‘Tierras de Luz, tierras de sombra’ de María Martínez Ovejero

Por Alonso Barán

perfilQuerido lector, hoy quiero presentarle a María Martínez Ovejero, una escritora de género fantástico con muchas historias que contar. Yo la conocí porque un amigo, muy fan de la literatura de fantasía épica, me la recomendó. Me prestó su libro TIERRAS DE LUZ, TIERRAS DE SOMBRA y debo reconocer que me gustó mucho. Por este motivo decidí escribir una reseña sobre el libro y hacerle una pequeña entrevista a María, su autora.

Primero, querido lector, le ofrezco la reseña de TIERRAS DE LUZ, TIERRAS DE SOMBRA, y a continuación conoceremos un poco mejor a esta genial escritora.

Reseña de TIERRAS DE LUZ, TIERRAS DE SOMBRA.

TIERRAS DE LUZ, TIERRAS DE SOMBRA, se encuadra en el género fantástico, pero no es una mera historia de aventuras, la autora ha buscado que cada diálogo, cada prueba por la que deben pasar los personajes sea una lección de vida o un símil con la sociedad actual. Por ello, además de gozar de un buen argumento, me gustaría decir que está cargada de simbolismo en prácticamente la totalidad de sus páginas.

La novela narra la historia de una joven que vive con la familia de su padrino después de perder la propia en trágicas circunstancias, en la Francia de la primera mitad del S XIX. Se rebela continuamente contra una sociedad que no le deja elegir su futuro ni tomar sus propias decisiones. Por casualidad ¿o no?, va a parar a una realidad paralela donde encontrará un mundo completamente diferente, con personajes muy variopintos e interesantes de los que irá aprendiendo y con los que irá forjando distintos tipos de relaciones al descubrir que tiene una misión muy importante que cumplir para salvar las Tierras Exteriores de la amenaza Oscura.

Ahora unas pinceladas sobre los personales principales:

Adelle Legrand: protagonista de la historia. Con dieciséis años ha comprobado que su vida no depende de ella ni de lo que desea, pero al cruzar el portal descubrirá que la completa existencia de un mundo pende de su decisión. Emprenderá un viaje con la responsabilidad de salvar millones de vidas e irá descubriendo el valor, la magia, la amistad y ¿el amor?, pero también, el dolor, el miedo y la traición.

Youri: Mago del fuego. Uno de los integrantes del grupo de viaje de Adelle y portador de la gema del fuego. Es rudo y temperamental. Siempre mantiene una actitud desafiante con Adelle, pero detrás se esconde mucho más.

Nolan: es el frío y distante mago del aire y depositario de la gema de este elemento. Guarda un secreto que afectará profundamente a Adelle.

Maiwen: la maga del agua. Una muchacha que viste de manera masculina y esconde su identidad para ser respetada. Será la primera amiga de Adelle.

Aithfrid: el más joven de los cuatro y portador de la esmeralda de la tierra. Es un niño tímido y callado que se refugia en el estudio, aunque su carácter retraído esconde una historia que Adelle descubrirá y un corazón herido que se encargará de sanar a lo largo del viaje.

Príncipes Oscuros (Iuri, Erik y Ullri): son los tres cristales oscuros que intentan acabar con la paz de las Tierras de la Luz y hacer fracasar la misión de Adelle, ¿o no exactamente?

Además hay un sinfín de personajes secundarios, todos ellos con papeles importante e historias propias.

portada tierrasPuede que la temática de la novela, resulte reiterativa, pero no es así. Se trata de una historia narrada con una prosa ágil, muy rápida, mientras lees mantienes la sensación de que en ningún momento ha dejado de suceder “algo” importante. Aunque muy viva y refrescante, como ya he dicho, está cargada de referencias a la realidad actual y sus desigualdades e injusticias, de lecciones de vida, de demostraciones de fuerza y de coraje, con unos diálogos cargados de significado y unos personajes que no siempre son lo que parecen. En ocasiones ni lo negro es tan oscuro, ni lo blanco tan puro.

Bueno, hasta aquí la reseña. Ahora conozcamos un poco a la autora de TIERRAS DE LUZ, TIERRAS DE SOMBRA, María Martínez Ovejero.

 

Hola, María.

Hola, Alonso. Gracias por la entrevista

– La primera pregunta es obligada. ¿Por qué decidiste ser escritora?

– Sinceramente, no me considero escritora, pero si cambiamos un poco la pregunta, te puedo responder a por qué decidí empezar a escribir. Y de nuevo habría que puntualizarlo, porque tampoco fue una decisión, creo que es más algo que surgió de la necesidad insatisfecha de hallar otros finales o continuaciones a historias que leía, y eran muchas. Quería ver más allá, otros personajes, otros escenarios y supongo que una manera de hacerlo era creando y poniendo por escrito lo que quería leer.

 

– Tu libro TIERRAS DE LUZ, TIERRAS DE SOMBRA, háblanos cómo surgió esta idea y qué objetivos consideras que has cumplido tras su escritura.

– Siempre digo que mi mejor, o la más plena, etapa como lectora, fue la niñez y posteriormente la adolescencia, es el momento en el que la imaginación te permite “vivir” con mayor intensidad una lectura. Cuando decidí en serio, escribir una novela, quise que fuera para el público juvenil. Primero nació Recuérdame y con algo de posterioridad la novela de la que hablamos. Partiendo de aquí, quería crear un mundo muy vivo, con mucho colorido, con personajes muy dinámicos. Pretendía una lectura amena, rápida y ágil, que divirtiera y entretuviera, aunque también dejé lugar para que el lector reflexione sobre realidades, que aunque reflejadas en un universo fantástico, son del todo actuales.Para decir si he cumplido alguno de estos objetivos creo que lo propio sería esperar a que hubiera una respuesta, por lo menos representativa en número, de los lectores y ese momento aún no ha llegado.

 

– La protagonista, que al inicio de la novela es prácticamente una niña, ¿crece obligada por la trama o ha llegado a sorprenderte a ti misma.

– Aunque parezca increíble, porque son tus creaciones y por lo tanto tú eres quien marca sus pasos, hay personajes que adquieren tal volumen, que en ocasiones, te imponen cambios en la trama que se adapten a un carácter que, fuera de tus propias expectativas, ha ido adquiriendo mucha fuerza; y con Adelle fue exactamente esto lo que ocurrió: evolucionó tanto que en ciertos momentos hubo que introducir modificaciones.

 

– ¿Por qué Francia? ¿Por qué esta época?

– La época no tiene mucho a lo que responder, me encanta el Romanticismo y el siglo XIX y pudiendo elegir… En cuanto a Francia, para qué engañarnos, hubiera elegido España gustosa, pero Adelle debía gozar de ciertos conocimientos y libertades que dadas las circunstancias socio-políticas de nuestro país en aquella época, eran complicadas. Francia había vivido ya su Revolución y gozaban de una concepción de la “libertad” diferente a la que había aquí.

 

– María, me ha gustado mucho tu libro y me ha encantado conocerte. Gracias por atenderme.

– No, gracias a ti, Alonso.

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