Más de dos décadas sin Audrey

Por Sandra Ferrer

 

perfil1Hoy hace ventiún años nos dejaba una de las grandes actrices de Hollywood. Audrey Hepburn ( fallecía el 20 de enero de 1993 pero nacía para siempre el mito de la que fue conocida como el ángel de Hollywood.

Audrey es una de mis actrices favoritas, por su talento, su elegancia, su porte y su feminidad. Hermosa hasta la médula sin dejar de ser una mujer con gran dignidad y profesionalidad.

Su extrema delgadez, que favoreció su imagen en su tiempo como actriz, fue fruto de la desnutrición durante la Segunda Guerra Mundial. Años de tristeza que marcaron su vida como la de muchos hombres y mujeres de su época. La pequeña Audrey quería ser bailarina, pero la debilidad y fragilidad de su cuerpo mal alimentado se lo impidieron. No se desanimó. Decidió que sería actriz.

William Wilder convertiría su sueño en realidad. Tras protagonizar pequeños papeles en teatro y cine, Wilder la convertiría en la elegante y graciosa princesa Anna que disfrutó de unas Vacaciones en Roma. Ganó un Oscar. El resto fue historia.

Porque Audrey Hepburn fue capaz de encarnar a hermosas princesas, humildes sirvientas, devotas monjas, y extrañas damas que desayunaban con diamantes.

 

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Audrey sufrió en el amor y en su deseo de ser madre. Mientras tuvo que aceptar el fracaso de varios matrimonios, consiguió ser madre, tras varios abortos, y cuando pudo renunció a la fama para dedicarse a sus hijos.

Cuando llegaba el final de su vida, las energías que le quedaban las destinó a ayudar a los demás, convirtiéndose en una embajadora de Unicef volcada en los niños más necesitados de los países más pobres del planeta.

El ángel de Hollywood se fue, pero permanece en los miles de fotogramas que podemos contemplar de ella y en el legado solidario de una de las mujeres más elegantes y comprometidas de la historia del cine.

 

 

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