Bikram Yoga. Adictos al calor.

 

 

26 posturas o asanas más dos ejercicios de respiración o pranayamas.

90 minutos de clase en una sala a 41 grados y 40% de humedad.

Apetecible ?

 

Es un hecho que el Bikram Yoga tiene cada vez más adeptos.

Una nueva forma de entender esta disciplina basada en los principios del Hatha Yoga y desarrollada por Bikram Choudhury.

 

Durante una sesión de bikram yoga, el objetivo es el estiramiento y compresión de todas las partes del cuerpo, involucrando los sistemas respiratorio, inmune, esquelético, muscular, digestivo, respiratorio y nervioso.

La práctica estimula los órganos internos, nervios y glándulas mediante el impulso de sangre oxigenada a todo el cuerpo.

Disminuye el nivel de estrés, aumenta la energía y relajación, lubrica las articulaciones, mejora la postura corporal y la alineación de la columna, fortalece los huesos y el sistema inmunológico, ejercita el sistema cardiovascular, permitiendo que el cuerpo queme grasa y elimine toxinas de forma más eficaz.

 

 

Tras una práctica de dos meses, creo que los puntos fundamentales del bikram yoga son el espejo, el agua y el calor.

 

El espejo nos mantiene concentrados y nos permite ver la cruda realidad pero también la extraordinaria evolución de nuestro cuerpo. El aumento de la flexibilidad y la fuerza se hacen patentes en pocas clases.

 

El agua es fundamental.

Las condiciones extremas de la sala requieren adaptar nuestras rutinas alimentarias, lo cual aumentará nuestro bienestar de forma indirecta. La hidratación es vital, tanto antes, como durante y después de la clase para evitar mareos y náuseas.

Ocurre lo mismo con las comidas, que deben ser ligeras y realizarse al menos 3 horas antes de la misma.

 

El calor en la sala es el punto más controvertido en la práctica de Bikram.

La teoría nos dice que es precisamente esta condición la que ayuda a aumentar la sudoración y la eliminación de toxinas, la elasticidad de los músculos y por encima de todo, el nivel de concentración y la fuerza de voluntad.

 

Hablando de Bikram Yoga, encontraremos una legión de seguidores a lo largo y ancho del planeta que incluso visitan centros en cada ciudad a la que viajan por trabajo o placer.

Gente que ha conseguido perder peso, corregir lesiones, superar depresiones, gente que ha abandonado su profesión para dedicarse en cuerpo y alma al Bikram y abrir su propio estudio.

Y por supuesto, también una legión de detractores que acusan a Bikram Choudhury de mercantilizar la práctica de yoga creando todo un imperio cuya piedra angular son los Teacher Trainings.

 

Creo que para poder opinar sobre Bikram Yoga lo mejor es probarlo.

Es probable que usted no sea capaz de subir a una cinta y correr durante una hora, pero quizás se sorprenda al ver que no sólo sobrevive a una sesión de 90 minutos en condiciones extremas, si no que además le sienta muy bien.

Quizás se sorprenda al ver que un lapso de una hora y media en su vida diaria es sanador.

Que concentrarse únicamente en su cuerpo y la voz de su profesor le permite realizar posturas que se le antojaban imposibles.

 

Llegadas las 8 de la tarde yo me dejo llevar. Disfruto del silencio, interrumpido únicamente por el sonido de mi respiración y las indicaciones de Lucciana y Eva.

Son duras, no me van a permitir salir de la sala, ni esforzarme solo un poco.  Pero también me ayudarán a mostrar mi amor propio, mi determinación. Me motivarán, me corregirán y al salir, sonreirán al ver mi cara de felicidad porque, ¿ saben una cosa ?, la única clase mala de bikram yoga es la que te pierdes.

 

Como dice Bikram Choudhury ” Nunca demasiado tarde, nunca demasiado viejo, nunca demasiado enfermo para empezar de cero otra vez “.

 

www.bikramyogamallorca.com

 

 

 

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