CICLO “A LA MANERA DE…: MÚSICAS IMPROVISADAS EN “CONCIERTOS DEL SÁBADO”

 

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Entre el 12 de enero y el 2 de febrero en la Fundación Juan March

 

En la música occidental, la composición se ha equiparado tradicionalmente con la partitura. Solo las obras que fueron escritas en el papel pautado han acabado integrándose en la historia. Pero esta visión ha olvidado por completo una práctica muy arraigada que ahora empezamos a conocer: la interpretación de música improvisada, esto es, de obras que se creaban en el mismo momento de su ejecución a partir de patrones o moldes preestablecidos. De estas composiciones, lógicamente, no ha quedado partitura alguna.

 

La programación musical del año 2013, en cuanto a Conciertos del Sábado se refiere, comienza, el próximo 12 de enero, a las 12:00 horas de la mañana, con el primero de los cuatro conciertos del ciclo A la manera de…: músicas improvisadas que ha organizado la Fundación Juan March.

 

A partir de las explicaciones que ofrecerán los propios intérpretes, este ciclo mostrará de modo explícito cómo operaban estas prácticas de improvisación en estilos y momentos históricos distintos: el Renacimiento, el Clasicismo, el Romanticismo y el jazz.

 

 

*12 de enero: El grupo MORE HISPANO (Vicente Parrilla, flauta y dirección; Enrike Solinís, vihuela y archilaúd; Pablo Martín Caminero, violón; y Daniel Garay, percusión) ofrece

Improvisaciones sobre danzas del Renacimiento

 

 

A la improvisación se le reconoce un gran protagonismo en la historia de la llamada música culta. Existen multitud de estudios musicológicos, tratados de la época y fuentes antiguas que analizan y clasifican un sinfín de fórmulas melódicas o glosas que forman la materia prima de la que se nutriría la improvisación en los siglos XVI y XVII.

 

“Sin embargo, este reconocimiento es meramente teórico, ya que estas prácticas improvisadas apenas se escuchan hoy día en conciertos o grabaciones de música antigua a cargo de los grupos al uso. Este concierto representa una excepción en este panorama. Centrándonos en el repertorio del Renacimiento, buscaremos posibles vías para la recuperación de esta práctica, de modo que las improvisaciones partirán de los principales parámetros del repertorio renacentista: líneas melódicas improvisadas de los distintos instrumentos (conocidas como “solos” en otras músicas como el jazz); estructuras siempre abiertas, sin un número predeterminado de secciones o repeticiones y, por tanto, con una duración variable; y, por último, aspectos interpretativos generales como las dinámicas, el carácter y las agógicas. La combinación de estos elementos se escuchará de modo irrepetible pues serán, para sorprender al público y a nosotros mismos, siempre improvisados. De todo esto se deriva que el repertorio que interpretaremos en este concierto no se basa en obras escritas, sino fundamentalmente en patrones armónico-melódicos provenientes de España (Conde Claros, Canarios y Qvinta Pars), Portugal (Folías) e Italia (Romanesca, La Spagna), que fueron conocidos en el Renacimiento como tenores, grounds o bassi ostinati. A partir de estos patrones desarrollaremos las obras de forma espontánea, una actividad no exenta de riesgo”.

Vicente Parrilla

 

More Hispano no sólo interpreta, crea. Y no sobre el papel, sino en el escenario. Delante del público. Improvisaciones y glosas cargadas de riesgo, creatividad, comunicación y virtuosismo que hacen de cada uno de sus conciertos un espectáculo único. Desde 2005 se han centrado en desarrollar y recuperar el arte de la improvisación, que se ha materializado en dos proyectos discográficos: Yr a oydo (2010), un disco dedicado a la improvisación en la música del Renacimiento y primer barroco, y el recién publicado Glosas (2011), con material propio e inédito en forma de nuevas glosas para el repertorio renacentista. Fundado en 1998 con la publicación de un CD monográfico dedicado a Bartolomé de Selma y Salaverde (Canzoni, Fantasie et Correnti) y dirigido por Vicente Parrilla, es un grupo formado por músicos de prestigio, solistas con trayectoria propia que llevan colaborando muchos años. More Hispano toma su nombre de una expresión latina que se encuentra en varias obras de algunos de los autores más importantes del Renacimiento español. Ha actuado en ciclos y festivales de música antigua como el de Tiana (Barcelona), Noches en los Jardines del Real Alcázar y FeMÁS de Sevilla, el de Aranjuez, el de El Puerto de Santa María, el Castillo de Aracena (Huelva), XXII Radovljica Early Music Festival (Eslovenia), Forum de Música Española en Varsovia (Polonia) o el Festival Oude Muziek de Utrecht (Holanda), entre otros.

