Yayoi Kusama, la princesa de los lunares

Por Mónica Maristain

Review-YayoiKusama_258998cFoto: Especial

 

El éxito de la muestra Obsesión infinita, de la artista japonesa Yayoi Kusama y que ya han visitado más de 300 mil personas obligó al Maratón Tamayo, organizado por el museo, que abrió sus puertas ayer sábado a las 9:00 horas y las cerrará a las 21 horas de hoy

Así, serán 36 horas sin interrupciones para poder entrar por pequeños grupos al recinto que alberga 100 obras creadas entre 1950 y 2013, entre pinturas, trabajos en papel, esculturas, videos, slide shows e instalaciones.

Además, Obsesión infinita exhibe los infinitive nets, prosecución de puntos en los que la artista japonesa trata su concepción de tiempo y espacio.

La entrada al Museo Tamayo Arte Contemporáneo se desarrolla con intervalos de media hora en grupos de 130 personas y sobre todo hay que llegar temprano, puesto que desde la madrugada hay largas colas de gente que espera su turno para poder entrar.

 

yk-05__exposicion-s-cObsesión Infinita se llama la muestra de la artista viva más importante de Japón. Foto: Museo Tamayo

 

 

LA PRINCESA DE LOS LUNARES

Yayoi Kusama, nacida el 22 de marzo de 1929 en Matsumoto, Prefectura de Nagano, Japón, tiene hoy 85 años y es considerada la artista viva más importante de su país. Ha sido llamada por sus fans como “La princesa de los lunares”, una verdadera leyenda en el mundo de las artes visuales y que parece justificar con su vasta obra el enorme interés que despierta en cada ciudad que se arma una exposición alrededor de su arte.

Con sus lunares intervino una colección para Louis Vuitton y dejó ver su pasión por la moda y el diseño, además de plasmar en su obra las obsesiones de una vida distinta que expresa en el hospital psiquiátrico de Tokio donde se internó voluntariamente en los ’70 y que hasta hoy es su hogar permanente.

Fue pobre e ignorada hasta que la fuerza de su obra fue ganando terreno. Dibujo, pintura, escultura, instalaciones y ambientes, videos, intervenciones en el espacio público. Poeta, novelista con 13 libros publicadas y una autobiografía que constituye su libro más vendido en Japón, son las múltiples formas a través de las cuales conjura sus enfermedades mentales, que van desde las alucinaciones y la depresión, hasta las acciones obsesivo-compulsivas.

Con muestras en la Tate Modern, Reina Sofía, Pompidou y el Museo Whitney, es sin duda una de las artistas más importantes del mundo y su arte ha sido, como la ha expresado en una entrevista otorgada en 2013, el arma que le ha permitido luchar contra sus males psíquicos.

 

 

“Todos los artistas que son sinceros son psicológicamente conflictivos. Si uno piensa en Munch y Van Gogh, por ejemplo, está clarísimo. Yo no soy una excepción. Ese tipo de artistas, entre los que me incluyo, padecen por la creación artística y sufren tanto psicológica como económicamente”, agregó ante la pregunta de si para ella era importante el dinero.

 

 

Cree firmemente que hay una conexión entre su enfermedad y su arte. “ La obra Prisionera rodeada por una cortina de despersonalización, por ejemplo, está inspirada en las alucinaciones relacionadas con mi enfermedad. Considero mi visión de la vida desgraciada y reflejo esos pensamientos en mi arte. Para sobreponerme a la enfermedad, he reflexionado sobre mi situación psicológica. Por medio del arte, he superado mi infelicidad”, dijo.

 

 

LA OBSESIÓN INFINITA

Comisariada por Frances Morris y Philip Larratt-Smith, la exposición Yayoi Kusama. Obsesión infinita es un reflejo de su carrera artística y cuenta con obras tan representativas como sus Infinity Nets, así como la película Kusamaʼs Self-Obliteration, registros de sus happenings Love-in Festival y Flower Orgy, las esperadas instalaciones Phalliʼs Field, Iʼm here but Nothing, Obliteration Room y el Infinity Mirror Room.

“La radicalización y la desmaterialización progresivas del trabajo de Kusama —lo que ella denominó “autoborramiento”— continuaron en performances en vivo, happenings, acciones e intervenciones que se convirtieron en elemento básico de la subcultura del downtown neoyorquino y le ganaron a la artista la atención y notoriedad del gran público.

 

yk-02__exposicion-s-c100 piezas de varios periodos en una exposición que ya ha estado en Argentina y Brasil. Foto: Museo Tamayo

 

Una presentación enfocada en materiales de archivo da vida a sus múltiples actividades como artista, diseñadora de modas, empresaria y emprendedora. Kusama’s Self-Obliteration (1967), un filme formalmente experimental que funciona como una especie de cine ampliado, documenta las inspiradas actividades participativas de la artista (Kusama estaba intuitivamente en sincronía con el antinómico Zeitgeist que prevalecía en Estados Unidos a finales de la década de 1960) y presenta un resumen de su arte hasta ese momento.

En la selección de obra reciente presentada en Brasil —entre ellas, treinta y seis pinturas nuevas y una de sus más grandes salas de espejos hasta la fecha, Infinity Mirrored Room – Filled with the Brilliance of Life (Sala de espejos del infinito – Plena del brillo de la vida, 2011), la artista ha renovado el contacto con sus instintos más radicales en instalaciones inmersivas y obras en colaboración que la han convertido, con toda razón, en la artista viva más célebre de Japón”, dice el texto curatorial.

 

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