Los rostros de Cristo en el Cine

Por Teresa Rodríguez Hage

 

 

“Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna” (Jn 3,16).

 

El cine ha mostrado desde sus orígenes un profundo interés por la figura de Jesús de Nazaret como evidencia la cantidad de versiones que ha inspirado su vida y obra, recogidas y difundidas por sus discípulos en los Evangelios hace más de  veinte siglos. La imagen de Cristo sigue ocupando hoy el lugar central de la cultura occidental tanto desde una perspectiva laica como religiosa. Figura indispensable, como ninguna otra en la historia, para entender los valores sobre los que se asienta nuestra civilización judeocristiana.

El cine, en su casi siglo y medio de vida, y en la misma proporción que otros medios de expresión artística como la literatura, la música o la pintura, se ha sentido atraído por la fascinante personalidad del Maestro de Galilea y se convirtió, ya desde sus inicios, en un excelente medio para  transmitir, a través de la pantalla, la naturaleza única del personaje más grande de todos los tiempos. La vida de Jesucristo contenía los suficientes elementos líricos y dramáticos para ser representada cinematográficamente y convertirse en uno de los relatos más trágicos y conmovedores de la historia del cine. Aunque el hombre contemporáneo, cada vez con mayor frecuencia, da la espalda a la vida espiritual, quien se acerca sin prejuicios al personaje central de los Evangelios descubre que su voz permanece viva y nueva para quien quiera escucharla. Cristo instauró una forma de vida innovadora, transformadora, revolucionaria que se extiende hasta nuestros días y que, sin embargo, la mayoría de las nuevas generaciones desconoce y evita con convencionales escrúpulos. A pesar de ello, a quien quiera escucharla en cualquier momento de su vida, la voz del Nazareno, en su infinita belleza y soledad, clama, como la de Juan Bautista, a través del desierto de los siglos repitiendo  “Quien tenga oídos para oír que oiga”.

Volviendo al inicio y propósito principal de este artículo, que no es otro que dar a conocer los diferentes rostros y tratamientos que el cine ha dado al Hijo de Dios, haremos seguidamente un rápido y conciso recorrido por algunas de las versiones que, con mayor o menor fortuna, han tratado de reflejar la extraordinaria personalidad de Cristo. Para empezar, las primeras noticias sobre las representaciones cinematográficas de la vida de Jesús datan prácticamente de la época en que se inventó el cine. En 1895, Albert Kirchner, más conocido por Léar, realizó la primera Passion du Christ para una productora católica francesa. Dos años después, los hermanos Lumière hicieron su propia versión, La vie et la passion de Jésus-Christ y en Italia, Luigi Top y Ezio Cristofari dieron a la pantalla  La passione di Gesú. Éstas y otras versiones de la vida y la pasión de Cristo venían a mostrar que el tema bíblico formaba parte del repertorio fílmico ya desde la época del cine mudo.

Unos años más tarde, en los inicios del siglo XX, el  polifacético realizador Ferdinand Zecca, contratado por la Casa Pathé para la que trabajó como director, guionista, escenógrafo, operador de cámara y actor, y para la que hizo más de un millar de películas, construyó su versión definitiva, La Vida y pasión de Jesucristo (La Vie et la passion de Jésus-Christ), en 1907. La película repasa diferentes escenas de la vida de Jesús, desde la Anunciación del ángel Gabriel a María hasta la Ascensión al cielo del propio Cristo, interpretado por Monsieur Moreau. La escenografía se inspiraba en los grabados de Gustave Doré para la Biblia. La primera versión, que contaba con la colaboración de Lucien Nonguet en la puesta en escena, fue estrenada en 1902 y recibida con tal entusiasmo que sus productores decidieron colorearla y ampliarla. Los fotogramas fueron laboriosamente coloreados a mano y en 1903 y 1905 se presentaron dos nuevas versiones. Finalmente, en 1907 se estrenó una última cinta, de 44 minutos de duración, y en la que participó el destacado cineasta español Segundo de Chomón, contratado a la sazón por los hermanos Pathé en la eterna cruzada comercial que mantenían contra su extraordinario competidor George Méliès.

