasar el día. Cada clan va vestido a su manera pero conservando la característica de la región. Disfrutan tomando cerveza, ¡cómo no!, y cantando y bailando en un tablao que han montado, y donde también hay algunas mujeres que están elaborando y trabajando textiles en plan artesano. Desde la rueca hasta el encaje de bolillos.
Tras disfrutar unos momentos de este encuentro de lugareños, que a mí me recordaba “las caramellas”, regresamos para reiniciar y culminar la etapa que habíamos previsto.
Llegamos a DONAUSCHIGEN donde tiene su nacimiento una de las ramas del DONAU, léase Danubio, esta ciudad, así como la siguiente, VILLINGEN, son demasiado grandes y particularmente me agobian, por lo que decidimos no quedarnos y continuar hasta Triberg, ciudad esta que hemos paseado por la tarde-noche, tras dejar aparcado el vehículo en el parquink número 6 de la ciudad que es donde también pasaremos la noche, ya que la intención es visitar las cataratas al día siguiente.


DIA 6* 7 DE AGOSTO

Temprano, después de desayunar iniciamos la visita a las cataratas de Tribel, que resultan ser las mas altas de todo Alemania, con una altura total de 130 metros, aunque, eso sí, en diferentes caídas. A todas estas, mi hermana había bajado hasta no sé dónde a buscar un poco de agua –su obsesión- y se enrolló con uno turistas de Madrid, que la subieron hasta nuestro lugar de aparcamiento en su autocar.
El recorrido es precioso por el magnifico paisaje, con árboles de gran altura y frondosidad. Aunque había una opción de hacer el recorrido desde arriba hasta abajo, esto solo es práctico para los turistas de autocar, pues este les deja arriba y les recoge abajo. Nosotros no podíamos hacer este servicio y optamos por subir hasta un nivel prudencial y retroceder después hasta el autocaravan.
A la salida se encuentra entre esta y nuestro parquing, el museo de Tribel: El Schwarzwald Museum in Triberg que visitamos y del que salimos encantados.
A continuación nos desplazamos por un hermoso paisaje lleno de abetos hasta FURTWNAGEN, con la intención de visitar el museo de relojes, que también nos agradó y seguidamente retomamos el regreso por la misma carretera de Furtwangen a Triber, haciendo una parada en la cumbre para comer y seguidamente iniciar el descenso. Esta parada la hacemos en un aparcamiento con excelentes vistas y en él coinciden varias rutas para desplazarse, tanto a pie como en bicicleta o a caballo.
Tras la comida nuevo tramo en la marcha, desviándonos en el camino un poco antes de llegar a Triberg hacia SCHONACH, donde hicimos una visita por un precioso parque, llegando a una iglesia también preciosa y de culto católico, donde estaban preparando un festival de música y donde tuvimos la oportunidad de charlar –sin entendernos- con el párroco.
Después de esto, preguntamos dónde se encontraba el mayor cucut del mundo. Tras nuevas desorientaciones y preguntando a los aborígenes, que nos dan orientaciones que más que orientarnos nos desconciertan, alcanzamos a localizar la oficina de turismo.
En dicha oficina de turismo nos encontramos con unos barceloneses que estaban preguntando por lo mismo, por lo que no tuvimos necesidad de incordiar a la chica de la oficina que, por cierto, hablaba un aceptable español. Los catalanes en cuestión habían llegado en un viaje directo desde Barcelona y sin descansar. Su destino: Berlín.
Como sea que el dichoso cucut solo sale a las horas en punto y se encontraba como a unos dos kilómetros de distancia y faltaban unos pocos minutos, salimos a toda marcha, aparcando como pude, aunque Nieves y Pilar salieron corriendo y consiguieron ver (oír) algo del dicho cucut. Yo no llegue a tiempo. Después entramos dentro de la casa-reloj previo pago de dos marcos por persona, con el consiguiente desengaño para todos, pues allí pudimos ver el cucut en reposo y otros relojes que estaban a la venta.
Como el día aún daba para más tomamos el camino de Hausach por la carretera que va hacia Elzach hasta el primer cruce donde nos desviamos hacia la derecha, todo esto por una carretera de segundo orden, con escasa circulación y por unos paisajes impresionantes.
En Hausach buscamos lugar de aparcamiento para la pernocta, encontrando un lugar tranquilo justo al lado de la piscina del pueblo, ya escasamente frecuentada y al lado de otro autocaravan ya estacionado allí. Tras ello, una visita por la ciudad a pie.

