Low Festival: la peor versión del Low Cost Festival

Por Alonso Barán

 

massiveattack

 

Debo decir que no soy un neófito en lo que se refiere al anteriormente llamado Low Cost Festival, pues este año era la cuarta vez que acudía a la cita veraniega de este encuentro musical en la ciudad de Benidorm.

Mi decepción fue mayúscula.

Lo primero que me hizo sospechar, allá por febrero cuando compré la entrada, de que algo había cambiado en la idiosincrasia del festival fue su nueva denominación: Low Festival. Entendí al instante que la organización no mantendría el nombre por un motivo bien claro: evitar la ironía que supondría llamar Low Cost a un festival con precios del macro festival internacional Sónar.

Bueno, pensé, si la organización, la interacción con la gente y el cartel son tan buenos como los de Sónar, bien invertido estará el dinero. Menudo chasco me he llevado este fin de semana. ¿Cómo es posible doblar los precios y llevar muchos grupos de segunda división?

No digo más del aburrimiento que suponían algunos grupos que, durante su actuación, el vocalista de We Are Standard gritó al público: «Os animáis y bailías o lo dejamos. Para esto, estáis en la piscina».

Patético. Era la primera vez en mi vida de festivalero que veía a un supuesto artista increpar al público por su falta de entusiasmo ante los ruidos que producía y que él llamaba música. Lo primero que debe hacer es preguntarse: ¿un concierto no es para hacer disfrutar y animar a la gente se anime? Y si el respetable público no está animado, ¿no tendrá algo que ver la m… de música que haces, tío? Lo siento, fue lamentable.

Y así grupo tras grupo. Salvando a los de siempre, a los Vetusta Morla, El columpio asesino No soy fan de estos grupos especialmente, pero debo decir que cumplieron las expectativas con creces.

Los murcianos Second también estuvieron bien. No los conocía y fue un buen concierto, divertido y demostraron que tienen talento. Además, transmitían energía al público y por un momento creí estar en el Low Cost Festival.

Creo que deberíamos preguntarnos por la salud del Indie Pop español. Salvando a un par de grupos, creo que hay una falta de talento que debe ser purgada.

Ahora vamos con la parte de la música electrónica. Massive Attack: como siempre impecables en cuanto a visuales y su estilo Trip Hop de ritmos medios. Massive Attack es una garantía de calidad para un festival.

 

MØ

 

Una artista que no conocía: . La verdad a ratos bien y a ratos mal. es electro pop danés, pero no conseguía animar a los allí presentes, pues emanaba cierta abstracción con sus melodías. Lo mejor, la anécdota: se lanzó al público y fue llevada en volandas hasta el linde de la masa donde se encontraba mi amigo Dani Rebner, quien al ver que caería de bruces al suelo, se prestó a coger en brazos a la bellísima . Debo reconocer que sentí cierta envidia por la suerte de mi amigo.

Los Dj´s del festival. Por el escenario Jagermeister pasaban uno tras otro y mezclaban música como Technotronic (sí, sí, ha leído bien Technotronic) y en ningún momento uno conseguía conectar con una zafia música disco que pretendía ser divertida, pero que la inexistencia de un climax de sonidos convertía la reunión en una espera para escapar hacia la barra a por más cerveza.

Imagine, querido lector, el escenario Matusalen, el más grande de todos, a las cinco de la mañana de la última noche de festival, y a los que allí nos reunimos mirando hacia un escenario en lugar de estar bailando como locos con música electrónica de calidad. ¿No son los últimos compases de una macro fiesta? ¿Y por qué la gente no parecía estar de fiesta? Exacto, la música no acompañaba al baile.

En fin, para mí ha sido el último viaje que haré a Benidorm para acudir a este festival. Mucho debería cambiar el cartel de grupos para el año que viene.

Yo siempre recomendaba a todo con el que hablaba, que fuera a Low Cost Festival. Pero, amigo lector, le recomiendo que no se pase por el Low Festival.

 

 

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