 

Vida_y_Pasion_de_Jesucristo, 1907

 

Pocos años después, en 1912, Hollywood realizó su primer largometraje sobre el Maestro de Nazaret, Del pesebre a la cruz (From the Manger to the Cross)con una duración de 70 minutos. El equipo, bajo la dirección del canadiense Sidney Olcott, se trasladó a Tierra Santa para rodar en Jerusalén y Belén. Fue la primera película filmada en los mismos lugares en que Cristo vivió y ejerció su ministerio. Se consiguió con ello una inmejorable recreación de los acontecimientos que son narrados de manera fiel a los Evangelios. Pero si este film resulta interesante es, sobre todo, desde el punto de vista estético al inspirarse su director en las acuarelas que James Tissot había realizado de la obra y pasión de Cristo para ilustrar por encargo una versión francesa de la Biblia. Una obra absolutamente original para cuya realización el pintor francés había viajado tres veces a Palestina, en 1886, 1889 y 1896 donde sufrió una profunda transformación espiritual. Inspirándose en Tissot, Sidney Alcott realiza el que podría considerarse el primer storyboard de la historia del cine, pues trabajó casi cada encuadre al modo de las diferentes acuarelas de Tissot que representaban con infinito detalle y preciosismo la vida de Cristo. El papel de Jesús está notablemente interpretado por el actor británico Robert Henderson-Bland.

 

Del_pesebre_a_la_cruz

 

En 1916, Giuliu Cesare Antamoro dirige Christus,  una superproducción italiana de dos horas de duración que se estructura en tres partes: la Natividad, el Bautismo y la Pasión. La cinta contenía subtítulos en latín e incluso, citas de Dante Alighieri. Su desarrollo es clásico en líneas generales con la particularidad de que dedica alguna secuencia a mostrar la vida oculta de Jesús, es decir, el tiempo en que residió con sus padres en Egipto. Algunas escenas están, además, inspiradas en pinturas renacentistas como la Anunciación de Fra Angélico o La Última Cena de Leonardo da Vinci. Cuenta con una buena fotografía y, como en casi todas las versiones de la vida de Cristo, con un gran número de extras. La narración hace especial énfasis en el carácter divino de Jesús, interpretado por el actor del cine mudo italiano, Alberto Pascuali. Esta poco conocida producción italiana, que cuenta también con localizaciones en Tierra Santa, comenzó a filmarse en 1914. Se estrenó en Roma tras dos años de rodaje y llegó a proyectarse en el Santo Sepulcro de Jerusalén en 1928. En el año 2000, la Santa Sede presentó una versión restaurada en el Festival de Venecia.

 

Christus

 

En Rey de reyes de Cecil B. De Mille vemos por primera vez a Cristo a través de  la mirada de María Magdalena, cuando ésta va en busca de Judas Iscariote al enterarse de que se ha unido a los seguidores de Jesús. Lejos de lo que esperaba, su encuentro con el Maestro la cautivará de tal manera que cambiará por completo su vida. Película muda de 1927 estructurada en dos partes de una duración similar: la primera en la que Jesús realiza su predicación y milagros, y una segunda parte, que recorre su Pasión, Muerte y Resurrección. Fue la primera gran producción sobre la vida de Cristo. Sus imágenes están cargadas de belleza y, algunas de ellas, fueron filmadas con el, por entonces, nuevo sistema de Technicolor. La realización corrió a cargo de Cecil B. DeMille, especialista en cintas bíblicas, entre ellas, las dos versiones de Los diez mandamientos, estrenadas en 1923 y 1956. Existe otro film posterior igualmente titulada Rey de Reyes, de 1961, dirigido por Nicholas Ray.

 

Rey-de-Reyes-de-1927.

 

Rigurosa adaptación de los Evangelios, que comprende los últimos días de Jesucristo partiendo de su entrada en Jerusalén, la película Golgotha fue dirigida en 1935 por el francés Julien Duvivier, autor también del sólido guión, para el que contó con la colaboración del sacerdote Joseph Raymond, director de la Centrale catholique du cinéma. La trama no sólo se centra en Jesús, sino que asistimos a las conspiraciones de los líderes religiosos para crucificarle, y a las conversaciones entre Pilatos y Claudia Prócula. En muchas secuencias no vemos directamente a Cristo, sino que es revelado a partir de las reacciones de otras personas. De hecho, en la escena inicial de la entrada triunfal, a través de las personas que le esperan, comprendemos el revuelo y la expectación que generó su llegada a Jerusalén. El rodaje, ya en cine sonoro, se llevó a cabo en Argelia y contó con un gran número de extras. El film fue acusado de antisemitismo, al mostrar el comportamiento beligerante y hostil de los judíos que condenaron a Jesús. Estas acusaciones se han repetido en otras versiones que, al igual que ésta, simplemente trascribían las Sagradas Escrituras.