 

 

 

*19 de enero:URI CAINE (piano) ofrece

Historia improvisada del jazz

Traducción: Juan Carlos Cifuentes “Cifu”

 

 

Aunque la improvisación es consustancial al jazz, no todos los parámetros musicales de una obra (en esencia, melódico, armónico y formal) son improvisados. Lo habitual es que se tomen como punto de partida materiales preexistentes a partir de los cuales variar e improvisar. Cada improvisación es un caso particular, pero es posible distinguir una serie de técnicas más o menos estandarizadas. Así, en primer lugar, la paráfrasis melódica o armónica es un procedimiento para introducir elementos nuevos dentro de una melodía o una armonía que continúan siendo reconocibles para el oyente. Se trata de un tipo de intervención sobre el material preexistente más cercano a la variación que a la improvisación. Un segundo procedimiento, el más característico en la música de jazz, se basa en un repertorio de fórmulas melódicas que se introducen en las distintas piezas. El principal reto de este tipo de improvisación es la dificultad de construir una obra coherente a partir de distintos fragmentos musicales. Un tercer procedimiento consiste en emplear uno o varios motivos (“licks”, en terminología jazzística) sobre los cuales el intérprete va introduciendo variaciones. Esta improvisación motívica era poco frecuente antes de 1950, puesto que en aquella época se aspiraba a que el tema principal de la pieza fuera reconocible a lo largo de la obra. Un último procedimiento se basa en la utilización de escalas modales, propias de la música folclórica en algunas culturas.

 

Todos estos procedimientos de improvisación han sido empleados, con distinto énfasis, a lo largo de la historia del jazz y pueden combinarse en una misma interpretación, incluso en una única obra. A partir de materiales prexistentes muy variados, el concierto de hoy aspira a mostrar el funcionamiento de estas técnicas de improvisación y su distinto uso a lo largo de la historia del jazz.

 

Uri Caine nació en Filadelfia y estudió piano con Bernard Peiffer y composición en la Universidad de Pennsylvania con George Rochberg y George Crumb. Participó en numerosas bandas, como las lideradas por Philly Joe Jones, Hank Mobley, Johnny Coles, Mickey Roker, Odean Papa, Jymmie Merritt, Bootsie Barnes y Grover Washington.

Ha grabado 22 discos con arreglos de Mahler, Wagner, Beethoven, Bach y Schumann. Ha sido director de la Bienal de Música de Venecia (2003) y ha interpretado su versión de las Variaciones Diabelli con orquestas como la de Cleveland, la de Cámara de Moscú, la CBC de Canadá o la de Cámara Sueca. Entre 2006 y 2009 fue compositor en residencia de la Orquesta de Cámara de Los Angeles. En 2009 fue candidato a un Grammy por The Othello Syndrom. Ha trabajado junto a Don Byron, Dave Douglas, John Zorn, Buddy DeFranco, Annie Ross, Global Theory o Les Maitres Musiciens de Jajouka. Ha recibido encargos de la Volksoper de Viena, los Seattle Chamber Players, Relache, el Trío Beaux Arts, la Orquesta de Cámara de Basilea, Concert Köln y la American Composers Orchestra.

Galardonado con numerosos premios, ha actuado en festivales de jazz como el North Sea Jazz, el de Montreal, el de Monterey, JVC Festival, el de San Sebastián, el de Newport, así como en festivales clásicos como el de Salzburgo, Ópera de Munich, Holland Festival, Festival de Israel, IRCAM y el festival de grandes intérpretes en el Lincoln Center, entre otros muchos.

 

 

 

*26 de enero: David Dolan, piano; y John Kenny, trombón, ofrecen

El clasicismo no escrito

Traducción: Cristina Moreno

En el actual mundo de la música clásica, los improvisadores son bastante escasos (y por tanto, este ciclo de conciertos es una rareza a nivel mundial). La improvisación clásica en música de cámara es incluso menos frecuente, por la sencilla razón de que dos músicos tocando una música que nunca ha sido escrita, y que no existe hasta el momento en que es tocada, conlleva un enorme riesgo compartido con el público que asiste. Y esto es exactamente lo que os invitamos a compartir con nosotros: dos intérpretes crearán un diálogo basado en la escucha intensa y en su estrecha relación con el repertorio de concierto. Vamos a compartir con el público el proceso de improvisación conjunta en diferentes formas basadas en el lenguaje del estilo clásico.

 

“La forma ABA es una de las más básicas del Clasicismo. Crearemos juntos un tema, lo desarrollaremos, introduciremos un tema contrastante y volveremos al tema inicial (poniendo a prueba nuestra memoria musical en tiempo real). El diálogo será una versión musical de las conversaciones de la vida real, incluyendo los inesperados giros a los que estas conversaciones pueden llevar. Un preludio solía ser una improvisación realizada por el músico antes de interpretar una pieza compuesta, entre dos piezas o para iniciar una sección en un concierto (al igual que se afina un instrumento, este es un modo de afinar el espíritu)”.

 

“Improvisar sobre temas propuestos por el público en la sala constituye una invitación para que nos sigáis mientras desarrollamos los temas entre el piano y el trombón. Aunque generalmente se sirve como fin de fiesta, nosotros acabaremos el concierto con un plato principal: una sonata clásica en cuatro movimientos. El primer movimiento incluirá (o eso esperamos) una exposición con dos temas, un desarrollo y una recapitulación. Le seguirán el movimiento lento, el scherzo y el rondó final”.