7º DIA* 8 DE AGOSTO

Visitamos el museo al aire libre FREILICHT MUSEUM BOGTS BAUERNHOF. Este museo esta enclavado en un valle muy bonito, de un verde intenso. Se compone de una serie de edificaciones típicas de la Selva Negra, aunque solo una de ellas, la más antigua, es la original de allí, el resto es de otros lugares aunque de la misma comarca.

Todas estas construcciones y anexos, son en los que vivían los lugareños y cuentan conn de todo lo necesario para vivir en un entorno de autosuficiencia, de hecho es un museo etnológico retrotraído a unos siglos de antigüedad.

Tras la visita y despues de comer en el aparcamiento del museo, en medio de una tormenta, nos desplazamos hacia NAGOLD, pasando previamente por ALPISBACH, donde visitamos una Iglesia del 1026 que es muy interesante por ser parte de lo que anteriormente fue un monasterio.

Continuando el viaje, llegamos a FREUDSTADT (Ciudad de Freud). La ciudad está en obras y hay un caos de calles, pues nos van desviando de un lugar hacia otro consiguiendo desorientarnos totalmente. Despues de infinidad de vueltas, al final retomamos la ruta, aunque esta no es la prevista, ya que nos hemos metido de lleno en una serie de carreterillas que al final no sabemos muy bien hacia donde vamos. Como compensación hemos disfrutados de estupendos paisajes.

Por fin nos encontramos en el pueblo de DORNSTADT, que resulta tener el mismo problema: Obras por todos los sitios. Idas y vueltas sin conseguir encontrar la salida del pueblo. Como somos persistentes, que remedio, al final lo conseguimos.

Se nos ha hecho muy tarde al haber perdido tanto tiempo buscando las rutas apropiadas, por lo que decidimos pernoctar en un pueblo a unos ocho kilómetros de Nagold, cuyo nombre no consigo recordar. Nos hemos situado en una calleja tranquila junto a unas casas en construcción. Tan pronto como hemos aparcado nuestro vehículo ha comenzado de nuevo a llover.

Hemos superado los 1600 Km. en concreto, 1612.

8º DIA* 9 DE AGOSTO


Iniciamos la jornada partiendo hacia Nagold, aunque pasamos de largo, pues la intención es desplazarnos unos veinte kilómetros hacia el norte, al objeto de visitar CALW, regresando posteriormente.

