Arqueológica

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SOBRE LA EXPOSICIÓN

Arqueológica es un proyecto comisariado por Virginia Torrente (Bilbao, 1963) bajo el encargo de Matadero Madrid. La muestra ha sido específicamente diseñada para la Nave 16, un lugar con unas características singulares y una arquitectura “entre aséptica y muy poderosa”, según palabras de la curadora. Marcada por el antiguo uso industrial, de matadero y mercado de ganados, “de alguna manera la Nave 16 se asemeja a un lugar que resguarda un descubrimiento arqueológico, que se protege con paredes, techo y poco más, porque lo importante es lo que contiene, cubre y protege”, señala Torrente.
Ese marcado carácter del espacio impulsó a la comisaria a retomar uno de los temas que le vienen interesando desde hace tiempo: la relación entre los métodos de trabajo del arte contemporáneo y la arqueología y sus ‘alrededores’. El trabajo de Torrente en
los últimos años, en línea también con algunas poderosas corrientes contemporáneas, viene incidiendo en la idea del arte como lugar de exploración, abarcando líneas paralelas que junto al tema creativo interesan a los creadores: ciencia, viaje, matemáticas y también ahora la arqueología.
La poderosa presencia del espacio expositivo se constituye no solo como uno de los  puntos de partida sino también como uno de los retos de la exposición, pues los artistas participantes han debido desarrollar un site-specific, otra de las líneas destacadas de
actuación de Matadero Madrid y también uno de los intereses fundamentales de Torrente. “Se les dio a los artistas participantes la pauta del tema, el método arqueológico aplicado al pasado, al presente y al futuro, a la realidad y a la ficción, y así se ha realizado
la exposición, jugando también con el lugar que lo alberga”, señala.
La muestra se compone pues de ocho piezas encargadas específicamente para Arqueológica a ocho artistas internacionales: Christian Andersson (Estocolmo, Suecia, 1973), Pedro Barateiro (Almada, Portugal, 1979), Mariana Castillo Deball (México DF, México, 1975), Mark Dion (New Bedford, Massachusetts, EEUU, 1961), Daniel Guzmán (México DF, México, 1964), Diango Hernández (Sancti Spíritus, Cuba, 1970), Regina de Miguel (Málaga, España 1977), Francesc Ruiz (Barcelona, España 1971). El trabajo de todos ellos, su carrera artística, tiene relación con el método arqueológico: investigación y presentación de resultadosque pueden contener dosis muy diferentes de realidad y fantasía, lo que les permite jugar con el intercambio de tiempos espaciales.
El artista tiene total libertad a la hora de crear, no así los estudiosos, por ejemplo, los arqueólogos. Pero incluso en las ciencias más cartesianas, en el análisis de resultados se falsean datos, por error o intencionadamente. La historia se reescribe, reinterpreta y
manipula según el paso del tiempo. Virginia Torrente: “Aunque tengamos datos, objetos, documentos y restos arqueológicos como prueba, siempre se pueden interpretar de manera parcial. Las investigaciones del antropólogo francés Claude Levi-Strauss, su trabajo in situ con las tribus del interior del Brasil de los años 30 relatadas en Tristes Trópicos, son también las ideas de fondo de la exposición; una metáfora de la frustración y la melancolía del investigador, de cómo lo buscado y lo encontrado llevan a conclusiones que no son las ideales, a la pérdida de un ideal utópico”.
En la exposición, los ocho artistas indagan en revisiones de la historia pasada, del futuro y del presente actual. En el trabajo de cada uno de ellos, los resultados de las investigaciones aparecen de manera más transparente o más encriptada, según su deseo, y
por supuesto corresponde al espectador realizar las diferentes lecturas por capas y estratos de cada una de las piezas.
La inauguración de Arqueológica tiene lugar el viernes 25 de enero de 2012, a las 20.30 horas y en ella tendrá lugar una performance de música y baile específica para la pieza creada por la artista Mariana Castillo Deball.
Además, como publicación paralela a la exposición, se edita un periódico gratuito, con textos teóricos de Dieter Roelstraete, Jacinto Antón y la propia comisaria, que acompañan a las imágenes e información que resumen y explican las piezas creadas por los artistas.

 

 

ARQUEOLÓGICA

Claude Levi-Strauss. noviembre de 1938. Décima expedición a Brasil.

Claude Levi-Strauss. noviembre de 1938. Décima expedición a Brasil.

 

Virginia Torrente. Comisaria de la exposición.
La investigación del pasado aporta cuantiosos datos para conocer el presente. Sociedad, historia, religión, política, urbanismo y economía se ven englobados en la arqueología, donde encontramos vestigios de todo lo anterior. La evolución del hombre y las diferentes sociedades que éste ha ido conformando a lo largo de los tiempos está recogida en el subsuelo, o a la vista,
entre la realidad y la ficción. Desde las excavaciones más antiguas a los trabajos de archivo y documentación de una historia más cercana al momento presente, ¿por qué no englobar en una arqueología contemporánea la información que llega hasta la era
de exploración interplanetaria? Pero no hace falta ir tan lejos, ya que un trabajo de carácter arqueológico puede suceder a la vuelta de la esquina, con motivo de una obra en nuestra ciudad.
La expedición al lugar de la ruina, a la vista u oculta, genera un modo de trabajo de gran interés. La investigación previa a la prospección, junto con los años posteriores de análisis de los objetos encontrados, son un largo proceso que pocas veces se cierra
definitivamente, dado que un hallazgo conduce a otro en un área como es la arqueología donde los momentos históricos se van solapando, y los nuevos descubrimientos, que pueden suceder en otros lugares, siempre aportan información complementaria.
Los estudios arqueológicos son un referente indudable de la memoria del lugar, de las personas que lo habitaron, de los sucesos que acontecieron en el sitio que ahora es espacio de revisión e investigación.
El mundo real comienza a desaparecer en el momento mismo en que comienza a existir. Al representar las cosas, al conceptualizarlas, el hombre hace que existan y al mismo tiempo las precipita hacia su pérdida.
Lo real se desvanece en el concepto. El arte sobrevive a su propia desaparición. El problema es qué queda cuando todo ha desaparecido. Lo que desaparece –instituciones, ideologías- sigue ejerciendo una influencia oculta. Lo que desaparece,  infiltra nuestra vida.

Jean Baudrillard: ¿Por qué todo no ha desaparecido aún?

 

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