Darovie, la finca de la familia Dostoievski

Por William Brumfield

Dostoievski, casa

 

El escritor pasó aquí los veranos durante su infancia. Además de buenos recuerdos el lugar tiene también una parte trágica.

Los grandes escritores rusos se asocian muchas veces con su lugar de origen, con el ambiente del que se nutrieron en sus primeros años. El ejemplo más famoso es el de la familia Tolstói y la finca de Yásnaia Poliana.

Sin embargo también hay un lugar menos conocido y asociado a otra de las grandes figuras de la cultura rusa: la propiedad de la familia Dostoievski en el pueblo de Darovoie, donde Fiódor Dostoievski (1821-1861) pasó varios veranos en la década de 1830. Aunque sea modesta en comparación con Yásnaia Poliana, Darovoie desempeñó un papel importante en la formación del carácter y la creatividad de este genial escritor.  

Darovoie se encuentra en un lugar bucólico a unos 150 km al sureste de Moscú, cerca de Zaraisk, en la región de Kolomna. Tanto Darovoie como el vecino pueblo de Monagarovo formaban parte de los puestos de avanzada pertenecientes a la importante familia Jotiaintsev.

En 1763, Vasili Jotiaintsev construyó en ladrillo la iglesia del Espítitu Santo en la propiedad de Monogarovo. Combina rasgos tradicionales con elementos neoclásicos del comienzo del reinado de Catalina la Grande y cuenta con una cúpula, un refectorio y un campanario.

El bisnieto de Jotiaintsev, Piotr, fue el último de la familia que poseyó la finca de Monogarovo. En 1830, la propiedad pasó a manos de Mijaíl Andréievich Dostoievski (1788-1839), un doctor en servicio estatal que se había prometido durante la epidemia de cólera que asoló la región de Moscú en ese año. Él y su mujer María querían adquirir una propiedad en el campo para la familia. La adquisición completa se hizo en 1831, y la familia pasó allí el verano de aquel año, cuando Fiódor era un niño de nueve años.

La familia seguía viviendo en un apartamento en Moscú, donde el padre trabajaba como doctor, pero cada verano la madre y los niños iban a Darovoie. En 1832 un incendio destruyó casi todas las propiedades y se alojaron en una modesta estructura.

Darovoe tenía 300 hectáreas. En 1833 Mijaíl Dostoievski adquirió la vecina propiedad de Cheremoshnia, junto con 100 siervos.

Años después, Fiódor Dostoievski recordaría con cariño los veranos en Darovoie, cuando jugaba con sus hermanos entre los altos tilos y los huecos de la finca. Los niños nadaban en los pozos del río. Además, allí leyó obras como Robinson Crusoe y las novelas de Walter Scott.

Durante el exilio en Siberia, Dostoievski recordaba como el campesino Maréi lo tranquilizaba cuando él temía que un lobo imaginario merodeaba por Darovoie. Este recuerdo acerca de la bondad de la gente sencilla de Rusia, consolaba al escritor en un difícil periodo de su vida.

A pesar de estos amables episodios, Darovoie también tiene asociaciones trágicas en la vida de Dostoievski. En febrero de 1837, su madre María murió a causa de la tuberculosis. Su muerte a los 37 años fue un devastador golpe para su padre, que dejó de trabajar y envió a sus hijos Mijaíl y Fiódor a una escuela en San Petersburgo. El resto de la familia, que incluía a dos hijos más jóvenes y tres hijas, se mudaron a Darovoie.

 

Dostoievski_jovenRetrato de F. M. Dostoievski en su juventud.

 

Pronto la vida en Darovoie se hizo más difícil. Empezaron los problemas financieros y las disputas con los campesinos. En 1839, en unas circunstancias que no se han llegado a aclarar, apareció el cuerpo del padre, de Mijaíl, en la carretera de Cheremoshnia.

Fue enterrado en Monogarovo, pero actualmente se desconoce el lugar exacto de la tumba ya que el cementerio se destruyó durante la época soviética.

Tras esta muerte, la propiedad pasó a manos de los hijos. Fiódor Dostoievski vendió su parte en 1844 y en 1852 su hermana Vera Ivánova había comprado toda la propiedad. Esta se dedicó a construir nuevos edificios tanto para la familia como para las visitas. Fiódor no volvió hasta 1877, cuatro décadas después de su última visita en el verano de 1836.

Mucho se ha escrito acerca del traumático impacto que la misteriosa muerte de su padre produjo en Fiódor. Sin embargo, Dostoievski siempre insistió en lo buenos que eran sus recuerdos de infancia asociados a Darovoie. En su obra tardía aparecen estos lugares, sobre todo en Los hermanos Karamázov.

Tras la muerte de Vera Ivánova en 1896, la propiedad pasó a las manos de sus hijas, sobrinas de Dostoievski. Después de la revolución de 1917, una de las hijas, María Alexandrovna Ivánova, se convirtió en la dedicada cuidadora de unos de los edificios, que funcionaba como biblioteca municipal. Tras su muerte en 1929, todos los objetos vinculados a la familia Dostoievski se llevaron a Moscú y la biblioteca pasó a ser una veterinaria.

Durante las siguientes décadas hubo una serie de idas y venidas y nunca llegó a construirse un memorial. En 1990 Darovoie se incorporó al complejo del museos históricos del pueblo de Zaraisk. Actualmente se mantiene con fondos públicos y recibe visitas de estudiantes y académicos.

En 1993 se inauguró un monumento a Fiódor Dostoievski cerca de la línea de tilos. Se trata de una estatua de bronce realizada por el escultor Yuri Ivanov y que sirve de punto de encuentro para los visitantes.

En el pueblo de Monogarovo también se están llevando a cabo labores de preservación. En 2005, cerca de la iglesia del Espíritu Santo se instalaron una placa y una cruz en conmemoración del entierro de Mijaíl Dostoievski.

La iglesia, aunque sigue abierta al público, se está reconstruyendo. Los restos de María Dostoievski descansan ahora en la catedral de la Decapitación de Juan Baptista en la fortaleza de Zaraisk. Cada verano daba un paseo con sus hijos desde Darovoi a Zaraisk, para enviar cartas a su marido, que seguía trabajando en el hospital de Moscú. Para Dostoievski estas memorias de sus padres en la niñez, así como el tiempo pasado en Darovoie, constituían memorias sagradas.

Fuente: RBTH

 

 

Noticias Otros Medios

Deja un comentario