En Calw, apenas conseguimos un lugar para aparcamiento nos lanzamos en busca del museo deH.H. y la capilla de San Remigio. No encontramos ningun de los dos, que eran el motivo de nuestra visita, aunque la capilla era lógico el no encontrarla, ya que no estaba en esta ciudad.
Calw es preciosa. Está enclavada en una ladera de la montaña con su río al pie del valle. La plaza es preciosa y precisamente hoy hay mercado en ella. Es bullicioso y apenas se puede dar un paso, sin embrago, saliendo de la plaza en cuestión todo es muy tranquilo.
Al no encontrar lo que buscábamos, iniciamos el regreso hacia Nagold, aparcando en el parque público pagando previamente el tiquet.
Tras una vuelta por el pueblo para hacernos una composición del mismo, pasamos por una serie de calles, encontrando en una plazoleta el consabido mercado que, por lo avanzado de la hora (sobre las 13,30), ya estaba casi todo desmontando, aunque aún quedaba un carretón-panadería en el que adquirimos una de las últimas piezas que le quedaban. Este pan resultó ser buenísimo.
Continuamos en busca de la capilla de San Remigio. Como no disponíamos de la dirección, nos dirigimos hacia una iglesia que vimos pensando se podría tratar de un lugar donde alguien nos orientase.
La dicha iglesia era evangélica, por lo que a mí me sonaba a que por allí no lograríamos nuestro objetivo, sin embargo, una mujer que por allí encontramos, aunque mejor dicho, fue ella la que nos encontró a nosotros, nos dijo que hacia 14 años que vivía en Barcelona, pero que era de allí, aunque no conocía la capilla, pues ella era protestante y no visitaba iglesias católicas (después resultó que la dicha capilla era iglesia también protestante). Dado lo avanzado de la hora, optamos por regresar a nuestra casa para comer y hacer la visita por la tarde.
Después de comer, nos lanzamos en busca de la capilla de San Remigio, siguiendo las pistas que nos dio la alemana. No ha resultado difícil localizarla pues tras conseguir orientarnos hacia el“krankehaus” (atención, este nombre quiere decir HOSPITAL), y tras un par de rotondas, allí se encontraba nuestro objetivo.
Aparcamos frente a la Iglesia, al otro lado de la calle y a pié nos desplazamos hasta la puerta, encontrándonos con que está cerrada. Sin embargo vemos a un hombre con pinta de turco que está fregando la entrada. Le preguntamos cuando se puede visitar. Nos señala el reloj y nos presenta su mano abierta. Yo entiendo que es a las cinco de la tarde, pero no, quiere decir que esperemos cinco minutos a que se seque el suelo, pero como no lo entendemos muy bien, al final se nos lleva por detrás de la iglesia atravesando un jardín y algunas tumbas que por allí se encuentran, haciéndonos pasar a la capilla
Nos enseña la capilla y trata de explicarnos (imposible) los frescos, con la información que teníamos y algún que otro comentario a base de señas y alguna palabra en inglés, hemos salido del paso.
Como ha sido tan amable le doy una propina y mi hermana, todavía un poco obsesionada con el agua, le dice que si podemos llenar alguna garrafa de una fuente que había a la salida. Este hombre entiende lo que entiende, que es que queremos beber, y nos lleva hasta su casa. Nos presenta a su mujer y cuatro hijas. La amabilidad de este hombre es increíble para nuestra mentalidad, pues nos invita primero a tomar un vaso de soda, después nos invita a cenar y hasta nos ofrece su casa para dormir. Le agradecemos enormemente su gesto pero le manifestamos que ya poseemos nuestra propia casa y, además, debemos continuar viaje. En cualquier caso: Gracias buenhombre.
Yo le pregunto que si es turco. Dice que no, que él es cristiano y nos enseña una cruz que lleva al cuello bajo su camisa. Nos dice que es libanés, le pregunto que si es druso y me lo confirma. Salimos con destino a Tubinger. Como es una ciudad muy grande para visitar entre semana, nos conformamos con dar una vuelta sin bajar del vehículo, continuando ruta hacia Stutgart que también visitamos de igual manera.
La salida de Stutgart también nos resulta complicada y los líos hasta encontrar la ruta adecuada son innumerables. No desesperamos y al final conseguimos enderezar el rumbo. Nos vamos acostumbrando a estas dificultades.
Los nombres en alemán (salvo las ciudades importantes) no consigo memorizarlos, se parecen cantidad unos a otros y este es el motivo de nuestros líos y la consecuencia de hacer algunos kilómetros extras, en concreto hoy hemos hecho 200 justos hasta el área de autopista donde vamos a dormir.

9º DIA* 10 DE AGOSTO

Seguimos viaje hasta KASSEL por la A81 hasta WURZBURG donde tomamos a A7 hasta la salida 76 donde enfilamos la carretera 80 en cuyo trayecto se encuentra la llamada Ruta de los cuentos de hadas y que desembocará finalmente en Hannover.
La primera parada la hacemos en MÜNDEN, ciudad que posee el mayor número de casas con entramado. Comprobamos que hay una P de parking muy especial. Es para autocaravanas. Se paga 20 DM al día y 10 por medio día, pero podremos disponer de los servicios que un autocaravan necesita (agua y saneamiento). Hemos hecho la visita de la ciudad y nos ha complacido notablemente.
La intención es visitar la ciudad “blanca” de BAD KARLSCHAFFEN, pero por distracción o despiste, nos pasamos y decidimos pernoctar en el primer pueblo que encontremos, este pueblecito es HERSENHALKE. Orientados por unos jóvenes nos metemos por una calleja que desemboca en un parking que hay justo junto al río con un césped precioso entre la calle y el río, donde también hay un embarcadero con un transbordador que lleva al pueblo que hay al otro lado.
Llegado que hubimos, se nos acercó un vecino que nos ayudó a aparcar dándonos instrucciones, por lo que yo pensé que, como sucede casi siempre, se trataba del tonto del pueblo.
Este pueblo está ubicado a lo largo de la carretera, lo que nos permitió un paseo introduciéndonos por alguna calleja lateral que nos permitió conocer algo de la vida de los pueblos rurales de pequeño tamaño. Por lo que se refiere a comercios: Todo cerrado, ya eran las seis de la tarde.
Rebasamos los 2000 kilómetros. Concretamente 2.205.

