Leyenda madridista: Alfredo di Stéfano, “La Saeta Rubia”, cumple 87 años

Por Francisco Espinosa

Foto: Facebook

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Secuestrado por la Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), diseñó su propio menú para mantenerse en forma. Jugó cartas con sus raptores, vio televisión y se sintió de lo más cómodo posible durante los tres días que duró su cautiverio. El grupo guerrillero venezolano, quería atención mundial por la conflictiva situación política de su país. El 26 de agosto de 1963, Alfredo di Stéfano (Buenos Aires, 1926), era un símbolo mundial por sus dotes con la pelota. El primer gran ídolo del deporte más popular del mundo.

 

El domingo 4 de julio de 1926, el pequeño Alfredo nacía en un barrio de clase media como Barracas en un día destinado al futbol. La sangre futbolística se empapó de una tierra donde la pelota empezaba a deslumbrar las pasiones de la gente. El niño creció en un ambiente tranquilo donde esperaba los fines de semana para ir a ver a River Plate, del que es socio desde los siete años, acompañando a su padre después de una larga jornada de arduo trabajo en el campo. El menor de rubios cabellos, mostraba destreza con la pelota, algo que fue captada de inmediato por su entorno.

 

Sus amigos del barrio lo comparaban con los futbolistas de la época. Alfredo era ese niño con el que todos querían jugar, el dueño de la pelota. Su capacidad de frente a la portería lo animó a probar suerte con el equipo de sus amores. Tenía 18 años cuando fue aceptado en el equipo millonario con el que debutaría un año más tarde para cambiar la historia del futbol para siempre. Pasó un año con el equipo Huracán, en calidad de cedido. Regreso a River donde se hizo ídolo ganando el campeonato nacional y el título de campeón goleador.

 

En los rincones de los bares se hablaba de un chico con más cara de actor de la época que de futbolista profesional. Su efecto fue inmediato gracias a la sagacidad con la que sus piernas atravesaban el campo para darse aún tiempo de tirar a portería antes de gritar el gol junto con la grada. Alfredo di Stéfano sería conocido como “La Saeta Rubia”, su velocidad era tan incalculable como espectacular. Jugó hasta 1948 en Argentina cuando los conflictos burocráticos se le interpusieron.

 

FBL-ALFREDO DI STEFANO-OPERACION Foto: Facebook

 

En 1949, la altura de Bogotá con todo su paisaje verde recibiría a di Stéfano con toda la ilusión de la afición de un club grande colombiano como lo es Millonarios. El futbol colombiano tenía a los mejores jugadores sudamericanos de la época. El equipo azul construyó su historia alrededor de esta época donde “La Saeta Rubia” puso sus goles para el deleite de los colombianos. “El ballet azul” nació para siempre en la memoria de los bogotanos que vieron un equipo dominar de la mano de un argentino distinto a la época que sabía jugar en muchas partes del campo. Alfredo di Stéfano hizo suya a Colombia.

 

A sus 87 años recuerda el paso por aquella tierra cafetera debido a una huelga general. “Cobraba ocho veces más que en Argentina”. Colombia, que no estaba afiliada a la FIFA, aprovechó para traer a los mejores jugadores de Sudamérica. Un equipo de época se construyó para el dominio local hasta que el máximo organismo del futbol, incluyó de nuevo entre sus miembros a la federación colombiana. Con Millonarios ganó tres ligas y una copa. Su momento más decisivo fue gracias a una invitación que llegaba desde España, Alfredo descubriría su verdadero hogar.

 

La historia del Real Madrid es conocida por todos los aficionados a este deporte. La grandeza descrita se empezó a construir de la mano de di Stéfano que en 1952, arribó a Madrid con Millonarios para disputar un torneo especial, para celebrar los 50 años del club merengue. El día en que los dos equipos se enfrentaron, un espectáculo venido de América deslumbró a los europeos. “Lo más grande que ha visto Madrid, Millonarios de Bogotá”, tituló el diario El País el 1 de abirl de aquel año, un día después de la exhibición mostrada por el equipo colombiano, con dos goles de di Stéfano.

 

disFoto: Twitter

 

Santiago Bernabéu, presidente merengue, quedó maravillado y comenzó a moverse para hacerse de los servicios del futbolista rubio. Seis meses después, un partido de despedida se disputaba en Bogotá para decirle adiós al genio argentino. A su llegada a España, la disputa entre los dos más grandes del futbol ibérico comenzó por el traspaso del talentoso jugador. Samitier, entrenador blaugrana reclamaba al Madrid por interferir en el fichaje que su club había pagado a River Plate, presunto dueño de los derechos federativos. Real Madrid, había negociado con Millonarios.

 

En tiempos donde el papeleo comenzaba a ser importante en el mundo futbolístico, el conflicto fue disipado por la federación española que salomónicamente determinó que el jugador participaría dos temporadas con cada equipo. El Barca, herido en el orgullo, rechazó la resolución tras ver los primeros partidos decepcionantes del argentino. El Real Madrid abonó el dinero pagado por los culés y se quedó con di Stéfano en una de las decisiones más importantes en la historia del futbol.

 

Don Alfredo di Stéfano está a la puerta de casarse con una joven 50 años menor que él. Gina González; abogada, periodista y agente de la leyenda, está en el ojo del huracán de la sociedad española por estar tomada del brazo del hombre al que dice amar. La leyenda defiende su decisión muy a pesar de los reclamos de gran parte de su familia. “Tengo el corazón joven”, se defiende el que enviudó en 2005. Sus seis hijos han puesto impedimentos poniendo de pretexto la salud deteriorada de su padre. Gina tiene un tatuaje que dice “La Saeta Rubia”, en uno de sus antebrazos. Mientras la leyenda del futbol sigue con su familia, el “culebrón” parece no tener fin. Desde el club, lamentan que estas cosas le sucedan a quien les dio tanto.

 

En Madrid, nació la leyenda que hoy la FIFA ha condecorado como el mejor jugador de la primera parte del siglo XX, es presidente honorario del club merengue, además de ser reconocido como uno de los cinco mejores jugadores de la historia junto a Pelé, Maradona, Cruyff y Beckenbauer. Hoy cumple 87 años con un palmarés envidiable: 5 de las 9 Copas de Europa que presume el Real Madrid se gestaron por las proezas de la Saeta Rubia, más de 500 goles en su carrera. Pero sin duda, es el reconocimiento a quien con un bastón o en una silla de ruedas sigue estando presente en cada acto merengue con la estela de quien convirtió en oro todo lo que tocó.

 

di-estefanoFoto: EFE
(Sin Embargo)

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