El beso culinario

 

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Este que tiene entre sus manos es un sencillo manual que permitirá sacar el máximo rendimiento a su primer beso culinario.

Muchos de nuestros comensales confiesan sentirse intimidados ante esta primera experiencia sensorial, lo cual disminuye drásticamente el nivel de satisfacción alcanzado.

Si bien un connoisseur podrá dar rienda suelta a su creatividad, el besador amateur deberá respetar los siguientes pasos :

 

 

1. Cierre los ojos.

El beso culinario es extremadamente sensorial. Se come, pero sobre todo se siente. Una vez liberado del inevitable eretismo visual, usted podrá abandonarse al hedonismo auditivo, gustativo, táctil y olfativo.

2. Detecte el campo magnético creado entre usted y su oponente.

Es de vital importancia que en ningún momento altere la fuerza de Lorenz, simplemente ondúlela, haciendo vibrar protones y electrones.

3. Aspire una gran bocanada, dejando que el aire penetre de forma suave pero constante a través de su garganta, hasta que el oxígeno extraído del sujeto besado se aloje en su pituitaria.

4. Llegados a este punto, un torrente de lutropina fluirá por sus venas. Entra en juego en este preciso momento el músculo esquelético de su labio inferior, con una extraordinaria sensibilidad al tacto.

Compruebe la textura de las comisuras , el punto exacto de sal del epitelio labial del sujeto de cata, la carnosidad y consistencia del plato principal. Este debe ser jugoso; templado y al mismo tiempo fresco. Debe emitir un leve vaho que le permita apreciar su temperatura y aroma.

5. Deténgase.

Abra los ojos y contemple detenidamente el plato servido antes de disfrutarlo . Aprecie el esfuerzo invertido en su preparación.

6. El segundo plato no ha de esperar.

Impregne sus papilas gustativas de hidrogeniones, deleite su ganglio petroso.

Disfrute de cada bocado centrando toda su atención en la captación del quinto sabor . Si la sinergia entre su glutamato y los ribonucleótidos de su contrincante ha sido total, sentirá una soberbia y delicada explosión de umami en la parte central de su lengua que se transmitirá en un yoctosegundo a su sistema nervioso central.

7. Sus niveles de dopamina son elevados y esto alterará su objetividad para analizar el postre.

Mantenga los ojos cerrados.

Perciba los aromas. Analice la composición del plato, sus matices.

Escuche atentamente el leve crujido de las moléculas en su boca. Tómese su tiempo. Disfrute del último bocado.

 

Abra los ojos.

Extienda su mano y alcance la copa que tiene a su derecha.

 

 

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