10º DIA* 11 DE AGOSTO

Tras el desayuno nos preparamos para la marcha. Cuando estamos prestos para partir, se nos acerca nuevamente aquel vecino que nos ayudó a aparcar y, yo desde el puesto de conducción entablo una conversación en plan dialogo para besugos. Al final todo claro. El abuelete nos informó de que él había estado en España. Que había visitado toda la costa desde Cambrils hasta el Algarbe portugués. De pronto, me toca el brazo en señal de espera y desaparece. Momentos despues regresa con unas fotos. Una de ellas es la pirámide que hay en la autopista, justo en la partición de frontera entre Francia y España, y él en plan victoria. La otra foto era la de él en su coche, su caravana y su barca. Nos dice que lamenta ya no poder efectuar esos viajes debido a su edad. Nos despedimos deseandole lo mejor e iniciamos el retorno hacia BAD KARLSCHAFFEN (traducción libre: Baños de la cascada de Carlos).
Este pueblo, conocido por la Ciudad Blanca, nos ha decepcionado bastante. Bueno, mucho. Hemos dado una vuelta. Hemos visto su balneario y comprado el pan que nos hará falta para el día de hoy y nos encaminamos hacia nuestro siguiente destino.
La parada la realizamos en FURSTENBERG, aparcando en una zona dentro de la ciudad que es bastante bonita y aseada.
Visitamos el Museo-Palacio (o al revés) que les ha encantado a las señoras, aunque previamente tuve que ir a la tienda (inevitable) de porcelanas a arrancarlas de su éxtasis y también para evitar una compra que al final nos resultaría tan cara como inútil.
El mencionado palacio contiene, además del mobiliario del palacio (solo detalles y algunos cuadros), una amplia exposición de la porcelana que allí se fabrica y que dicen es famosísima y donde han disfrutado de lo lindo Nieves y Pilar.
Hacemos la comida en Furstenberg, dentro de nuestra casa y comemos como príncipes –faltaría mas-, comemos típico de mi pueblo “cachulí”, extraña comida (plebeya), en un lugar tan poco apropiado (principesco), pero que nos ha sabido a gloria.
Tras la comida y un breve descanso seguimos hasta OXTER, situándonos en un aparcamiento de autocaravanas justo al lado del río y a la entrada de la ciudad. En este aparcamiento solo se pagan los servicios y concretamente solo el agua y tanto como a un marco los 80 litros, mas o menos.
Nos desplazamos al Palacio de Corvey llegando cuando solo faltaba media hora para su cierre. Optamos por regresar al día siguiente y volvemos a Oxter, al parking para pernoctar. Entretanto hemos aprovechado el resto del día para visitar Oxter que nos ha encantado.
Un detalle: Encontramos una fuente. Nieves y Pilar deciden beber algo. Todo el mundo se les hecha encima diciendo que no beban: No es potable.
Al hilo de todo esto, hay que decir que no hemos visto en todo el viaje una sola fuente de agua potable. Particularmente a mí me resulta llamativo este hecho, pues hay ríos y agua por todas partes. También me llama la atención que, con tanto río, tanto orden, tanto control sanitario no hayamos visto ni una sola depuradora (¿?).

