Vidal y Picañol, maestros en Madrid. XXIV Festival de Música Sacra y Antigua de Badajoz Eugenia Boix. Soprano, Guillermo Turina: Violonchelo Barroco, Tomoko Matsuoka: Clavecín.


 

Es una verdadera delicia para el melómano (ese extraño y sospechoso ejemplar humano) poder revivir, en tiempos modernos, obras que han permanecido dormitando en el silencio de los siglos desde que sus autores las escribieran. Es, pues, de agradecer que las agrupaciones que se entregan al repertorio de Música Antigua, ejerzan también de musicólogos e investigadores. Un trabajo nunca bien ponderado, que permite acercar al público estas magníficas obras.

En el caso de José Picañol, la mayor parte de los aspectos relevantes de su vida, nos son desconocidos. Después de dejar la capilla de la Catedral de Barcelona; donde había relevado a Francisco Valls;  en las manos de Josep Pujol, se traslada a Madrid, para ocupar el magisterio musical en el convento de las Descalzas Reales. Etapa en que compuso las obras de este programa. Posteriormente pasó a maestro de capilla de la iglesia del Carmen de Tarragona. Incluso se encuentra una obra suya “Oficio y misa de difuntos, STB (Caja P10, 236) en la  colegiata de la Catedral de Guadalupe. Se presume que Picañol abandonó Madrid para convertirse en maestro de Capilla de Puebla

 

Aunque sus referencias formativas bebían del barroco, en sus obras se anuncia una  estilística preclásica. Sus cantatas y villancicos adoptan la forma de aria y recitativo. En el caso de las obras de este concierto, se trata de un recitativo secco, compuesto para voz, instrumento de teclado y (generalmente un chelo) que ejecuta el bajo.

(Picanyol, José, ca. 1700-? Si b M. Ti ; Ac (x) ( Piedad sagrado numen … ) Primer cuarto del s. XVIII. Completo Fondo de la Iglesia parroquial de San Pedro y San Pablo de Canet de MaR)

El tono “(Cantata) al SSmº/Piedad Sagrado Numen” abrió el concierto. Solicita agilidad en la voz, con largas notas en el chelo y algunos instantes que podrían rememorar un baile galante. De estructura imitativa y repetición de motivos, con un andante que solicita intensos recursos en lo vocal e instantes plenamente barrocos. Eugenia Boix va sobrada de recursos, con voz dulce, gran agilidad, límpidos agudos y control en las zonas más graves.

A continuación se interpretó la cantata “Prosigue dueño mío los favores” (Picanyol, José, ca. 1700-? Sol m; Si b M. [ Ti ]; Ac (x) ( Prosigue dueño mio los favores … ) Primer tercio s. XVIII. Completo Fondo de la Iglesia parroquial de San Pedro y San Pablo de Canet de Mar), donde ya queda patente la homogeneidad cromática de las obras que se iban a interpretar a continuación, así como el dominio de este repertorio por parte de la agrupación.

 

En la iglesia de Santa Mª del Pí se halla un manuscrito del siglo XVIII titulado “Seis sonatas de violoncelo y bajo de diferentes autores”. Nada se sabe de la procedencia del documento sobre el cual llamó la atención el musicólogo J.M. Vilar y en cuya portada aparece como primer propietario un tal “Jaime”.

Estas sonatas son anónimas, las tres primeras sencillas y convencionales y las otras tres, presentan un alto grado de exigencia técnica para el chelista. La número 6 es una versión de la Sonata G10 de Boccherini y según estudios estilísticos podría ser el autor también de la número 4. Estos mismos estudios, atribuyen, por su similitud, una sonata al misterioso músico Pau Vidal. Incluso aunque Boccherini no fuera el  autor, estaríamos ante la primera prueba de una escuela instrumental española inspirada en el italiano ¿Zayas? ¿Vidal? ¿Porretti? ¿Quién lo sabe?

Tras un breve instante de afinación (como es normal en la cuerda barroca), Guillermo Turina ejecutó tres estudios, extraídos del ( Arte y escuela de violon cello / compuesto por Dn. Pablo Vidal, primer violon del Rl. Combento de las Sras. de la Encarnación y del Excmo. Sor. Duque de Osuna. Autor Vidal, Pablo (m. 1807). [Arte y rudimentos y escala armónica para aprender a tocar el violonchelo con perfección y facilidad según el estilo moderno. ]

 

La obra ejecutada por el chelista, tiene mayor revestimiento de clasicismo que de barroco. Posee una unidad estilística que la aleja del uso italiano, con eL uso de temas de identidad española, cuya génesis está en Boccherini. Variaciones sobre el tema principal. Ecos de danza hispana para una digitación espléndida, intensa y limpia. El andantino se disfraza de danza cortesana, serena y ceremoniosa. La Fuga;solemne; recreándose en una melodía casi descriptiva.

La sonata del manuscrito de Santa María del Pí, primicia con un elaborado allegro que recorre el mástil del instrumento con diversos cambios cromáticos y algún aroma céltico. El Andante es académico, nostálgico, se extiende, se explaya, para retomarse a sí mismo en un continuo reflujo. Durante el intenso final, afloran cadencias españolas en algunos compases (casi un eco de seguidilla). Un inmenso ejercicio de digitación y expresividad.

En el tercer bloque del programa retorna la obra del presbítero José Picañol con su cantata “Quien con palabras”. Una hermosa aria inicial, con adornos para el lucimiento de la soprano ligera y algún agudo desafiante en una estructura cíclica, de continuo retorno, que no  fue obstáculo para su depurada técnica.

“Con suma aflicción

  Perdona el rigor”

El finale, inesperado al oído. Una nota valiente que no cierra lógicamente la respuesta.

 

La siguiente obra del catalán “A estre divino monte” posee un aria andante de gran perfección, utilizando largas notas y un emotivo instante “a capella”. Eugenia Boix derrocho facultades, especialmente en el otro aria andante, de gran exigencia vocal.

Como despedida la agrupación regaló una obra de un compositor y violonchelista nacido en Marsango, al que han dedicado su disco: “Giacomo Facco: Master of Kings”. La primera grabación mundial monográfica que aborda la obra de unos de los compositores más influyentes de la era barroca española. “!Oh, que brillar, de aurora tan luciente!” es una pieza plena de vitalidad, con reminiscencias de Vivaldi, que la cuerda acomete con brío, con agudos arriesgados y certeros y un sonido equilibrado. Un programa que el espectador agradece. : Acercarse a estas partituras, e insuflar vida de la mano de estos tres excelentes músicos y el Festival de Música Sacra y Antigua de Badajoz.