“ROBERTO GERHARD, LA CANCIÓN RECUPERADA”

 

 

 ESTE MIÉRCOLES 2 DE ABRIL

EN LA FUNDACIÓN JUAN MARCH

GERHARD personal con boina

“ROBERTO GERHARD, LA CANCIÓN RECUPERADA”, EN

AULA DE (RE)ESTRENOS

 

La mezzosoprano Clara Mouriz, acompañada del pianista Julius Drake, ofrece un recital de canciones de tradición popular del propio músico catalán, uno de los compositores españoles más destacados del siglo XX, junto a otras de Falla y Granados

 

Aunque Roberto Gerhard (1896-1970) permanece ligado a la modernidad musical también encontró en el canto popular una fuente de inspiración

El miércoles 2 de abril, a las 19,30 horas, tiene lugar en la sede de la Fundación Juan March  (www.march.es, Facebook, @fundacionmarch; +fundacionmarch) una nueva sesión de Aula de (Re)estrenos, la número 91, dedicado a las canciones de tradición popular de Roberto Gerhard (1896-1970), uno de los compositores españoles más destacados del siglo XX, catalán de nacimiento, de padre suizo y madre francesa, casado con una austriaca y que vivió mucho tiempo en Gran Bretaña. Aunque su nombre permanece ligado a la modernidad musical (fue alumno de Arnold Schönberg y fue el primer compositor español que se sumó al serialismo schönberguiano), esta faceta vanguardista convivió con un deseo explícito por recuperar la tradición hispana a través de la música teatral española y de los cantos populares.

 

Este concierto del miércoles 2 de abril, que transmite en directo Radio Clásica, de RNE, explora esta vertiente del compositor catalán, reflejada en sus propias canciones y en las de otros autores españoles, como Manuel de Fallla y Enrique Granados.

 

La mezzosoprano Clara Mouriz y el pianista Julius Drake ofrecen “Spanish Theatre Music” (selección), “Cante Jondo (canciones tradicionales de Andalucía)” y “Tres canciones catalanas”, de Roberto Gerhard; “Siete canciones populares españolas”, de Manuel de Falla; y “Elegía eterna”, “La maja dolorosa” y “Canciones amatorias” (selección) de Enrique Granados   

 

 

Roberto Gerhard (1896-1970) fue el primer compositor espa­ñol en sumarse al serialismo schönberguiano. Entretanto, esta faceta vanguardista convive en su obra con un deseo explícito de recuperar la tradición hispana a través de la mú­sica teatral española y de los cantos populares. Fue sin duda el aprendizaje junto a Pedrell lo que llevó al compositor a mantenerse apegado a esta tradición y a recuperar, mediante ediciones críticas publicadas en los años treinta, La Merope de Tarradellas y los Quintetos de Soler. Pero también sus pro­pias convicciones; su voluntad de trascender a la “frialdad” del serialismo y su carácter experimental, lo que determinó la composición de piezas en las que confluyen vanguardia y tradición.

 GERHARD CON SU HERMANO EN COCHE

Esta Aula de (Re)estrenos explora esta vertiente del compo­sitor catalán, reflejada en sus propias canciones y en las de otros españoles contemporáneos. Así, podrá escucharse una selección de su Spanish Theatre Music (un ciclo elaborado sobre música teatral española de los siglos XVII y XVIII), su ciclo Cante Jondo (en el que acude al folclore andaluz) y sus Tres canciones catalanas (tres composiciones de ca­rácter experimental sobre textos catalanes). Junto a ellas, se interpretarán las Siete canciones populares españolas de Falla, punto de referencia inevitable en la aproximación a la música tradicional para los compositores españoles del siglo XX, y las Canciones amatorias de Granados, maestro de pia­no de Gerhard, y que tienen puntos en común con la Spanish Theatre Music.

De las notas al programa de mano es autor Carlos Duque,  compositor y musicólogo. Estudió en el Conservatorio Superior de Madrid y perfeccionó análisis y compo­sición con maestros como Carmelo Bernaola, Arturo Tamayo, José Luis de Delás y Rhian Samuel. Ha formado parte del proyecto de investigación La mú­sica electrónica de Roberto Gerhard, desarrollado en­tre 2012 y 2013 en las universidades de Huddersfield y Cambridge, que dio como resultado el libro The Roberto Gerhard Companion publicado por Ashgate, un disco compacto con la obra electrónica de Gerhard editado en el sello Sub Rosa, ponencias en conferencias internacio­nales y un catálogo completo de las grabaciones y de la música electrónica de Gerhard.

 

“En este programa –escribe Carlos DuqueGerhard comparte cartel con dos compositores. Uno fue su maestro de piano, Enrique Granados, y otro pudo haber sido su maestro de composi­ción, Manuel de Falla. Pero, ironías del destino, ambos se apartaron prematuramente de su camino. A Granados un submarino alemán le arrebató la vida, y Falla no proporcio­nó a Gerhard el magisterio que estaba buscando. Esto fue en realidad el principio de la exitosa carrera del catalán, que al no encontrar profesor en España lo buscó fuera de nuestras fronteras, y lo halló en la figura del mayor transgresor musi­cal del momento, Arnold Schönberg. Las canciones de Granados y de Falla que completan el pro­grama de hoy, se compusieron en la época en que Gerhard estudiaba con Granados en Barcelona. En la Academia Granados también estudiaba alguien que sería determinan­te para el joven compositor. Una soprano de enorme talen­to que con el paso del tiempo pondría voz a la música de Gerhard y a toda una pléyade de compositores europeos: Conchita Badía (1897-1975). Probablemente, la dificultad vocal que encierra la obra de voz y piano de Gerhard se debe a la facilidad técnica y a las posibilidades expresivas que te­nía Badía, quien se convirtió en su musa no solo en la época española, sino también durante su exilio inglés.