11º DIA* 12 DE AGOSTO


A primera hora partimos hacia Corvey. Desembolsamos 7,5 marcos por persona y dos marcos por el aparcamiento. Visitamos primeramente la Iglesia que es magnífica en su antigüedad y despues el palacio. Esta visita, en su conjunto, ha resultado muy interesante y donde se encuentran vestigios del paso de Carlomagno.
La siguiente parada de la etapa es en BODENWERDER, ciudad famosa por las fábulas y mentiras del Barón de MÜNCHAUSEN, y donde todo gira en torno a sus fantasías.
Como es ya avanzada la mañana hay que comer. Buscamos un lugar de aparcamiento. Está todo llenisimo, pues se celebra la fiesta de los bomberos y nos cuesta encontrar lugar para ubicarnos. Nos situamos un poco forzados, tanto como que se nos acerca una walkiria y nos dice que: FUERA. Somos obedientes y nos marchamos a otro lugar que, casualmente es mejor.
Comemos y nos damos una vuelta. Las calles que abocan al río están bloqueadas por la fiesta y cobran peaje. Por el boulevard vemos una tienda y, al final se cumple el capricho, compramos una veleta, que ya veníamos viendo desde que entramos en Alemania y que obsesionaba a Nieves.
Como hace bastante calor y solo nos queda el recurso de ir arriba y abajo del paseo que, eso sí, esta lleno de cervecerías, optamos por marcharnos.
La intención es visitar el castillo de HÄMELSCHENBURG, llegamos justo cuando están cerrando. Dado que entendemos que es demasiado tiempo perdido el esperar hasta el día siguiente para verlo, tomamos unas fotografías exteriores y de nuevo en marcha, camino ya de HAMELIN.
Yo pensaba que nos íbamos a encontrar una ciudad pequeña y que sería bonito ver la representación que se hace del flautista cada domingo a las doce del medio día, pero nos encontramos con una ciudad bastante grande y complicada, en la que resultó muy difícil el localizar un aparcamiento mas o menos céntrico.
Viendo lo que hay, considerando que no hay niños a los que les puede llegar a agradar, que además será en alemán, optamos por marcharnos, ya que habríamos de perder buena parte de la tarde y casi el resto del día siguiente. Por consiguiente, con algo de contrariedad por parte de las señoras, tomamos rumbo a Hannover.
Por la A2 llegamos muy cerca de Hannover, quedándonos a dormir en un área próxima, que resulta estar llenisima y donde la mayor parte de los que allí paran son polacos, letones y lituanos y alemanes con destino a Berlín.

12º DIA* 13 DE AGOSTO


Hoy es domingo, tomamos rumbo al centro de Hannover. No hay nadie por las calles y disfrutamos del paisaje por todo el centro de la ciudad. Esta visita la hacemos sin bajar del vehículo, solamente ante el Ayuntamiento que es un edificio magnifico con un lago y jardines preciosos, paramos para hacernos unas fotos.
Continuamos hacia la Expo. Aparcamos en un lugar destinado a Autocaravanas. Un empleado, por señas, nos dice que podemos quedarnos a dormir. ¡Estupendo!. No se paga aparcamiento porque hubo grandes protestas y, en vista de la baja asistencia de público lo eliminaron.
Accedemos al recinto. Al sacar las entradas tenemos conflicto con el idioma. Queremos sacar entradas para dos días y no sabemos si nos ha entendido bien la taquillera. Ante este conflicto, un aborigen que chapurrea el español nos ayuda y nos dice que mejor sacar las entradas día a día y hacerlo con tiquet de mayores de 60 años. Así lo hacemos. Pagamos con Visa y obtenemos un buen descuento. Nieves le dice al alemán que “Thankesen” y el hombre le agradece el esfuerzo con una amplia sonrisa y agarrón de brazo. Por cierto, que no hemos encontrado gente tan antipática y seca de carácter como nos han dicho, mas bien todo lo contrario.
La visita a la Expo no vamos a detallarla. Digamos que como Sevilla y vale.
Cansado de todo el día de aquí para allá. Un calor impresionante, resulta que es el primer día de verdadero calor que hemos tenido, decidimos retirarnos a nuestra casa rodante. Lo hacemos, cenamos y a dormir. Cuando ya estabamos a punto de coger el sueño, unos golpes en la puerta, con el consiguiente sobresalto, hace que nos movilicemos. Al abrir la puerta, una mujer y tres hombres con cara de malas pulgas nos dicen que ¡¡¡FUERA!!!. No entendemos muy bien, ya que nos habían dicho que se podía dormir allí, pero como no vale la pena discutir, si además no nos entienden, pues hala, carretera y manta, cosa que hacemos junto con otros autocaravanistas que fueron tambien informados “defectuosamente”
No sabemos muy bien hacia donde dirigirnos, así que por carreteras desconocidas, cansados y cabreados avanzamos por no sabemos dónde, hasta que, de pronto, veo una acera en la que hay aparcado un coche y unas casas. Sin pensarlos dos veces, aparcamos en línea con el coche y a dormir. Mañana será otro día.
La noche transcurrirá sin incidentes, solo el movimiento del autocaravan por el paso de otros vehículos, especialmente camiones.
Lo que sí está claro es que no sabemos dónde estamos. Mañana cuando amanezca trataremos de reorientarnos. No será difícil.

