¿Por qué es tan importante cuidar la dentadura?

Por Katja Suárez

Aquellas personas que temen ir al dentista, quizás decidan llenarse de valor y frecuentarlo más seguido al enterarse de que tan sólo con hacerse una limpieza general de la boca, el riesgo de padecer un ataque al corazón se reduce hasta en un 24% y, en un 13%, el riesgo de derrame cerebral. Así lo indican varios estudios publicados en el British Medical Journal, así como una reciente investigación realizada por cardiólogos taiwaneses en una muestra de 100 mil participantes a quienes se les analizó durante un periodo de siete años.

 

Para aquellos que, además, no disfrutan y evaden el lavado bucal, conviene que sepan que las personas que se cepillan los dientes con menos frecuencia tienen un 70% mayor de riesgo de enfermedad cardíaca que aquellos que se poseen una correcta higiene bucal, al menos dos veces al día.

 

Los riesgos anteriormente mencionados se explican porque la acumulación de bacterias en las encías y en la boca puede causar una inflamación que se extiende hacia el torrente sanguíneo, lo cual provoca el engrosamiento de las arterias. Pero la asociación entre la mala higiene bucal y los riesgos de padecer otras enfermedades graves es aún más abarcadora.

 

Según una teoría presentada por la Mailman School of Public Health de la Universidad de Columbia, existe una correlación entre la enfermedad periodontal -que ataca a las encías- y el desarrollo de la diabetes del tipo 2. Las infecciones graves por vía oral pueden causar una inflamación que se extiende hacia todo el organismo, con lo cual alteran su capacidad de procesar la glucosa, que es la causa de la diabetes.

 

Por otra parte, las bacterias que causan la enfermedad periodontal se alojan en la garganta superior y, así, pueden llegar a obstruir la respiración, afectar los pulmones y ocasionar severas infecciones respiratorias.

 

A su vez, los cambios hormonales y el aumento de flujo sanguíneo que trae el embarazo provocan que los dientes y las encías sufran modificaciones, como inflamación, sangrado, sensibilidad, lo cual puede desarrollar gingivitis y, en el peor de los casos, terminar en una enfermedad periodontal. Aunque aún se encuentra en fase de investigación y demostración de las causas, es interesante advertir la teoría de la Academia Americana de Periodoncia, según la cual existe un vínculo entre mujeres que tienen inflamaciones en la boca y partos prematuros, bajo peso del bebé al nacer y preeclampsia.

 

Finalmente, investigaciones incipientes de especialistas del Karolinska Institute de Suecia, apuntan que las mujeres que carecen de piezas dentales o tienen enfermedades en las encías poseen 11 veces más probabilidades de desarrollar cáncer de mama.

 

Un hecho innegable es que la comida entra y se disfruta a través de la boca y de la masticación que, junto con la ptialina contenida en la saliva, juegan un rol importante en esta primera fase de la digestión de los alimentos. Para conservar una dentadura sana y lo más completa posible a lo largo de la vida, además de cepillarse los dientes adecuadamente, utilizar hilo dental y visitar al dentista al menos un par de veces al año, conviene estar al tanto de los datos que, a continuación expone la ortdoncista Ixora Sarabia, pues las enfermedades dentales pueden iniciar desde los primeros meses de vida, cuando los dientes apenas comienzan a salir.

 

Fuente: Sin embargo

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