Esos lugares sagrados

Por Jorge Alberto Gudiño Hernández

 

Es casi un aforismo sostener que todas las cosas suceden en algún lugar. Resulta imposible disgregar la anécdota del sitio donde ocurrió. Las implicaciones de cada movimiento, de las actitudes de los personajes, de formas particulares de ver el mundo, cambian en tanto se modifica el lugar en donde se llevan a cabo. De ahí que no sea lo mismo narrar una historia de amor sucedida en una habitación que al aire libre, por ejemplo. Los lugares son esenciales para la narración, para que las anécdotas lleguen a buen puerto. Sin embargo, el tratamiento que se le da a los lugares en las novelas tiene diferentes niveles. Se puede partir de algo tan simple como la sola alusión del sitio o ni siquiera eso: la historia sucede en un lugar abstracto del que poco se sabe. El extremo opuesto no sólo está cargado de descripciones con un alto nivel de especificidad. También hace del sitio una suerte de protagonista de la trama. No sólo porque es posible habitarlo de tan logrado que está, sino porque su misma existencia hace que se altere cada uno de los valores dentro de la historia que se cuenta.

 

Aprovechando la coyuntura de la Semana Santa, he decidido hacer un listado con cinco novelas que se desarrollan en conventos, monasterios o iglesias. Estos lugares tienen particularidades de las que no gozan otros. La primera de ellas tiene que ver con el carácter reverencial de los mismos. En ellos, los valores y los códigos de comportamiento suelen diferir de lo sucedido tras sus puertas. Entonces implican, en alguna medida, una pausa, una salida del mundo cotidiano. Eso es lo que les vuelve sagrados. Y es esta cualidad la que resulta esencial a la hora de fabular en torno a ellos. Ya sea por las leyendas que se han suscitado desde la construcción misma de sus muros, ya porque los escándalos se magnifican cuando suceden en un lugar que se presume ajeno a ellos.

 

Sea como fuere, estos escenarios ofrecen grandes posibilidades. Escogí cinco novelas con la intención de privilegiar el lugar donde se desarrollan. Esto no implica, por supuesto, que algunas de ellas logren trascenderlo en la medida en la que la novela entera se erige como una de esas grandes obras. A cambio, ofrezco también libros más sencillos y accesibles. A fin de cuentas, uno tiene derecho a leer lo que más se le antoje.

 

La catedral del mar

 

catedral02En esta novela de Ildefonso Falcones construir una catedral no es tarea fácil. Mucho menos si quien lo hace son las personas más humildes de Barcelona, en pleno siglo XIV. Sin embargo, la motivación que los hace echarse las enormes piedras encima parece no tener limitaciones. Tanto, que el propio Arnau resiste la mordedura del peso, las piernas tambaleantes a cada paso, el dolor en todos sus músculos, la sensación de que sus huesos están por ceder, con tal de llevar su pesada carga a buen destino. Y cómo no hacerlo si la catedral no sólo es el edificio sino la ofrenda que se hace a Santa María de la Mar. De forma paralela a la construcción de la catedral, Falcones narra los avatares de la vida de Arnau, las intrigas, las venganzas y lealtades que se van quedando por el camino al tiempo en que hace un vívido retrato de la época. ……………………………………………………………………………………………………….

 

El nombre de la rosa 

 

nombre_rosa03De pronto, sin más preámbulo que el de la llegada, nos encontramos en una abadía benedictina de la Edad Media con la esperanza de saber qué es lo que, en realidad, hacemos en esos parajes. Y es que nunca acabamos por entender si lo que nos conduce de la mano es la intención de volvernos partícipes de una historia policiaca, de un conflicto en la estructura e ideología de la iglesia o del problema de la comedia aristotélica que surge del segundo tomo (inexistente) de su poética. Así es como, de repente, nos vamos abriendo paso a través de una novela que presenta una multiplicidad de planos que convergen, los unos con los otros, de una manera tangencial aunque justificada. Sucede que el misterio de los asesinatos es un gancho para que el lector pueda participar del plano de la comedia. Sin embargo, todos los sucesos están ambientados en un contexto histórico que Umberto Eco no quiere perder: Sería como quitarle la oportunidad de manifestar su apabullante erudición sobre el medioevo que no es sólo eso. Porque el autor también es erudito en muchos otros temas que necesita reflejar. Así es como encontramos, paseándose a nuestro lado, a un protagonista que comparte conocimientos con Eco; sabiendo incluso más que el propio narrador. Una novela esencial por donde se le quiera ver. ……………………………………………………………………………………………………….