David Dolan

 

El pianista David Dolan y el trombonista John Kenny, además de desarrollar carreras internacionales como músicos de cámara y como solistas, son unos activos improvisadores. Desde 2009 han establecido un dúo de improvisación único, mediante el cual exploran un mundo de escucha elevada, arriesgada y una intensa comunicación en la que usan los diversos lenguajes de la música clásica como trampolín desde el que dialogar sin palabras. Abarcando desde piezas en miniatura hasta sonatas completas, sus improvisaciones se apoyan en respuestas instantáneas, trazadas desde el inmenso bagaje de su experiencia como concertistas. La audiencia es una parte fundamental de este proceso, proponiendo temas o motivos desde los que el dúo arranca.

 

John Kenny ha actuado como solista de conciertos y como actor en más de 50 países, y ha sido también el primer intérprete moderno de carnyx, una trompa de guerra celta de 2000 años de antigüedad. Es profesor de trombón en la Guildhall School of Music and Drama de Londres y en el Royal Conservatoire de Escocia.

 

David Dolan ha dedicado su carrera a revitalizar la interpretación clásica como pianista de conciertos, investigador y profesor. La improvisación forma parte habitual en sus interpretaciones como solista y como músico de cámara. Profesor en la Yehudi Menuhin School y en la Guildhall School of Music and Drama, donde es el director del Centre for Creative Performance, realiza master clases en las más importantes instituciones musicales del mundo.

 

 

 

*2 de febrero: Emilio Molina, piano

Quasi una fantasía romántica

 

 

“Aunque fue una práctica común durante siglos, el concierto de improvisación es hoy día un formato excepcional en la sala de conciertos, pese a que implica un aliciente excitante tanto para el público como para el intérprete. A partir de los principales rasgos formales, armónicos, rítmicos y melódicos que configuran la esencia del estilo pianístico del siglo XIX, compondré cuatro obras que se gestarán en el mismo momento de la ejecución. En términos formales, la música incorporó libertad, imaginación, sentimiento, expresión dramática e improvisación, tal y como indican los propios títulos de los géneros. La armonía adquirió una considerable complejidad con abundancia de acordes cromáticos, progresiones elaboradas y préstamos entre el modo menor y el mayor. Al tiempo que el movimiento armónico se intensificó con respecto al Clasicismo, la tonalidad sufre una progresiva expansión con modulaciones a áreas remotas. La melodía, por último, adquirió nuevos perfiles irregulares y un mayor desarrollo de las células”.

 

“Para este concierto he elegido cuatro géneros diferentes y a la vez representativos de la música de este periodo a partir del tratamiento que le dieron otros tantos autores centrales en esta época: Beethoven, Chopin, Brahms y Scriabin. Las piezas improvisadas a partir de estos autores podrán también incluir elementos de otros autores cercanos en el tiempo o en la estética. Así la pieza beethoveniana absorberá elementos de Clementi y Schubert, la de Chopin podrá recordar a Liszt o Mendelsohnn, la de Brahms hará lo propio con Schumann o Wagner, mientras que la de Scriabin se nutrirá de todos los anteriores, evocando en algunos momentos a Rachmaninov. En definitiva, el proceso de creación improvisada partirá de los rasgos estilísticos propio del estilo romántico, para surgir de modo único e irrepetible aquí y ahora”.

Emilio Molina

 

Emilio Molina ha sido Catedrático del RCSMM, además de profesor de improvisación en otras instituciones como la Escuela Reina Sofía, la ESMUC y el Conservatori Liceu de Barcelona. Además es doctor por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.

Realizó estudios de Piano, Violín, Composición, Dirección de Orquesta, Dirección de Coros, Pedagogía musical, Música de Cámara y Acompañamiento. Entre sus maestros se encuentran C. Bernaola, T. Marco, L. de Pablo, C. Halfter, E. Jordá, P. Juseau, Quatrocchi y S. Celebidache; y entres sus alumnos están C. Martínez Mehner,

E. Nebolsin, C. Galán, P. Mangova, D. del Pino, L. Fernando Pérez, V. del Valle, L. del Valle, D. Kadouch, D. Koshukhin, A. López,

P. Cañada, J. de la Rubia, I. Martín, M. Zabaleta, C. Carbó y M. Ituarte, entre otros muchos. Además de compositor, Molina está especializado en el concierto-improvisación al piano, siendo pionero en la introducción y el desarrollo en los Conservatorios de la improvisación como materia de estudio.

Es el fundador de un instituto de educación musical que lleva su nombre y promotor de los Cursos de verano de Improvisación y Pedagogía musical. Es invitado regularmente a impartir cursos de improvisación en instituciones musicales españolas e internacionales de Finlandia, Italia, Bélgica y México. Tiene un gran número de estudios y artículos publicados en Enclave Creativa Ediciones y en www.iem2.com.

 

 

 

 

 

 

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