Consejos para el acné y la vida – Primera parte

Por María José Alonso

“Si vas a bailar, baila con todo tu ser, o no bailes del todo.
Y si amas, ama totalmente o no ames para nada.
Si decides estar aquí, estate aquí; pero si te vas, márchate completamente.
No te quedes a medias, ni pretendas que cuando no estés, los otros te recuerden.”
J. Bucay

 

Desde el primer día me gustó su cara, siempre sonriente, era como tomar el té por la tarde con una buena amiga.

“Siempre he soñado con ser azafata, pero con esta cara…” Asentía con la cabeza varias veces y hablaba con un tono que parecía un monólogo. “Quiero tener otra piel, es lo único que de verdad necesito…”

Me reí, pero la sensación de impotencia que transmitía esa afirmación tomó forma de palabras. “Es que yo nunca he comprendido bien por qué me salen tantos granos…me parece que hasta ahora he estado mirando el mundo con un ojo cerrado…”

Era muy alta y si no estuviésemos sentadas, tendría que mirar hacia arriba. El pelo suelto hasta los hombros, los ojos almendrados y de un verde profundo, los labios bonitos pero lo mejor era que toda ella emanaba una luz muy viva.

Al ser la mayor de una familia numerosa desde su casa traía, sin darse cuenta, una alegría que nos reconfortaba, a la vez que una pesada carga sobre su espalda. Con el delantal puesto desde su más tierna infancia aprendió a cocinar y a responsabilizarse de sus hermanos menores mientras sus padres pasaban horas tras el mostrador de un comercio. Educada para no salir de ese ámbito por mucho que quisiera, destinada a enamorarse y casarse.

“Mi vida parece bonita y dulce, pero me repugna, en especial cuando estoy cansada, cuando me salen granos en la cara o me siento sola o cuando llamo a mis amigos y no están. He aprobado la selectividad y quiero irme lejos a estudiar. Creo que cada uno hemos nacido para vivir nuestra propia vida. Espero que mis padres lo entiendan.”

Empezó a hablar, había puesto la directa. “Por ejemplo, no sé si puedo comer de todo. En mi casa no me dejan tomar chocolate. ¿El chocolate causa acné?”

Probablemente no, pero es un tema controvertido. Durante años nos han dicho que comer chocolate hace que nos salgan granos y en muchos casos es así.

Los primeros estudios que se hicieron en el siglo pasado que probaban que el chocolate no provoca acné, eran incorrectos, ya que tanto el chocolate como la barra sin chocolate utilizadas, contenían grasas trans y azúcares, ingredientes que hoy en día se sabe que sí lo provocan.

No tenemos pruebas concluyentes, pero es probable que sean las grasas trans, el azúcar y la leche las que provoquen los brotes de acné y no el cacao.

Si te gusta mucho el chocolate, toma el que tiene más cacao y menos azúcares, del 60% o más, que estén hechas con la manteca del cacao y no con otras grasas hidrogenadas.

No tienes porque renunciar a él, además es una fuente de antioxidantes y nutrientes de calidad, contiene minerales, vitaminas y se ha visto que sustancias con ligero efecto antidepresivo.

“Entonces ¿Qué me aconsejas?”

Tómalo ocasionalmente, con moderación.

Elige los que son poco dulces para que no lleven muchos azúcares refinados. Los productos de alto índice glucémico empeoran el acné.

Mira que la grasa de la composición sea la del cacao, no vegetal ni de manteca de la leche.

Evita el chocolate con leche, ya que a algunas personas los lácteos si les empeoran el acné.

Y disfrutalo!

 

María José Alonso
Dermatóloga

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