XIV Festival de Cine Inédito de Mérida. 21 a 30 de Noviembre de 2019


 

 

 

La programación del XIV Festival de Cine Inédito de Mérida se mantiene en su apuesta por la calidad, la internacionalidad  y la variedad de géneros. Desde el  21 al 30 de Noviembre la sección oficial contará con diversas ofertas de lo más atractivas, junto a las secciones “Cine y Escuela” o la “Gala de Clausura” donde se hará entrega de los premios “Miradas”.

 

21 de Noviembre. Madre de Rodrigo Sorogoyen se mueve en un terreno ambiguo, pedregoso. Los tabús de la sociedad se ponen sobre la mesa en un viaje complicado y doloroso. Estamos ante una película adulta, no apta para un público medio. “Madre” es una ampliación del corto de ficción por el que obtuvo el Goya en 2018 y nominación a los Óscar. Soberbia interpretación de Marta Nieto y dirección inteligente. Una espléndida fotografía contrastada con planos íntimos con juego del gran angular. Una película audaz, trasgresora e inquietante. No apta para todos los paladares.

22 de Noviembre. Parásitos es una comedia oscura, atípica donde los monstruos son los humanos. Un ataque formal a ciertos estilos de vida. Extraño híbrido entre el realismo social, el suspenso o la sátira más sombría. Hay un marcado contraste visual  y estético entre las castas sociales, donde la farsa con reminiscencias de los Coen es la marca de la casa. La estratificación de la sociedad coreana adquiere tonos de ironía demencial que en las manos de Bong Joon.Ho, se traduce en un sentido del humor enfermizo y con vocación de parábola y revulsivo social. Una de las mejores propuestas del año.

 

 

23 de Noviembre. It must be heaven de Elia Suleiman. El director vuelve a su Palestina natal con ese cine, deudor de Jacques Tati, su humor hierático para constatar lo que separa a Palestina del resto del mundo o la conecta. Sátira, ironía, simetría en las composiciones o coreografías donde da un repaso a diversos elementos humanos o cinematográficos. Estructurada en diversas “set pieces”, con el silente Sueliman como hilo conductor. Trasunto de aquel Monsieur Hulot tatiano, juega con el absurdo para introducir al espectador en temas como la falta de identidad, las barreras físicas o la recuperación de las raíces. Y lo hace, únicamente, mirando. Transformando la mirada en denuncia, asombro o tesis. Imprescindible narración visual para intentar comprender la complejidad del mundo moderno.

24 de Noviembre. La Gomera de Cornelieu Porumboiu. Arrancando al son del “The Passenger” de Iggy Pop, el director rumano nos presenta a un turbio policía de Bucarest que trata de sacar de la cárcel a un hombre de negocios aún más turbio. El silbido gomero, utilizado como comunicación, da para muchas risas en este golpe criminal para “bobos”. Estamos ante un film repleto de referencias cinéfilas con gag a lo “Psicosis” o una protagonista que se llama Gilda, con disfraz de mujer fatal. Este recorrido lúdico, que adopta los códigos de cine de género clásico, se presenta con la textura personal y excéntrica del director. Un ejercicio lúdico que camufla la historia de amor tras la máscara del “noir”. Jugando con la comicidad en momentos incómodos y con una banda sonora operística de lo más acertada.

 

25 de Noviembre. Ema de Pablo Larraín. Película inclasificable y audaz con trasfondo de pareja y niño adoptado, a golpe de reguetón. Con estructura hiperfragmentada,  es una extraña mixtura de poética, amores y odios.  Macarra,  grotesca  o contradictoria. La existencia atormentada de una pareja joven, salpicada con potentes coreografías y con retorcidos y truculentos diálogos. El cineasta consigue introducir al espectador en la visión del mundo de la protagonista, totalmente alejada de códigos tradicionales. Secuencias musicales (con cierta reminiscencia de Holy Motors), coreografías trémulas y; sobre todo; una esquiva mirada que evita el moralismo. Hay un experimentalismo autoconsciente en la forma, en la estructura de rompecabezas engañoso con hálito de helénica tragedia. Los escenarios de baile son subyugantes: canchas de baloncesto, espacios industriales…donde se desarrolla la primigenia danza, orgánica expresión del poder sexual femenino.

 

26 de Noviembre. Los Miserables de Ladj Ly. Libre interpretación de la novela de Víctor Hugo en formato policial. Un grupo de jóvenes, después de la fiesta del Mundial de Francia, deben volver a la cruda realidad en la “banlieue”; la periferia marginal parisina. El lenguaje visual navega entre micro-zooms vibrantes y enérgicos travellings  con un argumento que toma referencias del “Training Day” de Antoine Fuqua, con policías en territorio comanche. Las referencias con la novela genésica nos muestran que poco ha cambiado el mundo para las clases desfavorecidas. El ritmo es potente y la cámara es ágil. El propio director vivió experiencias similares por lo que la textura tiene mucho de orgánica, mucho de rabia personal y mucho de honestidad.

27 de Noviembre. La hija de un ladrón  de Belén Funes. No encontramos ante un ópera prima sobria, conmovedora, con ecos de Ken Loach o los hermanos Dardenne: cámara en mano, planos de seguimiento, con un profundo carácter social. La directora narra con doliente minimalismo, con pequeñas pinceladas, el pasado. Situando su relato en el presente con buena articulación en las secuencias y notables duelos verbales. La pugna interpretativa entre Eduard y Greta Fernández (padre e hija en la realidad), dibuja los perfiles de cada personaje, siendo la emotividad (Sara) y la contención (Manuel). El egoísmo, la custodia de los hijos, la lucha por salir adelante, la dureza de las relaciones, son parte de una trama llena de humanidad, con diversas elipsis en las que no se informa al espectador de hechos que no necesita saber. Enorme interpretación de Greta Fernández, una de las mayores promesas de su generación.

 

28 de Noviembre. Y llovieron los pájaros de Louise Archambault. La directora canadiense adapta la novela de Jocelyne Saucier sobre el renacimiento vital de tres ancianos. Estamos ante la renovación del “feel good movie”,  una narración cordial que se desarrolla  en paisajes excelsos. “Y llovieron los pájaros” nos habla del ocaso y la plenitud, de recorrer tu propio camino a una edad avanzada, de reivindicar la propia autonomía pese al transcurso de los años. El humor está presente en esta tesis donde el progreso y la modernidad no necesariamente se presentan como un avance. Hermoso poema sobre la libertad de elegir, con diversos subtemas como la eutanasia, el aislamiento, la oportunidad del amor. Una hermosa melodía sobre el ocaso entendido como renacimiento.

29 de Noviembre. Fortuna de Germinal Roaux. Con una excelente fotografía en blanco y negro nos cuenta la historia de una pequeña refugiada etíope. Una mirada personal sobre el tema de los menores que llegan sin compañía a Europa. Imágenes potentes para llevarnos al territorio de la empatía, para despertar nuestros adormecidos sentidos, para saborear los instantes cotidianos. El primer amor, el invierno, el frío y una intensa poesía para presentarnos un drama humano, pleno de espiritualidad. Un acercamiento al duro golpe existencial que supone abandonar todo lo que conoces y la incertidumbre sobre la vida. Una moderna parábola sobre las fronteras y la dignidad humanas. Geniales interpretaciones de Bruno Ganz y Kidist Siyum Beza. El film deja en el aire multitud de preguntas sobre el destino y el futuro de la protagonista. Aunque quizás se encuentren en los ojos limpios de su burrita. Su única y verdadera amiga que se funde con ella en la nieve.