El aborto es un derecho

 Por: Héctor Anaya

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En la mayoría de los países de Europa el aborto es visto como un derecho necesario en las primeras semanas del embarazo, sin embargo, en España es visto como un delito gracias al nuevo texto aprobado el pasado viernes 20 por el consejo de ministros. Esta nueva ley del aborto, la más restrictiva de la democracia española, suprime el supuesto de anomalía fetal, hace que la mujer se enfrente a más dificultades para alegar daños psíquicos y los menores deberán contar de nuevo con la autorización paterna para abortar.

Todo esto me hace preguntarme: ¿Hacia dónde estamos yendo? ¿Está perdiendo España en libertades y derechos? ¿Está mermando la democracia? Es curioso el interés de los políticos en que España se parezca económicamente a estados como Alemania, Francia o Inglaterra –en los que el aborto es un derecho de la mujer –, pero sin pretender equipararnos en libertados y progreso a ellos, ¿no deberíamos empezar por imitar sus libertades, su desarrollo social y su progreso para intentar acercarnos económicamente a ellos?

Otra cosa que me llama la atención y me resulta incluso cómico es el nombre de la nueva ley, arcaica y retrograda que hace que España esté a la cola de Europa: Ley de Protección de la Vida del Concebido y de los Derechos de la Mujer Embarazada. ¿Se protege a la mujer embarazada al obligarla a tener a un hijo para el que puede no estar preparada psicológica, física o económicamente? ¿Forzar a una mujer a traer al mundo a un niño al que no querrá es pensar en el bienestar de una criatura? ¿Hacer venir al mundo a un feto con una malformación o enfermedad incompatible con la vida es proteger la vida del concebido?

Por último, estoy seguro de que la aprobación de la nueva ley traerá una gran cantidad de muertes o daños irreparables en las mujeres que practiquen los abortos en la clandestinidad.

 

twitter: hectoranaya94

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One Response to El aborto es un derecho

