Yo también puedo salvar una vida

Por Carmen Cereceda Tarnos y
José Manuel Bernal Marco

Breve introducción

En España mueren 10.000 personas por “muerte súbita” o “muerte natural”. En Estados Unidos esta cifra alcanza las 500.000 personal al año.

¿Qué es la “muerte súbita” o “muerte natural”? Es la muerte brusca, en la mayoría de los casos por una enfermedad del corazón, la denominada enfermedad coronaria o infarto de miocardio. El enfermo sufre bruscamente una pérdida de conciencia y de desploma en el suelo.

Muerte cerebral – El cerebro es un órgano que requiere un aporte continuado de oxígeno. Si no recibe oxígeno, muere inmediatamente, sin capacidad para recuperarse. Es lo que se denomina muerte cerebral. Todos los donante de órganos que se utilizan con gran éxito en España están muertos cerebralmente, es la muerte “legal” pero sus órganos aún son útiles para el trasplante.

¿Cuándo se produce la muerte cerebral?  – Depende de muyos factores, pero para resumir diríamos que cuanto mas tiempo sin oxígeno en el cerebro mayor riesgo de muerte cerebral. Para el presente estudio diremos que el cerebro tiene lesiones irreversibles y muerte después de 5 minutos sin recibir oxígeno.

Muerte súbita y muerte cerebral –  En estas 10.000 personas que mueren en España cada año, se ha producido una enfermedad del corazón que es “recuperable”, es decir que podemos salvar la vida del corazón y por lo tanto, podemos salvar la vida de la mayoría de estas 10.000 personas, si… conseguimos salvar la vida del cerebro. Se puede producir la situación catastrófica de que salvemos la vida del corazón pero el cerebro desarrolle unas lesiones (muerte) tan importantes que el paciente fallezca o quede con lesiones gravísimas de por vida, es decir, en situación de coma o de graves secuelas neurológicas que produzcan un enorme dolor a su familia y a la sociedad.
¿Cuántas de estas 10.000 personas que muertes por “muerte súbita” o “muerte natural” podríamos salvar? ¿Cómo podemos hacerlo?

Situación ideal  Una persona tiene un episodio de “muerte súbita” en la UCI de un hospital. Inmediatamente se inicia el programa de Reanimación Cardiopulmonar Avanzado y las posibilidades de recuperar con vida y sin secuelas al enfermo son elevadísimas. Esta persona, dentro de su enfermedad ha tenido suerte. Ha ido a “morir” a un hospital español, con personal altamente adiestrado y medios tecnológicos modernos.
Pero, la mayoría de las 10.000 personas que mueren al año en España, no tienen tanta suerte, porque la “muerte súbita”, el desplomamiento de la persona se produce en lugares no preparados para la resucitación.

 

Yo también puedo salvar una vida  – Cualquier adolescente o adulto puede salvar la vida de una de estas 10.000 personas. Solo se requiere un entrenamiento muy básico.
En países anglosajones, centroeuropeos y nórdicos el entrenamiento en la resucitación de las personas con “muerte súbita” se inicia en la escuela a partir de los 10-12 años de edad y se repite cada año. En España es bastante posible que un médico recién licenciado, con capacidad legal para ejercer su profesión, no halla recibido jamás instrucciones para realizar la reanimación de estas 10.000 personas. ¿Sorprendente, no?
Como ejemplo diremos que en Estados Unidos, en una ciudad de 26.000 habitantes en Cookville, Tennessee se realizó una inversión de 77.000 dólares (60.000 euros). Se instalaron 30 dispositivos de resucitación en coches de policía, camiones de bomberos, edificios oficiales, centros recreativos, iglesias, grandes superficies, y estadios deportivos. Paralelamente se entrenó a 500 voluntarios. Como consecuencia de este programa se salvaron 10 vidas al año. 6.000 euros por vida. Parece, desde luego, un precio muy barato, si se tiene en cuenta el enorme costo que representa cuidar a una persona recuperada de una muerte súbita con graves secuelas.

Básica (reanimación cardiopulmonar básica) a todas las acciones y maniobras que se pueden efectuar para evitar la muerte tras un episodio de muerte súbita. La RCP puede y debe realizarse en el sitio donde se produce la muerte súbita y por la persona que sea testigo de la misma. No importa el conocimiento de medicina que se tenga. Cualquiera con un mínimo entrenamiento la puede realizar.
El objetivo de la RCP básica es suministrar algo de oxígeno al cerebro hasta que acudan profesionales e inicien la RCP avanzada (maniobras de reanimación cardiopulmonar realizadas por médicos, enfermeras y técnicos perfectamente adiestrados).