El Evangelio según San Mateo fue una propuesta más sencilla sin el despliegue de medios de las grandes producciones hollywoodenses, esta película de reflexiones más frescas y auténticas, se ha convertido en uno de los largometrajes más singulares sobre la vida de Jesús. Rodado con cámara en mano y con actores no profesionales, tomando como guión el evangelio de San Mateo. Su director, Pier Paolo Pasolini, ateo y comunista, realiza una película fiel al relato de Mateo y dedicada al Papa Juan XXIII, renovador de la Iglesia Católica e impulsor del Concilio Vaticano II. Un canto a la sencillez de espíritu en la que su director  Pasolini, muy influido por la religiosidad de su madre, Susanna Pasolini, que interpretó el papel de la Virgen María, narra la historia con austeridad y desprovista de artificios. El personaje de Jesucristo recayó en el español Enrique Irazoqui, de 19 años, que hizo una de las mejores  y más contenidas interpretaciones de Jesús de la historia del cine. El film fue aplaudido en todo el mundo, incluido el Vaticano. La historia está escenificada en paisajes áridos y la narración combina la representación de pasajes del Evangelio con largos discursos de Jesús  frente a la cámara. La banda sonora incluye piezas de música clásica de Bach y Mozart. Nominada al Oscar en las categorías de dirección artística (blanco y negro), diseño de vestuario (blanco y negro) y banda sonora adaptada.

El_evangelio_segun_San_Mateo_fotograma

 

La Historia más grande jamás contada, de 1965, abarca detalladamente toda la vida de Jesucristo. Cuenta con un esmerado trabajo de producción y con un amplio reparto en el que figuran actores de la talla de Charlton Heston (Juan el Bautista), José Ferrer (Herodes), Martin Landau (Caifás), John Wayne (Longinos) o Sidney Poitier (Simón de Cirene). El actor sueco Max von Sydow, un habitual en las películas de Bergman, que no había participado en ninguna producción de habla inglesa, fue el encargado de interpretar a Cristo. El director George Stevens, que en principio pensó en Richard Burton para este papel, optó por un intérprete cuyo rostro no asociase el público norteamericano a otros filmes. Esta superproducción, que obtuvo 5 nominaciones a los Oscar, fue concebida para ser la película definitiva sobre Jesucristo. Sin embargo, pese a un gran despliegue de medios, sus creadores no consiguieron su objetivo. Los 260 minutos iniciales fueron progresivamente reducidos para su estreno y en ediciones posteriores. Fracasó en la taquilla poniendo fin a las grandes producciones bíblicas que habían proliferado en Hollywood en las décadas de los 50 y 60, en una época en la que el cine comenzaba a experimentar profundos cambios. El prestigioso realizador británico David Lean dirigió algunas escenas mientras realizaba sus célebres Lawrence de Arabia y Doctor Zhivago. La grabación comenzó en 1962 y terminó en 1963, pero no se estrenó hasta dos años después.

 

 La_historia_mas_grande_jamas_contada_fotograma

 

 

Proceso a Jesús realizada en nuestro país en 1975 por José Luis Saenz de Heredia cuenta cómo un grupo de artistas judíos organiza, en una antigua sinagoga de Toledo, una de sus representaciones del juicio a Cristo, en la que analizan el proceso según las leyes de la época. A medida que avanza la obra de teatro, van interviniendo varios personajes del público. Ejemplo de cine social, que adapta una obra de Diego Fabbri, se aleja de productos más condescendientes con la fe católica, habituales durante los años anteriores. Tiene fuerza y tanto su atmósfera como la aridez de sus personajes dan poco margen al sentimentalismo. En el juicio participan, -además de personajes como Pilatos y Caifás-, la Virgen María, San José, los apóstoles… Entre el público van surgiendo asistentes que se se interrogan sobre la vida de Jesús. De este modo, una mujer se identifica con María Magdalena, un joven con la parábola del Hijo Pródigo. También intervienen un detractor de la Iglesia y de la divinidad de Cristo y un defensor de la misma, encarnado por un sacerdote, el debate que se produce entre ellos es una de las partes más interesantes de este largometraje que se llevó a cabo a principios de los 70, una época marcada por una corriente de anticlericalismo y ateísmo generalizados, aspectos que quedan reflejados en la trama. Incluso pasa de puntillas por los propios debates internos que sufre una Iglesia en plena época de cambios.