  1. manuelagarreffa 23 Diciembre, 2013 at 13:03

    Dices una absurdidad tras otra, pero lo peor es que no son palabras tuyas, son argumentos tan viejos como repetidos que no os han sido útiles hasta hoy (por lo visto), y al parecer no tenéis otros. Lo que escribes aquí es muy común, no hacía falta publicarlo, hay centenares de escritos igualitos y da lástima ver a una persona joven que recopila conceptos poco profundos sin más, pero tenemos libertad de expresión (aunque no pensemos antes de expresarnos) y bien, aquí estamos. Me imagino que mis pensamientos los encontrarás difíciles de aceptar porque no son usuales, son míos, y siempre me pasa que los abortistas no los tomen en cuenta. Veo que la gente que está a favor del aborto sólo sabe responder mecánicamente, con respuestas preparadas, ante las clásicas motivaciones de sus adversarios provida religiosos, que suelen ser casi siempre las mismas. Hoy en día la gente piensa siempre menos, tiene ideas preconcebidas que vienen de eslóganes memorizados sin reflexionar. Por un lado hay muchos provida (no todos) que son creyentes (no tengo nada en contra de la libertad religiosa, cuando se deja libertad de pensamiento a todos) y mezclan dogmas de sus religiones con sus argumentos en contra del aborto… y por otro lado estáis vosotros, los que utilizáis los eslóganes feministas de los años 70 y pocas cosas más que, por ejemplo, son comparaciones con legislaciones de otros países que consideráis superiores porque en el fondo sois racistas y creéis que nacer en el norte signifique ser más listos. Aún así, no mencionéis las legislaciones del norte en cuanto a apoyo económico para las embarazadas… y habláis de libertad cuando aquí en España siempre ha habido mujeres que abortan por falta de recursos y no porque quieran. A pesar de esta injusticia, vosotros siempre habéis hablado de ‘libertad de escoger’, frase totalmente inadecuada. Sin recursos no se escoge nada. Si hablamos del resto de Europa (aunque también se debería mencionar a Irlanda) en Francia la mujer obtiene ayudas económicas y vivienda en caso de embarazo no planeado, pero con la legislación española pasada no había nada de eso y vosotros lo mismo la defendéis hablando de ‘libertad’. Ya esto demuestra lo manipuladores y cínicos que sois. Quizás lo hagáis de forma instintiva y no queriendo, como digo arriba, sin pensar. Puede ser. Probablemente la mayoría de los abortistas estaríais a favor de dar ayudas económicas a quien no quiere abortar un hijo no planeado, pero al haber una legislación que no da ayudas y nos obliga a abortar o a vernos quitar el hijo por asuntos sociales, vosotros habláis de ‘libertad’ como si nada, para defender dicha legislación. No tiene sentido. No hay manera de defender la legislación española pasada; si esta nueva (que tampoco me gusta) es ‘un retroceso’, la anterior era un crimen. Libertad no había, habéis utilizado esa palabra para manipular la opinión pública. Queriendo o sin querer queriendo. Mi opinión personal sobre el aborto (soy atea) es que es un método invasivo, agresivo, que no debería ser considerado parte de los métodos anticonceptivos (ni planificación). Yo no le haría esto a mi cuerpo y por esta razón no deseo que se utilicen mis impuestos para apoyar ese tipo de operación. Sobre todo es un sinsentido utilizar hospitales, porque el embarazo NO es una enfermedad. Aunque predomine en Europa (ya en EEUU no predomina hace tiempo, pero no os enteráis) la idea de que la interrupción violenta del embarazo es algo así como una cura (¿de qué? ¿es que mi cuerpo está equivocado, defectuoso?) y por encima se afirme que sea una operación extremadamente necesaria e imprescindible (por favor…. lo máximo que me pueda pasar si no aborto es que tenga un hijo que dar en adopción, así que las familias estériles no deban ir a buscarlo hasta China) basándose en la escapatoria del problema psicológico (que debería ser atendido por psicólogos, entonces, nada más), la verdad no puede cambiar a vuestro antojo, y los hospitales están para curar enfermedades. Las feministas abortistas han convertido sus ideas en una nueva religión (creer en algo que los ojos no ven) que ve a la mujer como la que no es, se ha inventado una nueva mujer, un ser al que la vida no da sorpresas y que hasta el cuarto o sexto mes no tiene un embarazo todavía, tiene una enfermedad. Resultado (muy cómodo): la barriga no existe hasta que no es visible, lo que no se ve no existe. El mundo nos ve como perfectos ciudadanos/as que todo lo planifican, que tienen una sexualidad iper-responsable, que nunca han tenido una emoción que no hayan sabido controlar, que nunca pasan una noche bebidos/as, que no son infieles (los casos aborto que me cuentan mis conocidas que han abortado, en mayoría son cuernos, no invento nada), y nosotros mismos nos auto convencimos de ser aquella gente super civilizada que aparentamos ser. El aborto no deja marcas visibles, sólo estadísticas que muestran que tan perfectos nuestros planes no nos salen. Vivimos en el mundo de la imagen. En un mundo normal, este tema se debería debatir de una forma más práctica, sin idealizaciones, más democrática (y con todas las limitaciones que una democracia pueda tener, es el instrumento que tenemos hoy para vivir y debes admitir que esta nueva ley que no te gusta y no me gusta la quisieron los ciudadanos/as que escogieron este gobierno ya que venía en sus planes en campaña electoral, los ciudadanos/as españoles, no los alemanes en que tú quisieras convertirl@s). Deberíamos dejar de lado las creencias y las idealizaciones y votar primero que nada si queremos que el feto tenga derechos y esté protegido como ciudadano (en este caso no se puede admitir el aborto por violación, es una aberración, nadie puede ser condenado a muerte por ser hijo de un violador, y la mujer