Por tanto, todas las obras están muy vinculadas a la vida de Roberto Gerhard. Las Siete canciones populares de Manuel de Falla fueron compuestas en 1914, año en que un jo­ven Gerhard comenzaba a estudiar piano en la Academia Granados. Es un ejercicio de síntesis de la música para voz y piano española. Sin lugar a dudas, uno de los grandes expo­nentes de la canción española, y referencia para varias gene­raciones de compositores.

Las Canciones amatorias de Granados fueron estrenadas por Conchita Badía el 5 de abril de 1915 en la Sala Granados. Dos de estas piezas, “Gracia mía” y “Llorad corazón”, están dedicadas a la cantante. Elegía eterna es una de las piezas más conmovedoras de Granados, estrenada en Londres el 20 de junio de 1914 por la dedicatoria de la partitura, la soprano María Barrientos. En ambas fechas Gerhard estudiaba piano con el autor. Por su parte, La Maja dolorosa, es una serie de tres canciones integradas en la colección Tonadillas, en las que Granados intenta evocar el espíritu de las tonadillas teatrales del siglo XVIII. Algo semejante a lo que hace Gerhard con las tonadillas (en este caso las originales) para su colección Spanish Theatre Music.

 

Los tres ciclos gerhardianos del programa presentan a un compositor muy lejos de sus obras más conocidas. Vamos a encontrar aquí a un creador que ejerce su oficio de manera versátil y capaz de abordar distintos estilos con gran talento. En primer lugar, Spanish Theatre Music. Esta colección de música para teatro de los siglos XVII y XVIII está extraída fundamentalmente del Cancionero Musical Español de Felipe Pedrell. Gerhard escribió armonizaciones de los grandes compositores de teatro de los siglos XVII y XVIII siguiendo la melodía y las pautas de las partituras

 

Gerhard estaba especialmente interesado en la música tea­tral de los siglos XVII y XVIII. Fue parte del legado cultural que recibió de Felipe Pedrell, y que pudo profundizar más tarde trabajando para la Escola Normal del gobierno de la Generalitat. Allí publicó entre otras obras la ópera La Merope de Domènech Terradellas (1713-1751). El Cancionero Musical Español de Felipe Pedrell fue un libro de cabecera para Gerhard incluso durante su exilio en Inglaterra. No solo escogió temas para la colección Spanish Theatre Music, sino que en sus obras sinfónicas se escuchan melodías toma­das de este libro. El ejemplar de Gerhard que se encuentra en la University Library de la Universidad de Cambridge, tiene numerosas anotaciones al margen, con referencias a sus obras.

 

Cante Jondo es una interesante aproximación al universo más folclórico de Gerhard y por tanto una de sus propuestas más arriesgadas. Sin tratar la obra desde un punto de vista tan sutil como lo hace Falla en sus Siete canciones populares, Gerhard se aproxima a un folclorismo más básico y también más directo. Y todo ello sin ser un fan del flamenco: “No soy exactamente un admirador del flamenco. Confieso que el físico puro, la emoción exhibicionista, me empalagan bas­tante rápido”. Además, Gerhard era muy consciente de los errores de apreciación en los que público y crítica caen, en ocasiones, cuando tratan sobre música folclórica española y flamenco: “La música popular española es a menudo -de forma poco reflexiva- identificada con la forma específica­mente andaluza de cante y toque conocido como estilo fla­menco o cante jondo”.

 

     Las Tres canciones catalanas se escribieron como obras sueltas en la década de los 30 sobre textos de Carner y de Ventura Gassoll. Los títulos de las tres canciones son: Madrigal a Sitges (Josep Carner, 1884-1970); Ventall (Ventura Gassoll, 1893-1980); y La fulla i el núvol (Josep Carner).

Entre la sencilla propuesta del “Madrigal a Sitges” (1931) y la sofisticada aproximación armónica de “La fulla i el núvol” (1940), transcurrieron diez años, en los cuales Gerhard com­puso la obra más interesante de las tres, y una de las más sig­nificativas de este período: “Ventall” (1935). Gerhard compu­so esta obra en su segundo período, llamado “de reflexión”. Durante los casi veinte años de este período tuvo una escasa aproximación al serialismo. Su producción consistió sobre todo en música de marcado matiz español, ya sea como ho­menaje a su maestro Pedrell (Pedrelliana, 1941) o como arre­glos de temas españoles para la BBC (Cádiz: Fantasía sobre la zarzuela de Chueca y Valverde, 1943). Empleó más tiem­po componiendo lo que él llamaba “música comercial” que obras donde pudiera aplicar sus conocimientos seriales

 

En uno de sus libros de notas, Gerhard se definió a sí mis­mo: “No, no soy un compositor de vanguardia, lo que soy es un explorador”. Quizá esta aseveración es la mejor forma de entender una carrera creativa basada en una evolución serial, orquestal y sonora imparable, mezclada con un enor­me conocimiento de la canción popular y el folclore español. No se trataba solamente de un creador comprometido con la modernidad, en realidad se trataba de un explorador… un explorador en la vanguardia.”

 

 

 

 

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