Disfunción eréctil: las disfunciones selectivas

Por Raquel Díaz Illescas

 

28. LAS DISFUNCIONES SELECTIVAS

 

Ya hemos visto como no todas las disfunciones eréctiles tienen por qué presentarse de la misma manera, ni de la misma forma, y por supuesto tampoco la vivencia es la misma en todos los hombres y parejas, aunque compartan un denominador común: la preocupación.

 

Hemos visto como la falta de erección puede ser de origen primario o secundario; ocasional o permanente; y ya vimos cómo a su vez, pueden ser globales o selectivas. Vamos a concluir esta clasificación con los diferentes tipos de disfunciones selectivas para situar en el problema a algunos hombres:

 

  • Selectivas en relación a la técnica: la persona consigue la erección con una técnica y sin embargo con otras no consigue la erección. Por ejemplo, hombres que consiguen sin problemas una erección cuando se masturban, pero no consiguen la erección al intentar llevar a cabo el coito; tienen  erecciones oníricas y espontáneas, y  sin embargo, aparece la disfunción en la masturbación.
  • Selectivas en relación al objeto/persona: son aquellas personas con disfunciones eréctiles relacionadas con la persona o con el objeto erótico. Estas personas pueden realizar el coito con la pareja estable, pero no pueden con el/la amante o prostituto/a  o viceversa; otros tienen erecciones en relaciones extra pareja y sin embargo, no consiguen la erección cuando lo intentan con su pareja estable. Personas que se han quedado viudas, que rehacen su vida con otra pareja y es con ésta nueva con la que aparece la disfunción, sin antes haber tenido problema alguno con la anterior. También hay personas que necesitan para excitarse ropa intima o  un tipo de calzado, etc.
  • Selectivas en relación a la circunstancia: son aquellas personas que presentan disfunción erectiva en determinadas circunstancias y en otras no. Por ejemplo, la cultura patriarcal y puritana ha generado un determinado comportamiento sexual asociado al morbo, sentimiento de rebeldía frente a la norma social que es, por sí mismo, una fuente de estimulación. De manera que hay personas a quienes “les pone” mucho la posibilidad de mantener relaciones sexuales por ejemplo en un ascensor, el probador de una tienda, en los aseos de un avión, etc., y sin embargo, los lugares socialmente establecidos como idóneos (un dormitorio, una cama tradicional, etc. les disminuye el morbo y consecuentemente la erección. Otras personas se excitan con componentes  de dominación-sumisión, y sólo pueden excitarse cuando la actividad sexual está incluida en un escenario sadomasoquista.

 

Es importante que el hombre piense el lugar que le da a su vivencia real de placer, y dónde se encuentra la posibilidad de lograrlo. Como ya hemos indicado en otras ocasiones, los hombres han sido fieles receptores de mensajes que han marcado la forma de vivir su sexualidad, haciéndoles creer que  la vivencia de placer se encontraba exclusivamente en sus genitales; sin embargo, es un hecho, que tanto  la erección como la eyaculación pueden ocurrir  en escasos minutos. Cuando un hombre eyacula ¿quiere decir que ha disfrutado?  Y cuando no eyacula ¿quiere decir que no lo ha hecho?.  Son cuestiones  que sin duda muchos de ustedes pueden darles respuesta.

 

La eyaculación es sin duda un hecho importante para el hombre en sus relaciones sexuales, curiosamente aunque no siempre conlleve placer.

 

 

 

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Fdo.: Raquel Díaz Illescas.

http://sexualidadpositiva.blogspot.com/

Licenciada en Psicología.

Terapeuta sexual y de pareja.

Teléfono: 622673040

 

 

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