El Electro Fitness, la nueva tendencia ¿funciona?

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Actualmente se están abriendo en España numerosos centros de “Electro Fitness” que prometen que en un entrenamiento de tan sólo 20 minutos vas a ejercitar todo el cuerpo de forma intensa logrando grandes beneficios tanto de rendimiento como de composición corporal. Estos centros ganarán bastante dinero durante el tiempo que sean tendencia y darán trabajo a profesionales de la actividad física, pero el método funciona de verdad o es un reclamo más para personas que en poco tiempo quieren lograr su objetivo de entrenamiento, sea este el que sea.

El Electro Fitness es un entrenamiento físico guiado por un entrenador personal que combina ejercicios convencionales con diferentes implementos con la electroestimulación a través de un chaleco que presume, a diferencia de los electroestimuladores más utilizados hasta la fecha, en trabajar conjuntamente todos los grupos musculares de forma simultánea con el ejercicio, pudiendo modificar las intensidades

Los chalecos utilizados en el Electro Fitness utilizan la conocida electroestimulación muscular o estimulación eléctrica muscular (EMM), por todos conocidos por su desempeño con aparatos electroestimuladores en el mundo de la rehabilitación y algo menos en el rendimiento deportivo, posiblemente por sus escasas ventajas. La electroestimulación actúa sobre los puntos motores del músculo. A grandes rasgos, consiste en provocar la contracción de la fibra muscular a través de una serie de corrientes eléctricas, reguladas por un aparato. Se crea una diferencia de potencial entre unos electrodos de superficie, lo cual estimula el nervio motor y reproduce la contracción muscular.

En un estudio del Journal of Sports Medicine, que data del año 2007, se comprobó que su aplicación aislada permitiría ganar hasta un 9% de fuerza y volumen muscular. Además, en dicho estudio se expone que, usada de manera simultánea con el entrenamiento pliométrico (o de fuerza explosiva), mejoraría la capacidad de salto y sprint de los deportistas. Pero si debemos decir que la electroestimulación puede reemplazar al entrenamiento físico convencional la respuesta parece clara: no, en absoluto. La electroestimulación es simplemente un complemento, ni sustituye al entrenamiento convencional ni es igual de efectivo. Cabe decir que en la mayoría de los estudios encontrados hasta la fecha hay cierta confusión por utilizar diferentes protocolos, pero en aquellos que han encontrado cierto beneficio de la electroestimulación han utilizado el ejercicio combinado, nunca superpuesto.

Estudios de Filipovic en 2012, el cual expone que la “superposición de movimientos dinámicos y electroestimulación de cuerpo entero no compensa las deficiencias originadas debido a la falta de voluntariedad en la electroestimulación local por lo que no llega a existir la transferencia el rendimiento físico que se pretendía con esta evolución. Paillard en “Electrical Stimulation Superimposed onto Voluntary Muscular Contraction” y “Combined Application of Neuromuscular Electrical Stimulation and Voluntary Muscular Contractions” en 2008 afirma que “la combinación de ambos sistemas (voluntario y electroestimulación), que no superposición, es decir, en momentos diferentes y no a la vez, mejoraba los resultados obtenidos solamente con trabajo voluntario”, además también habla sobre que no se produce una mayor activación de unidades motoras (fibra+nervio motor+motoneurona). En el Journal of Motor Behaviour (2011) en el estudio “Electrical Stimulation Superimposed on Voluntary Training Can Limit Sensory Integration in Neural Adaptations” afirma que la “electroestimulación superpuesta sobre el entrenamiento voluntario interfiere en la aferencia neurofisiológica evitando las adaptaciones neuronales de las que depende la generación y control de la fuerza”.

Para los principiantes en este tipo de sesiones deben saber que la electroestimulación produce unas intensas agujetas,  dado que el impulso eléctrico abarca más fibras musculares que la contracción voluntaria, pero ese efecto se difumina en pocas sesiones, al igual que los “beneficios” que los practicantes asocian a las mismas.

En algunos estudios de Electro Fitness publicitan que respetan las articulaciones, no produciéndose daño en las mismas, esto puede ser bueno para personas en fase de rehabilitación pero para personas sanas requieren de cargas comprensivas para reforzar el cartílago y este sea más resistente en el paso de los años. También debemos esperar que la colocación de los electrodos sea la correcta para lo cual sería necesario personal muy especializado y chalecos de diversas tallas con capacidad para ajustarse correctamente según el individuo. Respecto al cálculo de las intensidades parece también haber bastantes dudas, mientras que en el ejercicio convencional hay varias herramientas para calcular la intensidad, en este tipo de sesiones de electroestimulación parece ser bastante subjetivo.

Lo más llamativo es cuando publicitan lo que todos los productos “estrella” y con fecha de caducidad en el Fitness hacen “¡Te llevará poco tiempo, tan sólo 20 minutos y perderás quemar grasa consiguiendo un Cuerpo 10!”, cuando empiezan a rezar este tipo de slogans es para pensárselo. Pero no hay nada como un poco de publicidad y famoseo para lograr que un aparato sea el tema de conversación en el mundillo, al menos durante un tiempo,lo justo para que algunas manos se lucren bien del asunto.

 

 

Conclusiones

– La electroestimulación parece tener beneficios combinado con ejercicio convencional, pero no superpuesto ni como único método de entrenamiento. Estos beneficios son mayores en rehabilitación.

– Para objetivos de rendimiento los estudios no encuentran mejoras algunas.

– El tener agujetas en las primeras sesiones va directamente relacionado con la labor de la electroestimulación, pero ni son un signo de mejora ni prevalecen en el tiempo. Sin embargo es un buen reclamo para las empresas.

– Las adaptaciones funcionales positivas respecto a un objetivo de entrenamiento concreto dependen de la información que desde el cerebro se envíe al músculo de una forma, en un momento y a una intensidad determinada para completar esas acciones, y no de un aparato.

Fuente: Misport

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