 

Proceso_a_Jesus

 

En 1977 Franco Zeffirelli dirige Jesús de Nazareth, que debido a su asombroso éxito en televisión, fue adaptada a la gran pantalla. La cinta recorre la vida de Jesús con gran fidelidad a los Evangelios. La versión cinematográfica, de cuatro horas y media, fue recortada con respecto a la serie que duraba más de seis. La fascinante historia de Jesucristo es contada por Zeffirelli con una amplia escenificación de los distintos pasajes de los Evangelios, un estilo clásico y un tratamiento algo dulcificado de las escenas de la Pasión. El amplio presupuesto de la producción permitió una estimable recreación de la época y un reparto plagado de rostros conocidos. El talento de intérpretes como Anthony Quinn, Laurence Olivier, Christopher Plummer o Rod Steiger es bien aprovechado, aunque sea en breves intervenciones. El dramatismo de la historia es acentuado por la inspiradora banda sonora de Maurice Jarre. Zeffirelli confesó que al avanzar su carrera como director de cine se dio cuenta del “arma que tenía en la mano y de cómo podía ser decisiva para la vida de miles de personas, tanto para bien como para mal”. Tras estrenar la película recibió una gran cantidad de cartas de agradecimiento, algunas de ellas, de personas que habían abrazado la fe tras ver su Jesús de Nazaret. También declaró, que durante el rodaje hubo una energía especial, que palparon particularmente durante la grabación de la Última Cena. En el momento de la Eucaristía, mientras en el exterior había una tormenta de arena, se creó un intenso clima de espiritualidad y un gran silencio, que se rompió cuando algunos miembros del equipo comenzaron a sollozar. “Sospechábamos la intrusión de una fuerza suprema que nos guiaba, todos sabían que estábamos haciendo algo muy importante”, manifestó el director en numerosas ocasiones.

 

jesus de nazaret

 

Una de las últimas y más controvertidas representaciones de la figura de Jesucristo en el cine ha sido la película La pasión de Cristo dirigida por Mel Gibson en 2004. Es indudable que es un film que no deja indiferente a nadie. Rodada en latín y arameo, con una ambientación inspirada en las pinturas de Caravaggio, relata la agonía de Jesús desde que acepta su destino en el huerto de Getsemaní hasta su Crucifixión y su posterior Resurrección, con varios flashbacks que muestran diferentes momentos de su vida. Está basada en los Evangelios y en las visiones de la religiosa agustina Ana Catalina Emmerich, recogidas en el libro La amarga Pasión de Cristo. Para el papel de Jesús se elige al actor católico Jim Caviezel y el personaje de María fue interpretado por la actriz Maïa Morgensten. Ambos protagonizan los momentos más emotivos; su encuentro camino del Calvario es profundamente conmovedor. Mel Gibson, que arriesgó su propio capital para hacer esta película pese a no tener grandes expectativas de éxito, construyó un film que ha ido ganando fuerza con los años. Sin embargo,  la dureza de secuencias como la flagelación, crearon en el momento de su estreno una enorme polémica. El debate surgió entre los que apoyaban el realismo que utiliza Gibson para mostrarnos en toda su magnitud el sacrificio y sufrimiento de Cristo y entre los que creían que el director ponía demasiado énfasis en la tortura física, dejando de lado otros elementos de su vida. Aunque el film encuentra el justo equilibrio entre ambos aspectos y es innegable su fidelidad a los hechos históricos.

 

pasion de cristo, caviziel

 

Un breve repaso a los rostros que el cine ha dado a la figura de Jesucristo en el que, a sabiendas de que nos dejamos algunas otras interesantes películas en el tintero, no debemos olvidar versiones musicales como la ópera rock  Jesucristo Superstar (1973), que mostraba la inquietud de las generaciones de los setenta por acercarse a la figura del Hijo de Dios, o la versión en Dibujos Animados El hombre que hacía milagros de 1999, del ruso Stanislav Sokolov, entre otras.

En cualquier caso, lo cierto es que la representación de la vida de Jesús de Nazaret ha dado para todo tipo de películas a lo largo de la historia del cine, que van desde las espectaculares y grandiosas producciones hollywoodenses hasta las más personales interpretaciones dentro del cine de autor europeo. A partir de sus diversas versiones, el cine ha construido una nueva imagen del Maestro de Galilea y ha condensado su mensaje y su figura en una filmografía abundante que casi se ha convertido en un género propio dentro del cine. La pasión y muerte de Jesucristo continúa siendo hoy una historia de estimulante modernidad, una historia que casi todo el mundo conoce pero cuyas lecturas se multiplican con el paso de los años y parecen no agotarse nunca. Quizá en el mundo contemporáneo el mensaje de Cristo sea tan necesario como hace dos mil años cuando vino al mundo en la pobreza extrema de un pesebre para iluminar la vida del hombre.

 

 

 

 

 

One Response to Los rostros de Cristo en el Cine

  1. Jusef AmaRey 13 julio, 2016 at 21:30

    Jim Caviezel en la piel de Jesucristo me ha dejado la impresión mas fuerte y desoladora de las que he visto; debe ser también el período de la historia de Jesucristo que esta cinta comprende.

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