“Estoy de parte de los israelíes que defienden la paz y no voy a boicotear a un pueblo entero”, dice Antonio Muñoz Molina

Por Mónica Maristain

Foto EFE

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“Dar explicaciones en una ocasión como ésta puede que sea superfluo. En primer lugar, porque de entrada es raro que un escritor tenga que explicar el hecho de que ha aceptado y va a viajar a recibir un premio otorgado por una feria internacional del libro: premio que además han recibido antes que él algunos de los escritores que más admiración y respeto le inspiran, y de los que en bastantes casos ha aprendido lecciones no sólo de maestría literaria y rigor intelectual sino también de decencia civil”.

“En segundo lugar, puede que sea vano dar explicaciones cuando está bastante claro que muchas personas favorables a uno no las necesitan, y otras, hostiles, no van a considerarlas”.

Así inicia una columna reciente en su blog Escrito en un instante, con el título de “Israelíes”, es la respuesta que el escritor español Antonio Muñoz Molina (Úbeda, Jaén, 10 de enero de 1956) a la carta que le hicieron llegar, entre otros, el músico inglés Roger Waters, el escritor Stéphane Hessel y el cineasta Ken Loach.

Se trata de un pedido que también firman el poeta español Luis García Montero, el dramaturgo John Berger, la activista estadounidense Alice Walker, el guionista británico Paul Laverty y el poeta surafricano Breyten Breytenbach, en el sentido de que el entrañable autor de El invierno en Lisboa – novela merecedora del Premio Nacional de Literatura y del Premio de la Crítica en 1988 -no acuda a recibir el Premio Jerusalén el próximo 10 de febrero y que no legitime de esta forma “la ocupación y el Apartheid en Palestina”.

El también autor de los libros de ensayos El Robinsón urbano y Diario del Nautilus, casado con la escritora y periodista Elvira Lindo (Madrid, 1960), recibió este galardón dotado con 10.000 euros, de parte de la Municipalidad de Jerusalén, un organismo que los intelectuales en desacuerdo califican de “cerebro e instrumento de la colonización ilegal de Jerusalén Oriental”.

“El alcalde de Jerusalén es responsable del diseño y desarrollo de uno de los sistemas de Apartheid urbano más crueles del mundo, de la demolición ilegal de casas, confiscación arbitraria de propiedades, supresión sostenida y sistemática del desarrollo económico, social y cultural en los barrios palestinos”, aseguran los firmantes.

“El concepto de libertad individual en la sociedad que el Premio pretende homenajear entra en total contradicción con las políticas israelíes de Apartheid, que eliminan de facto cualquier tipo de libertad, especialmente en la Franja de Gaza, que no es más que una cárcel a cielo abierto”, agregan.

 

“NO VOY A BOICOTEAR A UN PUEBLO ENTERO”

Antonio Muñoz Molina está firme en su decisión de viajar a Israel a recibir su premio. Junto con Lindo forma un matrimonio de intelectuales que no se caracteriza especialmente por sus posiciones tímidas o retraídas.

Así que ha salido a dar titulares como estos: “No pienso rechazar el Premio Jerusalén”.

“Piden el boicot para Israel en su conjunto, como país, y sostienen que si yo acepto la invitación, eso implica que apruebo la política del Gobierno israelí hacia los palestinos; todo esto me parece desmedido y, como escritor, me está afectando muchísimo: incluso he recibido anónimos, esto es increíble”, declaró al periódico El País.

El también miembro de la Real Academia Española de la Lengua y autor de Sefarad (Alfaguara) dijo a EuropaPress estar “de parte de las personas y organizaciones israelíes que militan a favor de la paz en vez de boicotear un pueblo entero”.

En su blog, el escritor ha explicado que “no acepto ni he aceptado nunca las simplificaciones y los estereotipos sobre Israel que se difunden con tanto éxito en Europa, y particularmente en España, donde tan amigos somos de las diatribas binarias: blanco o negro, bueno y malo, derecha e izquierda, etc.

La ecuación es sencilla, y por lo tanto halagadora. O se es pro israelí o se es propalestino; israelí=malo; palestino=bueno; proisraelí= de derechas; propalestino=izquierda. Incluso a veces no viene mal, aparte de convertir a los israelíes en un bloque compacto y malvado, confundir israelí y judío. Al fin y al cabo estamos en un país donde hay pocos judíos y donde los pocos que hay procuran no hacerse muy visibles”, afirma.

La polémica está servida y la realidad, como se sabe y afirma el propio escritor que está en el centro del debate, es compleja. No permite una lectura liviana y a la ligera.

“Estar a favor de los unos implica necesariamente defender a los otros, porque sólo un acuerdo justo y practicable puede garantizar el porvenir de Israel y el de Palestina. Los palestinos tienen derecho a un país exactamente igual que los israelíes. Y como los dos no tienen más remedio que estar juntos no les queda más remedio que entenderse, antes o después. Israel tiene la misma obligación que cualquier otro país a someterse a las leyes internacionales: pero también habrá que reconocer que tiene el mismo derecho a existir que cualquier otro país”, escribe Antonio.

“No tengo que ir a Israel armado de suficiencia o de arrogancia a decirles a los ciudadanos cosas que muchos de ellos saben, denuncian y debaten, en una sociedad abierta en la que la libertad de expresión se practica con una viveza, un apasionamiento y una seriedad ejemplares.

Iré a dar las gracias a quienes me han premiado y a quienes me leen. Y, como en cualquier otro sitio, reivindicaré lo que más me importa de la literatura, que es la expresión soberana de la libertad de imaginación y de conciencia, de la igualdad básica entre las personas y la singularidad absoluta de cada una de ellas.

Y tendré la alegría de encontrar a algunos amigos y a algunos escritores a los que quiero y admiro, y espero que también se me presente la oportunidad de hacer alguna contribución mínima y tangible al esfuerzo de quienes practican el activismo de la concordia”, concluye.

 

Fuente: Sin Embargo

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One Response to “Estoy de parte de los israelíes que defienden la paz y no voy a boicotear a un pueblo entero”, dice Antonio Muñoz Molina

  1. Pacman 10 Febrero, 2013 at 21:10

    ¡Vaya, vaya! Si yo fuese Mr. Molina invertiría los 10000 dólares del premio en armas para que los palestinos se fabriquen sus cohetes y así acabaría de hacerlo mal para ambas partes. Este hombre ha debido perder el norte en los niuyores o algo semejante. Muy mal.

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