violada no siempre quiere abortar, se trata de un prejuicio, quien está a favor del aborto lo haría en cualquier caso, quien no está a favor no lo haría ni en ese caso, te lo digo por experiencia personal si sirve de algo) o si el feto es parte del cuerpo de la mujer y no un ser con derechos (aquí el debate no es religioso, los ateos provida suelen referirse al ADN del nuevo individuo) y EN ESTE CASO se debe poder abortar en clínicas como las de cirugía estética, donde por supuesto no habrán objetores ya que allí no se jura de atender únicamente gente enferma. Toda la campaña abortista (me pongo en vuestro lugar por un momento) hubiera tenido mucho más éxito a nivel legal si no se hubiese escogido este absurdo camino de pedir que los abortos los practiquen médicos de hospitales públicos. Las personas que están a favor del aborto hablan de libertad pero quieren obligarnos a pagar con nuestros impuestos algo tan absurdo como una intervención hospitalaria sobre una persona sana… hay una contradicción evidente. Aunque tuvierais resultado, sería un error. Es un error lo que han dictado las legislaciones de los países que tanto te gustan. Y otro error es tratar de asemejarse a gente que vive en otros lugares porque su plan económico y social viene siendo elaborado en aquel clima y ambiente, no en este. Pero si en plan económico podemos ver que quien vive en lugares fríos es más ahorrador, individualista y preocupado, mientras quien tiene más días de sol es más despreocupado, solidario y alegre (cosas que hasta que no hubo intentos de globalización o colonizaciones iba muy bien en los dos casos), en el plan humano y físico somos iguales, pertenecemos a la misma especie, por lo tanto también puede que ellos algún día despierten y se den cuenta de que la mujer biónica es un invento de las feministas y las mujeres humanas tienen embarazos (no están enfermas). Si queréis la libertad de tirar un feto a la basura y además el único método para sacarlo es invasivo y agresivo hacia el cuerpo de la mujer, no podéis hacerlo con recursos económicos de gente que no utiliza métodos agresivos (en mi caso porque soy no violenta, tampoco como carne, imagínate) o de gente que opina que el feto es una persona. En todos estos años no habéis sido capaces de crear un sistema de seguros que os cubra este tipo de operación sin depender del dinero público, y es más, pretendéis obtener a gritos nuestro consentimiento para lo que veis como una necesidad y sin embargo otros ven como un crimen o como un capricho. ¿Por qué, entonces, habláis de libertad? ¿Cuál libertad? Sin tocar dinero público y estructuras inadecuadas como los hospitales que atienden a enfermos, la única oposición que tendréis sería la propaganda de quien opina que se puede vivir de forma no violenta, pero ningún problema de objeción por parte de los médicos o farmacéuticos (¿no os se ha ocurrido que la píldora del día después, que NO CURA NADA, en los países en donde se aprueba sería mejor que la vendieran los estancos juntos con los cigarrillos? A mi me parece que os gusta buscaros problemas). Yo he tenido toda la libertad sexual del mundo, me crié en una familia no creyente, había consultorios para saber que es el sexo y todo, hice siempre lo que se me antojaba, tuve las relaciones íntimas más fantasiosas que se me ocurrieron, pero no creo que tener un miedo aterrador del embarazo no planeado sea normal, no es normal, es el resultado del rechazo de la esencia de la mujer y/o es un apego anticuado a querer aceptar sólo el embarazo presentable en la sociedad. Siempre hay sorpresas en la vida, yo también encontré la caja de preservativos defectuosa en el momento peor posible económicamente y emocionalmente, pero aquí estoy con mi peque, y no por elección sino como lógica consecuencia de unos acontecimientos que viví. El haber tenido una sorpresa no significa que esté dispuesta a herir mi cuerpo con fármacos muy fuertes u operaciones agresivas, y tampoco estoy dispuesta a ayudar a otras mujeres a hacerlo. Sin embargo he ofrecido mi casa y mi apoyo a mujeres que tuvieron la misma sorpresa que enfrentar, un hijo no planeado. Mi libertad consiste en decidir que tipo de apoyo proporcionar, no puedo cambiar mi esencia no violenta sólo porque otras quieren someterse a operaciones agresivas. No puedo ayudarlas, que lo haga alguien más, en mi caso no hablo de prohibir el aborto sino de no obligarme a contribuir. Yo espero que siempre menos gente se acostumbre a herirse y hasta les parezca normal, o necesario como dicen, aborrezco esta idea y difundo las soluciones no violentas. Si no quisiera tener a mi niño haría muy feliz a una persona que quiera adoptarlo. No me gusta relacionar la sexualidad con el masoquismo, no puedo ni pensar que unas horas de placer terminen ocasionando traumas. El parto puede ser una experiencia bonita. Soy responsable de mi serenidad, no apoyo métodos que hieren a la mujer y al feto (bien sea que se considere persona o parte sana del cuerpo de la mujer) aunque me los pidan (y me quieran obligar a apoyarlas hasta culpándome de su eventual recurso a la ilegalidad, este es el ápice de su victimismo manipulador) otras mujeres. Por lo tanto no voy a apoyar este ideal sin sentido que ofende mi sentido de la feminidad y de la libertad sexual, fomentando el masoquismo. Se que me van a contestar muchas personas con frases preconcebidas, ya que la figura de una mujer biónica ya ha sustituido en sus mentes el concepto de mujer natural (que en Europa nunca tuvo espacio porque en el pasado se ha optado por otros comportamientos rígidos socialmente reconocidos), pero espero que más adelante se atrevan a formar pensamientos proprios, y quizás a vivir de forma más serena con respecto al funcionamiento del cuerpo femenino.

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