13º DIA* 14 DE AGOSTO


Como presumíamos, no resulta difícil el regreso a la Expo. Resulta que, pese a las vueltas y revueltas que dimos por la noche no fuimos mas lejos de unos diez kilómetros, así que volvemos hacia el lugar en que ayer aparcamos.
Por lo que se refiere a la taquilla, enseñamos los tiquets de ayer y señalamos lo que dice al dorso, que somos sesentones.
El día de hoy, como ayer, será caluroso y nos volvemos a cansar como es lógico, aunque menos que muchos jóvenes que por allí se ven que van con la lengua fuera.
En el pabellón de México nos dicen que les hemos traído suerte, pues con nosotros llegó el buen tiempo.
Solo comentaremos el Pabellón de España. Nos ha parecido decepcionante y por lo que se refiere a comer, resulta que la restauración estaba a cargo de Paradores Nacionales. El plato de paella resultaba a un precio astronómico, por lo que decidimos comérnoslo cuando volvamos a casa.
Cansados, como no, apurado ya el día, salimos del recinto y encaramos la salida por la por la A7, ya en plan regreso.
Paramos a dormir en la primer Area que encontramos. La de HINDESHEIMER BÖRDE. Buenas noches.
Estamos ya en el punto de retorno. Hasta aquí hemos hecho un total de 2.475 kilómetros.

14º DIA* 15 DE AGOSTO

Comenzamos el regreso vía Frankfurt, hacemos una parada a unos 27 Km de esta ciudad para comer y descansar un poco, (entre las 13 y 15 horas).
Francfort lo vemos como al resto de grandes ciudades, esto es, una vuelta despacito por su centro. El centro financiero.
Retomamos la autopista y a la altura de Darmstad, aunque la abandonamos pronto y seguimos por la carretera numero 3 hasta Heidelberg que esta lleno de turistas y gran movimiento por sus calles lo que hace incomodo el detenerse por lo complejo de sus calles. En consecuencia, volvemos hasta la A5 y en un área de descanso aprovechamos que vamos sobrados de tiempo y nos duchamos para sacarnos de encima el agobiante calor y el cansancio acumulado de la Expo.
Continuamos hasta Baden Baden, donde paramos para la pernocta, pues ya se habían hecho las nueve de la noche y no parecía prudente seguir en la ruta.
Yo me doy una vuelta mientras preparan la cena y veo existe cercana una iglesia que me llama la atención. Creo vale la pena hacer la visita, pero eso será mañana y sorprenderé a Nieves y Pilar, pues no se pueden imaginar lo que van a encontrar.


15º DIA* 16 DE AGOSTO


Tras el desayuno invito a las mujeres a que me sigan. Se sorprenden de ver una pirámide parecida a las mayas, tanto en su estructura como por sus esculturas en alto y bajorrelieve. Es la iglesia. A media altura está lo que sería una iglesia normal. En el sótano está la cripta. Todo precioso, incluido el entorno donde se aprecian grupos escultóricos en línea con los cuatro puntos cardinales.
Tras unas fotos de recuerdo iniciamos la segunda etapa de regreso, saliendo a poco trecho para darnos una vueltecita por Baden Baden.
Puestos de nuevo en marcha, optamos por ir por la carretera 3 en vez de la A5, donde el transito es impresionante y agobiante, además por la carretera vamos a disfrutar de un paisaje pintoresco, clima mas fresquito y también pasar una serie de pueblos, en definitiva, ver paisajes que la autopista no permite ver. La contrapartida es que se hacen menos kilómetros, se pierde mas tiempo en el cruce de ciudades, pero como no nos apremia nadie, pues nos va bien y nos apetece.
En la ciudad de Appenweier nos desviamos hacia Strasburgo. Cruzamos la frontera hacia Francia y nos damos una amplia vuelta por la ciudad sede del Parlamento Europeo.
Hacemos una parada en el CONSEJO DE EUROPA, y otra en el PARLAMENTO, inaugurado hace escasamente unos meses. Próximo hay unos espacios amplios que resultan ser la Feria de Muestras inoperante en esos momentos, lo que nos permite aparcar cómodamente y a la sombra de un enorme árbol para comer y descansar.
El Parlamento no se puede visitar si no se concierta hora, no obstante podemos acceder al interior en lo que se refiere a un amplio patio semicircular donde se aprecia la magnifica obra.
Volvemos a Alemania para retomar la carretera 3. Hacemos una parada en Offenbach para comprar algún regalito para los nietos. Resulta que en una de las tiendas que visitamos venden revistas (todas en alemán, porque la ciudad es industrial y no turística), vemos una en cuya portada está nuestro Príncipe y donde se anuncia su compromiso de boda, ¿será verdad?.
Offenbach es una ciudad donde todo gira en torno a un exclusivo negocio. Se trata de la revista BURDA y se ven varios complejos con este nombre.
Continuamos por diversos vericuetos de la carretera 3 hasta Friburgo, donde ponemos gasolina con el exclusivo objeto de eliminar la calderilla en marcos que nos quedaba, y nos incorporamos a la A5, por cierto que, como es de hormigón toda ella, hay juntas de dilatación que hace que constantemente nuestro vehículo soporte unos golpes de manera que parece que tenga las ruedas cuadradas.
Atravesamos nuevamente la frontera con Francia dirección a Mulhause y ya en la primer área de descanso que encontramos y que es la PUERTA DE ALSACIA, vamos a hacer otra pernocta.
Nos situamos cerca de unos camiones, pero parece todo muy incomodo, por lo que tras una prospección a pié, vemos que hay un lugar mas alejado y tranquilo, así que hacia allá vamos. En principio estamos prácticamente solos, después llegaron varios mas, entre ellos 2 caravanas de Lleida y una de Tarragona. Ya no estamos solos y por tanto vamos a pasar una noche tranquila como hacia días no lo habíamos hecho. De paso, decir que hemos superado los 3.000 kilómetros. Concretamente 3.227.