 

 

Monasterio

 

monasterioA inicios del siglo XIV, en un monasterio francés de monjas claretianas dedicadas a cuidar leprosos, un asesinato viene a romper con la tranquilidad monacal. No sólo eso, la madre superiora tiene un enorme poder que reside en la reverencia de su hermano ante los intereses de la curia romana. Si eso fuera poco, el amotinamiento de los leprosos es el movimiento necesario para mantener la tensión dramática a tope. Aunque comparte la idea de los crímenes con alguna otra de las novelas aquí presentadas, ésta de Andrea H. Japp, sin duda, puede ser catalogada sólo como un thriller. Ideal para quien busca emociones fuertes en un contexto un tanto perturbador.

 

……………………………………………………………………………………………………….

 

Memorial del convento

 

memorialEl convento de Mafra es una obra monumental de la arquitectura portuguesa. Fue construido por el rey Juan V como pago por el milagro consistente en el embarazo de su esposa. La grandeza de este convento no radica sólo en el edificio por sí mismo sino en las complicadas maniobras que se tuvieron que llevar a cabo para transportar las piedras hasta el sitio de la construcción. Y es en medio de ese contexto donde la magia inicia. De entrada, con una historia de amor como pocas se han contado. Baltasar Sietesoles y Blimunda Sietelunas inician un romance sin palabras de amor. Sin embargo, la capacidad de ella por adentrarse a las almas de las personas le permite descubrir que él es un buen hombre. Además, le ayuda en su tarea para encontrar el combustible necesario para hacer volar una ingeniosa máquina. Suelo ser lapidario cuando se trata de esta novela: es mi favorita entre todas las de José Saramago. ……………………………………………………………………………………………………….

 

 

 

Los pilares de la tierra

 

 

pilaresLa construcción de la catedral de Kingsbridge tiene muchas implicaciones. Estamos en el siglo XII, en la campiña inglesa. Tras un incendio provocado por Tom Builder, se debe levantar otra catedral. Ésta será la primera dentro del estilo gótico y se volverá famosa por su belleza. Sin embargo, lo importante no es la construcción misma. De lo contrario, sería imposible explicar el millar de cuartillas de la novela. Lo relevante es el retrato de la época, la forma en la que, rozando la novela histórica, la ficción se apropia del escenario para llevar a los personajes a momentos muy cercanos a la tragedia. Ken Follett no se censura en ningún momento: es gráfico y es cruel. Sus protagonistas parecen condenados al sufrimiento y, tal vez por eso, estén destinados a encomiendas de alto nivel. Para quien haya gustado de la novela, existe Un mundo sin fin, la segunda parte.

 

 

 

 

 

 

 

Sé que las novelas presentadas son contrastantes en cuanto a su calidad literaria. Baste decir que, entre las cinco, hay dos que considero verdaderas obras maestras. El resto, sin embargo, cumple con el requisito de ser entretenidas y tener mucho que ofrecer. Como ya dije, el contexto suele tener un peso único a la hora de desarrollar una trama. Y los lugares sagrados funcionan de forma ejemplar: en sí mismos tienen una pátina de misterio que resulta indeleble. Porque lo sagrado, lo divino y lo oculto suelen caminar de la mano.

 

 

Fuente: Sin Embargo

Noticias Otros Medios

Deja un comentario