23 de agosto, el nuevo fin del mundo

 

Verano, la estación por antonomasia para disfrutar. Ir a la playa, salir con los amigos, realizar aquellas actividades que tanto nos gustan pero a las cuales no podemos dedicar el tiempo que deseáramos el resto del año. Todo parece idílico. Perfecto. Sin embargo, un nuevo “peligro” nos acecha en esta ocasión este año. Un nuevo y apocalíptico “fin del mundo” se aproxima… concretamente para mañana, día 23 de agosto.

 

En esta ocasión, el encargado de dejar atrás el terrorífico fin de los días que muchos pensaron que habían predicho los mayas (erróneamente) no es otro que Gregori Yefimovich Rasputín, conocido como “el monje loco”.

rasputin

¿Cómo surge todo? A raíz del libro de “Las 100 profecías de Rasputín”, escrito por Andréi Brestsky, consejero de la zarina Rusia. Para él, la predicción de Rasputín del Juicio final donde alude a que “las lágrimas del Sol caerán sobre la Tierra como chispas de fuego, quemando a personas y plantas (…). El fuego devorará la vida en la Tierra, y después de ello la vida en la Tierra morirá y en ella reinará el silencio de las tumbas (…). Un gran dragón derramará mucha sangre”, tendría lugar el próximo 23 de agosto.

 

En principio, este simple enunciado podría pasar desapercibido como otros tantos. Sin embargo, el pánico aumenta cuando la gente cae en la cuenta de que numerosos científicos han avanzado que este año, debido a los cambios en la atmósfera solar, se producirán importantes llamaradas solares.

 

 

Claro, llegados a este punto lo esencial es preguntarse, ¿es una información fiable o todo es producto de una invención propagada por la red? Ciertamente las 100 profecías de Rasputín es un libro del que existen registros y pruebas de su existencia. Sin embargo, el manuscrito del ruso Andréi Bretski no está disponible de forma digital y no tenemos forma alguna de ratificaros que cierta predicción exista. Confiar o no confiar, esa es la cuestión.

 

De todos modos. Creamos en ello o no. Nuestro peculiar y visionario amigo de hoy, destaca por tener a su espalda un largo historial de errores proféticos. Por destacaros algunos:

 

  • En 2001 se debería de haber producido una oleada de suicidios masivos.
  • En 2003 se debería de haber difundido una epidemia mortal en los Estados Unidos.
  • En 2005 se debería de haber aparecido Jesucristo en un contexto de cambio climático brutal.
  • En 2006 debería de haberse revelado al mundo el monstruo del Lago Ness.
  • En 2007 debería de haber comenzar una lucha entre el Oriente Próximo islámico y la Norteamérica cristiana.

Pero bueno, para ser mundialmente conocido por sus predicciones y haber trascendido en la historia, algo especial tiene que tener este ruso tan extravagante. Sus principales avales son el haber curado al hijo del Zar Nicolas II mediante hipnosis, y haber predicho poco después, de forma acertada, tanto la muerte de toda la familia real como la ejecución del Zar Nicolas II.

 

familia

 

Aunque no suceda, cosa que todos deberíamos de dar por sentado desde ahora, está claro que la sociedad empezaba a echar de menos la sensación de inseguridad y miedo al no saber si tu vida puede acabar de forma inesperada mañana.  No se preocupen. Charlatanes y cuentos apocalípticos vamos a tener cada año hasta que, dentro de mucho, muchísimo tiempo, acabe sucediendo realmente. Pero entonces el tiempo, irónico como pocos, se la tendrá guardada a todos estos profetas y seguramente ninguno, acabe acertando con el día en que ocurra.

 

Terminamos hoy con una cita sacada de las 100 profecías de Rasputín bastante poética; “Jesucristo volverá a la Tierra para advertir a la humanidad del inminente desastre y para consolar a la gente, y posteriormente ascenderá al cielo”.

 

 

Toda una amalgama.

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