Desmitificando el fútbol: ocho mentiras y una verdad

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1.- Es el deporte rey

Falso. ¿Para quién? Es el deporte rey en cuanto a lo derechos de retransmisión, de eso no hay duda. Pero hay países en los que no despierta el menor interés, como por ejemplo en EE UU donde está desbancado por el béisbol o el fútbol americano, que nada tiene que ver con el balompié. Eso sin contar el hockey, el críquet o el rugby en los países de la Commonwealth.

(Opinión)

 

2.- Es un deporte popular, al alcance de todos.

Falso. las entradas más baratas para determinados encuentros pueden costar 80 euros, más que una ópera en el Teatro Real montada por Calixto Bieito.

 

3.- Exalta los valores de equipo

Falso. Todo gira en torno a los contratos millonarios de los cabezas de lista, léase Messi, Cristiano, etc. Los demás chupan rueda, y no digamos en las categorías inferiores, donde se trafica con las victorias y se dejan comprar para perder y permitir el ascenso del contrario. Los vestuarios están cargados de envidia y de corruptelas.

 

4.- Los jugadores de fútbol son un buen ejemplo para los niños.

El hecho de que chulazos como Cristiano Ronaldo o iletrados como Leo Messi o Gareth Bale inspiren a nuestros hijos es una mala noticia. Observar cómo once millonarios semi analfabetos persiguen un balón durante hora y media es un espectáculo deprimente que nada bueno puede añadir a la educación de los más pequeños.

 

5.- El fútbol une a la gente

Falso. La separa, y crea fracturas entre las personas basándose en fronteras imaginarias, como lo hacen los nacionalismos. Pertenecer a un equipo significa defender unos colores por encima de todo, de la razón, del deporte y del sentido común. Los mismos tics de las naciones enfrentadas en una guerra. La enemistad envenenada entre el FC Barcelona y el Real Madrid están en la raíz de la actual crisis territorial española.

 

6.- Potencia lo local

Falso. Los principales clubes de la Premier League o del Calcio están en manos de jeques árabes procedentes de emiratos donde no se respetan los derechos humanos; de oligarcas rusos con las manos manchadas de sangre; o de fondos de inversión que especulan con la economía mundial.

 

7. – El fútbol es cultura

Falso. Esa malsana cartera ministerial española llamada “Deporte, Educación y Cultura” es un insulto semántico al sentido común. Sigue siendo noticia encontrar a un futbolista de élite que tenga estudios, más allá de un rudimentario uso del lenguaje para poder hacer alguna declaración a Marca o As; y la aritmética elemental para sumar puntos, goles… o millones de euros por sus escandalosos traspasos. O para explicar a Hacienda a qué paraíso fiscal desvió sus injustos emolumentos.

 

8.- El fútbol potencia la igualdad y la no discriminación

Falso. Cuando hay un jugador negro la hinchada o los jugadores adversarios se ceban en el color de su piel y le llaman mono o cosas peores. Y entre tanto exceso de testosterona, gestos rudos y otras señas de identidad, la homofobia sigue patente. ¿Para cuándo una boda entre dos futbolistas?

 

 

Y UNA VERDAD

 

1.- El presupuesto del Museo del Prado para 2014 no alcanza los 40 millones de euros.

Siento una perversa satisfacción cuando el club más millonario del mundo, el Real Madrid, se estrella una y otra vez, a pesar de sus insultantes desembolsos en tiempos de crisis. Una crisis en la que Florentino Pérez, personaje que simboliza todo lo que ha hundido a este país, el empresario del ladrillo por excelencia, se jactaba de que los 90 millones de euros del fichaje de CR7 se los había prestado Caja Madrid.

Léase Bankia. Léase “Preferentes”.

 

Por Antonio Dyaz (@antoniodyaz)/ Yorokobu

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