 

Yo también puedo salvar una vida –  Mi objetivo, yo que no soy un profesional, es “engañar a la muerte”, retrasar su triste objetivo, darle tiempo al cerebro hasta que lleguen los profesionales. Es decir, si el cerebro de esta persona que acaba de sufrir una muerte súbita y que se queda sin recibir oxígeno solo le quedan 5 minutos de vida, mi objetivo es: darle un poquito más de tiempo. Tal vez 3 o 4 o 5 minutos más. Con 10-12 minutos en total desde el episodio de muerte súbita, es tiempo suficiente para que llegue la ayuda profesional a través de los servicio de emergencias del 112.
Así pues, yo también puedo salvar una vida, pero solo tengo 5 minutos.
En resumen, la cadena de la supervivencia que yo puedo y debo realizar se basa en tres pilares:

 

 

1. Pedir ayuda. Comunicar al Servicio de Emergencias 112 o 061 de la existencia de un caso de muerte súbita.
2. Iniciar las maniobras de reanimación cardiopulmonar básica (RCP).
3. Utilización de un Desfibrilador Semi-Automático. Ya veremos de que se trata.

 

Minuto primero.
Pueden darse dos tipos diferentes de circunstancias. Primera, nos encontramos con una persona desplomada en el suelo. No sabemos cuanto tiempo hace que ocurrió el accidente. Segunda, vemos como una persona se desploma delante de nosotros.
¿Qué debemos hacer?
Primero. Comprobar el nivel de conciencia. ¿Cómo?. Llamándole, provocándole un pequeño dolor (por ejemplo, un pellizco).
¿Está consciente?
SI – pregúntele si necesita ayuda y actúe en consecuencia.
NO – seguir adelante.

Segundo. ¿Respira? ¿Cómo? Ábrele la boca y oye su respiración o nota su aliento. Escucha si respira, siente el aire exhalado sobre tu mejilla, mira si mueve el pecho.
¿Respira?
SI – Póngale de lado y pida ayuda.
NO – Ahora, tú también puedes salvar una vida.

 

Segundo minuto.
Pide ayuda. Tú solo no puedes hacer nada. Grita, pide ayuda gritando. Tú o quien esté contigo en este momento debéis llamar al 112 o 061. Si los Servicio de Emergencias no llegan, esta persona fallecerá. Informa a la centralita del 112 o 061 de que una persona tiene un episodio de muerte súbita, de que no está consciente ni respira. Informa con precisión donde se localiza.

 

Tercer minuto.
Maniobras de RCP básica (reanimación cardiopulmonar básica). Si estás solo debes realizar masaje cardíaco. Si estás acompañado, tu compañero/a debe realizar ventilación “boca a boca”. Coloca al enfermo boca arriba y sobre el suelo.
Ábrele la boca y extrae cualquier objeto (comida, etc.). Mueve su cabeza sujetando con una mano la frente y con la otra levanta el mentón. No se debe mover la cabeza hacia los lados por el riesgo de lesión de la columna cervical. Coloca el talón de tú mano en el centro del pecho en la línea media del esternón. Sobre tú mano coloca encima de ella el talón de la otra mano. Con los brazos rectos, deja caer tu peso y deprime el pecho de la víctima unos 4-5 cm.

 

 

Cuarto minuto.
Se debe realizar 30 compresiones y luego dos ventilaciones “boca a boca”. El ritmo es: 30 compresiones – dos ventilaciones – 30 compresiones – dos ventilaciones –

 

Quinto minuto.
Comprueba si existen signos vitales: ¿Respira? ¿Tiene pulso? ¿Recupera la consciencia?

Sexto minuto y más. Como tú le estas haciendo una RCP básica (reanimación cardiopulmonar básica) le estás proporcionando unos minutos extra de vida. Continua con la pauta antes mencionada: 30 compresiones – dos ventilaciones hasta: llegada de ayuda, recuperación de la víctima, o agotamiento del reanimador.

 

Desfibrilador Semi-Automático.
Cuando el corazón se para y se produce la muerte súbita, realmente lo que ocurre es que el corazón tiene una actividad eléctrica desorganizada e ineficaz. Si donde se produce el desvanecimiento de la persona dispones de desfibriladores semi-automáticos y alguien sabe manejarlo, debes utilizarlo antes del la RCP básica, es decir en el tercer minuto.

Uso del desfibrilador semi-automático.
Si la persona está inconsciente, el desfibrilador funciona solo y es él el que toma las decisiones. Solo deben seguirse las instrucciones que la máquina transmite. No es posible que se cometa un error por su uso. El error es no usarlo. El desfibrilador semi-automático salva las vidas.

 

 

Información adicional :
Existe en Internet múltiples webs que enseñan prácticamente la RCP básica y el uso de los Desfibriladores-Semi-automáticos. No es escusa desconocer la RCP básica y ver morir a una persona “recuperable”.

Yo recomiendo: http://www.madridsalud.es/salvaunavida.htm, http://www.youtube.com/watch?v=Nnwi5JhqZRY

y sobre todo, http://www.youtube.com/watch?v=ONvLNik8A_s&list=PL782662DC84B4E79C&index=1&feature=plpp_video.

En este último video, Mr. Bean (Rowan Atkinson) salva la vida de un hombre que sufre una muerte súbita. Si él puede hacerlo, entonces …..tú también.

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