16º DIA* 17 DE AGOSTO


Otro día de regreso. Todo el viaje por carretera. Valía la pena optar por esta fórmula, ya que el paisaje y lo relajado del viaje, pese al calor, merecía esta alternativa. Todo el viaje hasta Lyon, por la N 83.
Antes de Lyon tomamos el periférico. Suponemos va a representar un ahorro en la ruta, pero no. Resulta que hay una indicación que dice: MARSELLA, aunque no dice por que autopista, como Marsella está en el sur, optamos por seguir esta dirección pero vemos que algo no cuadra, ya que la dirección es totalmente hacia el este. Seguimos hasta que vemos un indicador que dice Grenoble. Como resulta ilógico, optamos por salirnos de la autopista y encarar en la mejor oportunidad el regreso hacia Lyon.
Regresar hasta el periférico nos ha representado casi treinta kilómetros extra. Una vez allí encaramos la opción sur hasta que de nuevo aparece Marsella en otro indicador y tomamos la N 7 hasta Valence, donde entramos en la A 7 con el objeto de pernoctar en la próxima área que encontremos, esta se haya justo a tres kilómetros. Hasta este punto, y desde Lyon, hemos atravesado diversas ciudades todas muy próximas al río.



DECIMOSEPTIMO Y DECIMOCTAVO DIAS
DIECIOCHO Y DICINUEVE DE AGOSTO

Jornadas de retorno que transcurren sin incidencias.

Dado lo holgado de tiempo de que disponemos para completar el viaje, optamos por hacerlo por carreteras alternativas en dirección a Montpellier, por lo que abandonamos la A 7 por la salida 16. Debido al calor, se hace bastante pesado este retorno. Sin embargo, hemos podido disfrutar de paisajes franceses poco conocidos por nosotros. El principal problema ha sido cruzar Montpellier que ha sido, como en todas las ciudades, algo complicado.
Retomamos la A9 próxima ya a Perpignan cruzando la frontera a una hora difícil, ya que nos encontramos cerca de nuestro destino, pero como estamos bastante cansados debido al calor que hemos soportado, pensamos que llegaríamos a Barcelona extenuados, por lo que optamos por no continuar debido a que ya se aproximaba la noche. En consecuencia, continuamos hasta el Area de Tramontana donde nos disponemos a pasar la noche.
Esta área se presenta como muy tranquila y parece confirmarlo el hecho de que van llegando otros vehículos que también piensan, como nosotros, pasar la noche allí.
Sin embargo, a las seis de la mañana comienzan a llegar autocares, con gente que aprovecha para estirar las piernas y aligerar sus depósitos. Todo ello con el consiguiente alboroto, por lo que se acabó el sueño, así que desayunamos, salimos de la autopista y continuamos por la N II hasta Tordera donde tomamos la A 19, pues pasaremos por Barcelona, donde dejamos a Pilar. Despues, hasta la torre.
Total de esta excursión: 4.310 kilómetros. El autocaravan lleva ya 11.669.

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