LOS ESPACIOS DEL ARTE: STONEHENGE

Por Ruth Cereceda

 

Stonehenge (c. 2.500 a.C., Wiltshire, Inglaterra).

Con ocasión de la celebración del solsticio de verano, hoy traigo una visita a Stonehenge que, pese a que pueda no ser considerado estrictamente un objeto artístico, sí se puede decir que es una de las construcciones prehistóricas más famosas del mundo. Denominada como lugar de Valor Universal Excepcional por la UNESCO, su uso continuado durante más de 2.000 años convierte a esta construcción en clave para entender los ritos funerarios del periodo Neolítico y la Edad de Bronce.

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Fuente de imágenes: www.english-heritage.org.uk

La etimología de Stonehenge, según el Oxford English Dictionary, refiere al término compuesto del inglés antiguo[1] stone = piedra y henge = colgante o apoyado.

Anteriormente a la construcción del conjunto pétreo existen trazas de ocupación de las inmediaciones durante el periodo Mesolítico (c. 8.000 a.C.), con la erección de postes de pino similares a estructuras totémicas, pese a que la relación de éstos con la construcción posterior no está demostrada. Del Neolítico temprano (c. 4.000 a.C.) datan varios túmulos, dos monumentos cursus – montículos de tierra paralelos con zanjas externas-, y un recinto de zanjas excavadas denominado Robin Hood’s Ball -sin conexión alguna con el heroico arquero medieval-.

El monumento en sí comienza a construirse hacia c. 3.000 a.C., y en su desarrollo se admiten varias fases de construcción y modificación, extendidas durante un periodo de unos 1.000 años.

De la primera fase datan un área circular de unos 100 metros, con dos entradas, en la que se dispuso un terraplén de tierra marcado por zanjas, que responde a la denominación de henge[2] establecida por la arqueología clásica. En su interior se han encontrado una serie de agujeros –Aubrey holes- dispuestos en forma ortogonal, de los que tradicionalmente se ha creído que soportaban estructuras de madera. Las investigaciones más recientes han retomado la teoría de que más que estructuras de madera, lo que contenían eran piedras dispuestas en posición vertical. En esta zona se han encontrado vestigios de enterramientos y cremaciones humanas, elementos de ajuar como objetos de cerámica y herramientas, y restos animales depositados en la zanja. De entre ellos, destacan los restos del “arquero de Stonehenge”, del que se sabe que no murió de manera pacífica, sino con varias flechas atravesándole las costillas.

Se cree que ya en esta primera fase la celebración de ritos funerarios relacionados con la cremación estaba relacionada con la situación del sol en el momento del solsticio, y con los movimientos lunares.

Fuente de imágenes: Ruth Cereceda

Fuente de imágenes: Ruth Cereceda

La segunda gran fase es en la que se  construyen ambos círculos de piedra. Hay dos tipos de piedras: las sarsens, que son las de mayor tamaño, y las piedras azules o bluestone, más pequeñas. Las piedras azules se sabe que fueron transportadas desde Gales, a más de 250 km de distancia, aunque se desconoce la técnica utilizada para el transporte. Fueron las primeras en ser colocadas,  dispuestas en hilera formando un doble círculo, posiblemente adintelado. Posteriormente fueron reorganizadas en forma de herradura. Las sarsens también fueron transportadas, aunque desde una zona más cercana, los Marlborough Downs, a unos 15 km al norte de Stonehenge. Estas se disponen en dos estructuras concéntricas: una en forma de herradura compuesta por cinco trilitos –dos grandes piedras verticales con una tercera apoyada en la parte superior-, y un segundo círculo exterior compuesto por treinta elementos con dintel continuo. Tres de las sarsens cuentan con grabados de cabezas de hachas de bronce y una daga, fechados entre 1.750-1.500 a.C. ¿Símbolos de poder o estatus propios de la nueva era del bronce?.

De este momento se cree que son también las dos grandes piedras erigidas en la entrada y el altar situado en el interior del conjunto, hoy derruido. Por último, se construye la calzada que conecta el conjunto pétreo con el río Avon.

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Fuente de imágenes: www.english-heritage.org.uk © English Heritage p52382

El eje principal del conjunto se alinea con el del sol durante el solsticio. En el de verano, el sol se levanta sobre el horizonte hacia el noreste, y aparece al oeste de la denominada piedra talón -probablemente aparecería entre ésta y su compañera, perdida-. En el de invierno, el sol se pone por el suroeste, y su luz entraría por el espacio entre los dos trilitos más altos -uno de ellos actualmente derruido-.

Las razones y los orígenes de Stonehenge aún se desconocen. Las teorías promueven la idea de que se trata de un lugar construido por los habitantes originarios de las islas, caracterizados por sofisticadas redes de contactos, gran capacidad organizativa y creencias cosmológicas, con un carácter ceremonial relacionado con los enterramientos. Sin embargo, ni actividad funeraria ni su disposición parecen ser respuesta suficiente para la gran sofisticación que singulariza al conjunto.

          Junio, 2013


[1] Old English: forma temprana del inglés utilizada por el pueblo anglosajón durante los siglos V al XII en determinadas zonas de lo que ahora son Inglaterra y el sur y el este de Escocia.

[2] estructura arquitectónica prehistórica de forma circular u ovalada, característica del periodo Neolítico. Se cree que cumplía funciones rituales.

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