Masiva tala ilegal de bosque amenaza a un pueblo indígena aislado único

El ganadero brasileño Marcelo Bastos Ferraz rechazó la súplica de los ayoreos para que deje de destruir el bosque habitado por sus familiares no contactados. © OPIT

El ganadero brasileño Marcelo Bastos Ferraz rechazó la súplica de los ayoreos para que deje de destruir el bosque habitado por sus familiares no contactados.
© OPIT

 

Los últimos indígenas no contactados que habitan fuera de la Amazonia se están quedando sin bosque donde esconderse, según afirman los expertos, mientras nuevas y alarmantes fotografías revelan la desenfrenada destrucción ilegal de su territorio.

 

Los indígenas ayoreo-totobiegosodes, cuyos familiares no contactados se esconden en las últimas parcelas de bosque que todavía quedan en el occidente de Paraguay, presencian con impotencia cómo empresas ganaderas invaden de forma ilegal su territorio y arrasan su bosque.

 

El Gobierno de Paraguay ha ignorado sus ruegos que piden intervención.

 

ajupede_screenGuiejna, una mujer ayoreo, el día que fue contactada por primera vez en 2004. Sus familiares todavía siguen escondiéndose en el bosque.
© GAT

 

Imágenes satelitales muestran que dos compañías, Yaguareté Porâ S.A e Itapoti S.A., desafían la legislación nacional y el derecho internacional en una carrera por deforestar todo el bosque que sea posible. Al frente de Yaguareté se encuentra el terrateniente ganadero Marcelo Bastos Ferraz, quien a principios de este año rechazó una petición de los totobiegosodes para que dejara de destruir su bosque, su hogar.

 

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Los ayoreos han descubierto recientemente kilómetros de cercas de ganado construidos ilegalmente en su territorio © GAT/ Survival

 

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos está investigando la difícil situación que afrontan los ayoreos y mantuvo recientemente una reunión con los ministros del Gobierno para preguntarles por qué la petición territorial de los totobiegosodes, presentada en el año 1993, todavía no ha sido resuelta.

El occidente de Paraguay, hasta hace poco cubierto por un manto de bosque, registra ahora la mayor tasa de deforestación del mundo.

 

Stephen Corry, director del movimiento global por los derechos de los pueblos indígenas y tribales, Survival International, ha declarado hoy: “Los ayoreo-totobiegosodes no contactados se enfrentan a la catástrofe a menos que su tierra sea protegida. Son una de las sociedades más vulnerables del planeta. Es vergonzoso que las autoridades paraguayas sencillamente se limiten a dejar que estos terratenientes prosigan con la deforestación del bosque, a sabiendas de que se trata del último refugio de los totobiegosodes. A menos que la opinión pública les fuerce a actuar, estos indígenas no tienen futuro por delante”.

 

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