Turismo y devoción en Galicia: A Pobra do Caramiñal

Por Jose Rasero

 

A Pobra

 

Con una población de unos diez mil habitantes y un clima privilegiado, el principal motor económico de esta localidad gallega proviene tanto de la ría de Arousa como del océano Atlántico: pesca, industria conservera y congelados. El sector turístico ofrece variadas alternativas y se halla en alza. Es sin duda visita obligada sin nos hallamos por la zona: a 50 kilómetros de  Santiago de Compostela  y con municipios cercanos como Ribeira, Boiro, Porto do Son, Rianxo o Vilagarcía de Arousa. No en vano A Pobra fue declarada en 2004 Municipio Turístico Gallego, por sus recursos naturales, patrimoniales, culturales y festivos.

En cuanto a su arquitectura, por ejemplo, diferenciaremos entre religiosa y civil. De la primera podemos disfrutar de varias parroquias. Santiago del Deán se halla en el casco urbano pobrense y aunque se trata de un edificio jacobeo de estilo gótico también contiene capillas renacentistas, barrocas y neoclásicas. Su ábside data del siglo XIV. Santa María la Antigua, también en pleno centro urbano, detrás del Concello, comenzó su construcción en el siglo XVI, alargándose esta casi doscientos años. Siendo el exterior de la iglesia muy sobrio, en cambio su interior nos sorprenderá por su bella ornamentación. En los alrededores de A Pobra podremos visitar Santa Cruz de Lesón, Santa María del Xobre y San Isidro de Posmarcos.

 

Santiago del DeánSantiago del Deán

 

 

Pazo de CoutoPazo de Couto

 

En la arquitectura civil destacan ante todo los pazos: residencias de campo de familias de la nobleza. En todos ellos se observan los escudos de sus propietarios levantándose majestuosos. Cabría destacar la Torre Xunqueiras (XV), un monumento nacional del medievo, con portadas renacentistas y voladizos barrocos, la Casa Gótica do Patín (XVI), de arquitectura tradicional, con corredor compartido por dos viviendas colindantes, el Pazo do Couto (XVIII), cuyo jardín conserva la fuente barroca y el laberinto de boj, perdidos en la mayoría de los pazos gallegos, la Torre Bermúdez, que alberga el auditorio municipal y el Museo Valle-Inclán (donde se exhiben diferentes objetos relacionados con la vida del autor, como ejemplares de las primeras ediciones de sus obras, manuscritos originales, así como la correspondencia que mantenía con otras personas relevantes de su entorno y la cartelería de los estrenos teatrales de sus obras) o la Casa Consistorial (XIX), palacete de arquitectura ecléctica.

 

Jardines Valle-InclánJardines Valle-Inclán

Playa de ArealPlaya del Areal

 

Son varias las playas a las que acudir. La del Areal, en el casco urbano, ofrece buenas condiciones para la práctica de deportes náuticos, servicios, restaurantes en los alrededores y un buen estado de conservación de su arenal. La del Cabío, muy cercana al centro urbano, tiene un elevado nivel de ocupación en verano. Ofrece muy buenos servicios, una calidad excelente de sus aguas, arenas blancas y finas, y camping y hotel en sus inmediaciones. La Corna, también cercana al pueblo, es quizás la más virgen. Se halla rodeada por un amplio campo de dunas en el que crece la vegetación propia de los ecosistemas costeros. Las aguas son limpias y tranquilas en ausencia de fuertes vientos.

Aparte de las fiestas que podríamos denominar paganas, como la Rapa das Bestas (en la que se marcan y se cortan las crines del caballo salvaje barbazón, en el monte A Curota), los Carnavales (con un vistoso desfile de carrozas y charangas) y el Homenaje a Valle-Inclán (segunda quincena de octubre), en A Pobra do Caramiñal destacan ante todo sus celebraciones religiosas: Semana Santa, Corpus Christi, Carme dos Pincheiros (en la tercera semana de agosto, con desfiles musicales y comparsas de gigantes y cabezudos) o A Mercé (en Posmarcos, el 24 de septiembre).

Pero sin duda son As Mortaxas (Mortajas del Nazareno)  las fiestas de mayor importancia de toda la ría de Arousa y la Sierra del Barbanza. Declarada en  2000 Fiesta Gallega de Interés Turístico esta procesión (que tiene sus orígenes en el siglo XV) se celebra el tercer domingo de septiembre. La llamada también ‘procesión de los muertos’ consiste en que aquellos que estuvieron cerca de la muerte (los ofrecidos) se encomiendan y dan gracias a su salvador (Jesús Nazareno) desfilando detrás del que tuvo que ser su féretro (cargado por familiares y amigos) vistiendo un hábito mortuorio (mortaja) y portando un gran cirio en la mano. El día de la procesión, que parte de la Iglesia de Santiago do Deán, la población de A Pobra se multiplica por cinco.

Como vemos, nos hemos ido quedando sin excusas para no visitar A Pobra do Caramiñal. Disfrútenla.

 

 

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