El rostro del Modernismo: El retrato en la Viena de 1900

Galería Nacional, Londres

Del 9 de octubre de 2013 al 12 de enero de 2014

Este otoño, la Galería Nacional británica acoge la primera gran exposición celebrada en el Reino Unido dedicada al retrato en Viena – El rostro del Modernismo: El retrato en la Viena de 1900

Retrato de Hermine Gallia (1904) Gustav Klimt, Galería Nacional, Londres.

Retrato de Hermine Gallia (1904), Gustav Klimt, Galería Nacional, Londres.

Este género pictórico se encuentra estrechamente relacionado con el florecimiento del arte moderno en la capital austriaca durante el fin-de-siglo, en el que los artistas trabajan principalmente bajo encargos privados. La demanda de retratos condiciona al Modernismo vienés que, a diferencia de los que otros artistas contemporáneos están haciendo en París, Berlín o Múnich, se centran en la representación de la figura humana.

La muestra aúna retratos icónicos de este periodo, firmados por Gustav Klimt, Egon Schiele, Richard Gerstl, Oskar Kokoschka y Arnold Schönberg, junto a obras menos conocidas de Broncia Koller o Isidor Kaufmann.

La Familia (1918), Egon Schiele, Galería Österreichische-Belvedere, Viena.

La Familia (1918), Egon Schiele, Galería Österreichische-Belvedere, Viena.

Tal es el dominio de este género sobre la producción artística de pintores como Klimt, que el recorrido por la exposición permite reconstruir las identidades cambiantes de los artistas, mecenas, familiares, amigos, aliados intelectuales y demás personalidades de la sociedad vienesa del momento.

Las obras, provienes de las principales colecciones de ambos lados del Atlántico, incluyen pinturas que raramente se descuelgan de las paredes del Belvedere en Viena o el MoMA de Nueva York, junto a piezas menos conocidas provenientes de colecciones públicas y privadas, que no suelen estar a disposición del gran público.

Las mayoría de las obras que integran la exposición son trabajos sobre lienzo, aunque los visitantes también podrán ver una serie de dibujos y máscaras mortuorias de Gustav Klimt (1918), Ludwig van Beethoven (1827), Egon Schiele (1918) y Gustav Mahler (1911) -todos cedidos por el Museo Karlsplatz de Viena-, y un álbum de fotografías perteneciente a Edmund de Waal, el aclamado autor de La liebre con ojos de ámbar (2010). El álbum de memorias fotográficas de la familia De Waal, una dinastía de banqueros judíos entonces asentados en Viena, ha sido descrito como una “encantadora lección de historia”.

Algunas de las obras expuestas

La Familia (1918), Egon Schiele, Galería Österreichische-Belvedere, Viena.

Autorretrato desnudo (1918), Richard Gerstl, Museo Leopold, Viena.

Retrato de una Dama de Negro (c. 1894), Gustav Klimt, Colección particular.

Retratos de Christoph e Isabel Reisser, (1884-85) Anton Romako, Museo Leopold, Viena

Retrato de Hermine Gallia (1904) Gustav Klimt, Galería Nacional, Londres. Única obra de este importante artista vienés en la colección de la Galería Nacional, se trata de una inquietante imagen del mecenas judío cuya familia fue expulsada de Viena en la década de 1930.

La exposición también cuenta con una sala dedicada al retrato como declaración de amor y conmemoración de la muerte, y otra en la que se muestran una serie de trabajos sin terminar, o abandonados por no cumplir las expectativas de los artistas y clientes.

Retrato postumo de Ria Munk III (1917-18), Gustav Klimt. Coleccion Lewis.

Retrato postumo de Ria Munk III (1917-18), Gustav Klimt, Coleccion Lewis.

El rostro del Modernismo: El retrato en la Viena de 1900 explora una época extraordinaria de la multi-confesional, multinacional y multiétnica capital del Imperio Austro-Húngaro (1867-1918). En su recorrido, la exposición repasa el gusto de la clase media vienesa de principios del siglo XIX -el llamado período de Biedermeier-, representado por artistas como Frederich von Amerling y Ferdinand Georg Waldmüller, cuyos retratos fueron redescubiertos por el Modernismo de 1900. Posteriormente, se centra en el periodo 1867-1918, en el que las imágenes de niños y familias, de hombres y mujeres en sus roles profesionales y de pareja, toman protagonismo.

El período comenzó con una reforma liberal y democrática que se caracterizó por la renovación urbana y económica, y la tolerancia étnica y religiosa, pero terminó con el ascenso de los movimientos nacionalistas y antisemitas más conservadores. Estos dramáticos cambios tuvieron un profundo impacto en la composición y la confianza de las clases medias vienesas, en gran parte compuestas por inmigrantes con raíces o conexiones judías. El retrato era el medio por el cual este estrato social -de “nuevo vienés”- declaraba su estatus y su pertenencia a la élite. Sin embargo, los retratos también responden a la expresión de sentimientos de angustia y alienación que progresivamente van poblando esta clase social.

Autorretrato en azul (1910), Arnold Schonberg, Centro Arnold Schonberg, Viena.

Autorretrato en azul (1910), Arnold Schonberg, Centro Arnold Schonberg, Viena.

James Leigh-Pemberton, director ejecutivo de Credit Suisse en el Reino Unido, ha declarado: “Estamos encantados de apoyar la primera gran exposición de la Galería Nacional dedicada a explorar el desarrollo del retrato en Viena a comienzos del siglo XX. Esta exposición invita a la reflexión y nos ofrece una oportunidad única para explorar la sociedad multi-cultural de Viena durante uno de los periodos más formativos en la política y la historia de Europa”.

El rostro del Modernismo: El retrato en la Viena de 1900 ha sido organizada por la Dra. Gemma Blackshaw, Profesora Asociada de Historia del Arte y Cultura Visual en la Universidad de Plymouth, y comisaria invitada en la Galería Nacional. El proyecto fue concebido por Christopher Riopelle, jefe del departamento de Pintura posterior a 1800 de la Galería Nacional.

Traducción: Ruth Cereceda

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