Enero y febrero, los mejores meses para viajar en Europa

Probablemente mi recomendación de viajera empedernida vaya en contra de todos tus principios. Sí, enero y febrero son los mejores meses para viajar en Europa, por mucho que al común de los mortales solo le apetezca quedarse calentito en casa, a salvo del frío, la nieve o la lluvia. Pero merece la pena hacer un pequeño esfuerzo y romper con esa inercia, porque el invierno ofrece oportunidades inesperadas y condiciones inéditas para el viaje soñado, empezando por los precios y terminando por la densidad de turistas.

 

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Efectivamente: nos vamos a ahorrar bastante dinerito su optamos por viajar en los meses más gélidos del año, fechas en las que los precios se reducen (es temporada baja en muchos destinos), en ocasiones hasta en un 40 %. Además de encontrar hoteles de gran lujo bastante más económicos y descuentos en todo tipo de alojamientos, tampoco tendremos que enfrentarnos a la fatídica amenaza del overbooking ni a vuelos a precios desorbitados.

Otra ventaja de viajar cuando el resto del mundo prefiere pegarse a la calefacción es la menor densidad de turistas por metro cuadrado, sobre todo en esas ciudades icónicas (Londres, París, Nueva York, Praga, Venecia…) en las que, además, las compras son un atractivo innegable. En temporada alta, el aluvión de visitantes llega incluso a desvirtuar la esencia misma de las ciudades, además de ser un inconveniente muy molesto a la hora del shopping. Sin embargo, en invierno estas ciudades se dejan contemplar en todo su esplendor en invierno, y podemos conocer la verdadera identidad de una ciudad con sus habitantes y funcionamiento del día a día.

No hay que perder de vista que, mientras en España y el hemisferio norte es invierno, en otras partes del mundo el calor, sol y buen clima nos esperan con los brazos abiertos. Brasil siempre es una buenísima opción, y a precios más que asumibles, para unas buenas vacaciones de invierno. Pero también Perú, Argentina, ¡Australia! En Egipto, sin embargo, la temperatura, más fresca, es ideal para recorrer las pirámides. Kenia también ofrece su temperatura (y precios) más amables.

Especialmente ventajosos son los cruceros de invierno, con tarifas un 30 % más baratas, a destinos del Mediterráneo, el Caribe o el Egeo. También los bonos de hotel permiten ahora el acceso a habitaciones dobles en hoteles de lujo por unos 50 euros, de la misma manera que prácticamente todas las compañías aéreas ofrecen descuentos, rebajas y tijeretazos hasta marzo, cuando la Semana Santa vuelve a animar la demanda. Otra ventaja invernal: es mucho más fácil lograr upgrades de última hora o mejores habitaciones con reservas sencillas. Como hay menos clientes, somos menos los que nos repartimos las bondades de la mejor atención al cliente.

 

[Nomadistas]

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